Kopk poj: el aliento de la montaña Capítulo 4. El Hombre de Metal - aire regional #2
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Capítulo 4. El Hombre de Metal - aire regional #2

—Todos ustedes van a hacer la primera comunión —inicia la encargada con afectada solemnidad—.

Qué alegría que van a recibir el cuerpo y la sangre de Jesucristo.

En esa hostia blanca que se recibe de manos del sacerdote, ahí está todo Jesús, toda su persona.

Estos catecismos se los voy a prestar, los van a cuidar mucho porque se van a aprender las preguntas y las oraciones que todo niño debe saber para hacer su primera comunión.

Escriban solamente con lápiz: después me los van a regresar para que los ocupen otros niños que harán la comunión más adelante.

La catequesis continúa diariamente en ese tenor, de diez a doce del día, durante dos semanas, a las que asiste el niño, puntual y sin falta.

Transcurrida una semana más, llega la fecha en que el grupo hará la primera comunión.

El pueblo tiene motivo de fiesta, aunque casi todo el año hay algún pretexto para celebrar.

Los siete años de Mónico no son problema para memorizar con facilidad las oraciones que le enseñan, así como las respuestas a las preguntas del manual, y pasa la evaluación final que lo declara apto para recibir la mentadísima primera comunión.

¿Cómo es posible que el cuerpo de aquel señor quepa en una pieza de harina?

No sabe decirlo. Si cada hostia es el cuerpo de Jesús, ¿cuántos cuerpos tiene?

Cientos, tal vez miles —ya sabe contar miles—.

¿Le duele que lo mastiquen? Pues claro, ¿a quién no le va a doler que lo mastiquen?

¿Cómo puede aquel personaje ver todo y en todas partes?

¿Lo observa justo en este momento? ¿Por qué es tan chismoso?

Quién sabe, pero el niño es aprobado y nada va a impedir que estrene su ropa nueva.

Amanece lluvioso como suele amanecer en las montañas, se tenga compromiso o no, y ahí está ya el piadoso feligrés, recién bañado, relamido y carilimpio: de chimeco pelos parados nada. Se desespera por salir de su casa hacia el templo:

—Ma, ya vámonos, no va a parar, vámonos corriendo.

—¿Tan rápido quieres ensuciar el trajecito que te hice? —responde Felícitas—. Te ves tan guapo vestido así.

—Ya paró un poco, me voy corriendo.

—¡Nosotros te alcanzamos! —exclama el anciano al ver que el niño rompe a correr.

La pareja emprende con calma la persecución, cubriéndose con un par de capisayos.

2 Para cuando llegan a la iglesia el sitio está casi lleno, mas Mónico, con sus ropas amarillentas, les ha guardado lugar en una de las hileras destinadas a quienes harán su primera comunión, acompañados de sus padres y padrinos.

El niño ya va a preguntar el motivo de la demora de los suyos (los ancianos dijeron que le habían conseguido padrinos de otro pueblo), cuando el sacerdote reclama silencio para comenzar la celebración.

El edificio sacro tiene por entrada una gran puerta de madera en forma de arco, con grabados en relieve hechos también de madera.

Al ingresar, se observan a ambos lados bustos de diversos santos y mesas sencillas donde se encuentran las veladoras y demás objetos que tienen los mayordomos 3 a la venta.

Más adelante, se encuentra la nave principal, con bancos de madera ordenados en dos filas verticales.

A cada lado pueden todavía verse frescos de ángeles y episodios bíblicos, algunos apenas visibles y todos con evidentes muestras de deterioro.

Las puertas laterales de madera, cuadradas y más pequeñas que la principal, se abren de par en par, dejando entrar la luz del sol que ahora empieza a brillar.

Al fondo, sobre una tarima de poca altura, se alza el altar y detrás de él la estatua de la patrona del pueblo, la Virgen de la Purísima Contradicción, cuya festividad se celebra en agosto.

La banda filarmónica municipal, que tiene su lugar en un balcón interior alzado del lado opuesto al altar, acompaña las plegarias, los cantos y las amonestaciones que hace el párroco hacia la forma de vida que algunos de sus feligreses llevan, siempre sin nombrar a personas en particular más que con la mirada.

Mónico nunca olvidará esta fecha: el frío que se cuela a través de la textura de su ropa, el sabor agrio de la hostia bañada en vino y, sobre todo, la estampa imponente de aquel hombre alto y erguido, bigotón, peinado hacia atrás —como si el cabello ondulado recibiera de la amplia frente la orden de adornar así los pensamientos—, todo vestido de un blanco de verdad blanco (incluido el sombrero sostenido con ambas manos), quien atrajo su mirada desde que entró en la capilla.

Cuando apareció en una de las puertas laterales, el niño siguió con la mirada, embobado, todo el recorrido del hombre hasta que su corazón, latiendo con violencia, le avisó que se aproximaba hacia su banca.

Sus rasgos no se apreciaban con claridad, por estar a contraluz, pero era notable la cara granulosa (viijnmook amook, viijntsipïn atsipïn) que, en combinación con la pesadez y el chirrido metálico de los pasos, lo hacían estremecedor; aunque nadie, además del niño y los ancianos, parecía percatarse de su presencia.

El señor se sentó efectivamente junto a ellos, saludándolos con un grácil asentimiento.

Los ancianos acompañaron al pequeño en su camino al altar y, ahora, al finalizar el evento, le indican que vaya con ellos y con el recién llegado, hacia afuera, para platicar.

—Mira, Mónico —dice seria doña Felícitas—, este señor te va a enseñar a hacer las preguntas que nosotros no podemos. Ha venido para llevarte con él. Salúdalo, muéstrale que te hemos educado bien.

—Es… ¿es mi padrino? —pregunta tímidamente el recién comulgado, mientras extiende la manita, confundido.

—No, mijo —le responde Felícitas toda conmovida, llenándolo de besos y poniéndole los dos pesos ahorrados en el bolsillo—. Él no es tu padrino: ¡nosotros somos tus padrinos!

1 Gentilicio de los de Jyajöma'am. Literalmente: los de donde sea o los de quién sabe dónde .

2 Tejido hecho con tallos de una planta llamada flor de pasto blanco —que suele crecer en las ciénegas— para protegerse de la lluvia.

3 Los mayordomos son los encargados de cuidar y atender la iglesia durante un año. La mayordomía es parte del sistema de cargos en las comunidades mixes.