119 Puesto de Cazalla, 1 de diciembre, 1900
—Ahora el día catorce —dijo Adela.
Kiko tardó mucho en contestar.
—¿Y volvió a ver el coche?
—A las dos y pico. Me lo devolvieron en el cruce de la Nava. Con una lona detrás.
—¿Miró debajo de la lona?
—No.
Adela esperó.
—Sí —dijo Kiko—. Sí que miré.