La campana sumergida 159 Dehesa de la Umbría, 17 de diciembre, 0900
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159 Dehesa de la Umbría, 17 de diciembre, 0900

La capilla del cortijo era una habitación encalada de cuatro metros por seis, con un altar de mármol, ocho bancos y las paredes hechas de sillares antiguos, de piedra distinta a la del resto de la finca.

Piedra de una iglesia que ya no existía.

El perito de la Policía Judicial recorrió el muro norte con un martillo de goma, golpeando cada sillar y escuchando.

Al decimonoveno golpe, el sonido cambió.