Júlia y los Creadores. Cambiar o Morir 16 El continuo Bonlur—Lanyur #6
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16 El continuo Bonlur—Lanyur #6

Y podría seguir así un buen rato, las opciones eran incontables y Tiempo tuvo que instar a la Elegida para que dejara de detenerse si no quería permanecer allí eternamente. Yo mismo necesitaría escribir millones de libros para abarcar todas estas posibilidades, es muy aconsejable visitarlo.

Mientras paseaban, una idea fue tomando forma en la mente de Júlia.

—Si hay tantos universos alternativos. —Nuestra protagonista articulaba las palabras lentamente, no estaba muy segura de lo que estaba hablando—. ¿Quién asegura que esta es la realidad? ¿Quién me asegura que yo soy la Júlia original? Y si esta fuera la realidad, ¿el resto de versiones lo saben?

—Entiendo tu incomprensión, aunque para eso estoy, ya que existo en todas las líneas al mismo yo, pero no existen diferentes versiones de mí.

—Tiempo, por favor, te he pedido que fueras claro.

—El tiempo es como un vinilo espejo, me puedes ver, pero depende de la perspectiva con la que lo hagas.

Y ahí quedo todo. Las piezas del rompecabezas que era la mente de Júlia quedaron sin colocar completamente, pero se dio por vencida porque ya empezaba a conocer a Lanyur y su aura misteriosa.

Tras recorrer la sala del pasado no pasado, atravesaron una nueva pared nubosa y entraron en la tercera y última habitación de los aposentos de Lanyur .

El nuevo espacio que se abrió tras disiparse la niebla era bastante más pequeño que los otros dos, y la tonalidad azulada del ambiente se tornaba de un intenso añil.

Esta vez Júlia sí reconoció el color azul de los haces luminosos que proyectaban las imágenes.

—Estas pantallas muestran el pasado. Son iguales a las que vi utilizando tus piedras —aseguró Júlia mirando a Tiempo.

—Así es. Aquí se encuentra el pasado que realmente pasó, lo que los humanos llamáis historia. Aunque no solo la vuestra.

Júlia frenó en seco y miró a Tiempo. Este se detuvo también.

—Espera un momento, obviamente no he podido ver todas las pantallas, pero juraría que solo he visto hechos de mi planeta.

Una vez más, Júlia hizo sonreír a Tiempo. A esta muchacha no se le escapa ni un solo detalle.

—Sí, es normal, tú solo puedes ver eventos asociados a tu planeta, al igual que solo ves humanos en esta dimensión.

Júlia comenzó a caminar lentamente por la pequeña estancia, observando distintas pantallas.

Disfrutó viendo a los primeros individuos de tu especie creando arte rupestre; pudo ver imágenes del momento exacto en que la vida acuática se adaptó y se extendió por la tierra; fue testigo del fatal meteorito que acabó con la vida de los dinosaurios; y, bueno, muchas otras cosas más.

Pero, de pronto, se detuvo frente a un monitor que mostraba una gran ciudad.

—¿Dónde está esto? —preguntó señalando a esa imagen.

Tiempo rápidamente la apagó con un movimiento de su mano y seguidamente apagó unas cuantas más.

—¿Qué estás haciendo? —preguntó Júlia sutilmente indignada.

—No es conveniente que veas esas imágenes, confía en mí.

—Son imágenes de la Gran Guerra, ¿verdad? —Tiempo se quedó mudo mirando a Júlia. —Me lo tomaré como un sí, siempre ha habido un gran misterio con esa Gran Guerra.

—Siempre me tachan de misterioso —afirmó Tiempo con una sonrisa—.

Yo no tengo nada más que mostrarte, ahora solo me queda concederte mi don, espero haberme explicado bien y que hayas comprendido mejor quién soy.

—Júlia asintió. Acto seguido, extendió sus manos y añadió—: a partir de ahora, podrás percibir cuando alguien miente.

—Del mismo modo que ocurrió con Arhz , una onda expansiva surgió de Lanyur e impactó sobre Júlia, que se tambaleó—.

Ahora debes ir a conocer a nuestra madre, toma.

—Tiempo le dio a Júlia una piedra de color amarillo—.

Es un tipo de Uortzra , es como un buscador.

Esta, en concreto, está conectada a nuestra madre, te mostrará el camino que debes seguir para encontrarla.

Júlia tomó la roca de Energía y la observó unos instantes antes de despedirse de Lanyur .

—Gracias Tiempo, ha sido un placer conocerte por fin. —Tiempo asintió y le dedicó una última sonrisa a la Elegida. No podía responderle «igualmente», habría sido mentirle, y no porque no fuera un placer estar con Júlia, ya lo comprenderás.

Júlia salió de la nube de Tiempo, de vuelta a la Dimensión de los Creadores y la piedra que llevaba en su mano se calentó ligeramente.

Cuando extendió su palma para observarla, la Uortzra se iluminó, comenzó a flotar y trazó un brillante camino de luz que recorrió el hogar de los Creadores, dejando fuera del alcance de la vista de Júlia el final que marcaba.

Júlia echó a andar, dirigiéndose al encuentro de Uor , nuestra madre.

El tiempo es necesario, no es una ilusión, existe y está conectado al espacio, a la materia.

El tiempo es el poder que modifica lo conocido.

El tiempo es lo que hace que el agua lije los acantilados.

El tiempo es el que hace posible que se oxiden los metales.

El tiempo es el responsable de que vivamos, de que crezcamos y de que muramos.

Sin él no podríamos cambiar, y ahora la humanidad ha perdido mucho de este poder, ya no os queda casi, ¿elegiréis morir?