38 Universidad de Sevilla, 26 de octubre, 1020
Puso tres larvas en la lupa binocular y le cedió el ocular.
—Chrysomya albiceps. Mire los espiráculos posteriores. Y esas espinas carnosas: parece un cepillo.
—¿Y qué me dice?
—Que es una mosca del sur y del calor. Necesita, para poner huevos, que la temperatura pase de unos dieciocho grados. Y no vuela de noche.
Adela levantó la vista.
—En el Cerro del Hierro, a setecientos metros, la semana pasada las máximas eran de diecinueve y las mínimas de siete.
—Justo en el límite. Y ahora viene lo bueno.