14 Los caídos
Los caídos
Una bebida que proporciona a aquel que la consuma una capacidad extraordinaria de procesamiento.
Eso es la uorlea , aunque yo también prefiero llamarla ambrosía.
Un pequeño sorbo de este dorado brebaje puede hacer, a quien lo tome, ver cosas que jamás vería, como la historia que te conté del Inmortal Galileo.
Y no hablo solo de humanos.
Absolutamente todos los seres, incluso los Creadores, que toman energía líquida se comportan como si estuvieran, como decís los de tu especie, colocados, aunque no sé muy bien a dónde os referís.
Para ser sumamente concreto con los efectos de la ambrosía, voy a parafrasear, en tu idioma, el manual que escribió Baco durante sus estudios e investigaciones:
«Los efectos observables por un espectador sobre el expuesto a la uorlea , siempre y cuando este haya podido aceptar adecuadamente el compuesto, son: enorme tranquilidad y confianza extrema, el sujeto parece estar seguro de los actos que realiza y las palabras que expresa, no vacila ni duda; paz interior, este elixir parece calmar o eclipsar toda pizca de «sentimientos malos»; capacidades mentales super desarrolladas, se ven incrementadas la memoria, la inteligencia, el procesamiento y el pensamiento crítico; trascendencia, el sujeto va más allá de los sentidos propios de su especie y puede captar flujos de uor y rou ».
Estas capacidades, por descontado, no son inmediatas, no aparecen todas al primer sorbo, ni siquiera se desarrollan todas en un mismo ser.
Cada individuo que ha probado la ambrosía ha experimentado una, varias o incluso ninguna; para alcanzar el máximo potencial que te ofrece esta bebida debes practicar de forma constante y has de hacerlo con sumo cuidado, ya que puede resultar mortal para ciertas criaturas.
La primera experiencia que vivió nuestra protagonista, un súbito desvanecimiento, fue una respuesta de su cuerpo ante la ingesta de una poderosa sustancia, muy concentrada y potencialmente dañina; para evitar daños, su organismo condujo los efectos de la ambrosía hacia su alma, excitándola bruscamente, como consecuencia de haber querido ir demasiado rápido.
Básicamente sufrió una sobredosis de energía.
En definitiva, su cuerpo entró en letargo y su parte consciente viajó a su alma donde conoció a Uor , nuestra madre.
Para la segunda prueba de la Elegida tomando ambrosía, Baco diluyó la bebida con el fin de aumentar gradualmente su concentración para someter al cuerpo de Júlia a un proceso de adaptación y que paulatinamente se fuera acostumbrando a sus efectos.
Evolución, Karnaut y el propio Baco, con manos temblorosas, esperaron expectantes la reacción de Júlia cuando esta posó la taza en sus labios y dejó caer el contenido en el interior de su boca.
—¿Qué? ¿Qué tal? —preguntó Baco cuando Júlia apartó el vaso y se limpió con el dedo una pequeña gota dorada que se había deslizado por la comisura.
—Por lo menos esta vez no se ha desmayado —comentó Karnaut .
—Bien, estoy bien, no noto nada —dijo Júlia, dejando a Baco pensativo.
—Quizás me haya pasado rebajando la uorlea , ¡la haré más fuerte! —exclamó Baco poniéndose manos a la obra.
— Karnaut , Evolución —ambos miraron a Júlia—. ¿Qué os pasa?
Júlia tenía las pupilas dilatas y su mirada comenzó a recorrer lentamente toda la habitación, aunque daba la impresión de estar viendo algo ausente para los demás.
—¿A qué te refieres? —preguntó Evolución.
—A la luz que sale de vuestro cuerpo. —Todos miraron a Júlia con sorpresa—. También veo muchos hilos de luz, verdes y azules, y unos pocos de color negro.
—¡ ROUORVITZ ! —boceó Baco.
—¿El qué? —expresó Júlia desorientada.
—Es una habilidad que otorga la ambrosía, la capacidad de ver flujos de oscuridad y energía —aclaró Evolución.
—Pero, si la ambrosía es energía líquida, ¿Por qué se ve también la oscuridad? —dijo Júlia.
—¡Buena pregunta! —exclamó Baco—. ¡Sigo investigando!
—¿No lo sabes? —preguntó Júlia entre asombrada y asustada porque ni el mayor experto en ambrosía sabía responder todas las cuestiones.
—¡A ver! —exclamó Baco dejando lo que estaba haciendo—. ¡Todos los mortales tenéis de ambas esencias! ¡Supongo que la ambrosía os conecta con el alma!
—Estoy pensando que podríamos aprovechar para encontrar al que provocó el incidente de la piscina —sugirió Karnaut .
—¿Aprovechar? ¿Cómo que aprovechar? —indagó Júlia.
—Sí, con la habilidad que tienes ahora podrías encontrar al traidor, tendrá mucha oscuridad dentro.
Debes seguir los hilos de luz negra que veas —explicó Karnaut .
Esta vez, la prueba de la ambrosía tuvo más éxito, sus efectos comenzaron a aflorar en Júlia y la satisfacción quedó dibujada en los rostros de los dos creadores y Baco.
Este último se dispuso rápidamente a anotar los nuevos datos en el informe que había comenzado a redactar tras la primera toma de ambrosía de la Elegida y Karnaut y Evolución se despidieron de él y guiaron hacia la salida a Júlia, que parecía estar en otro planeta, rasgando las cuerdas de un arpa imaginaria, tratando de acariciar los haces de energía que serpenteaban a su alrededor.
— Karnaut , Evo, veo hilos negros en todas las direcciones —dijo Júlia con voz tenue y misteriosa cuando alcanzaron la antesala de la Hermandad.
—Muy bien Júlia, síguelos, descubramos al traidor —la animó Karnaut .
Evolución se disculpó porque tenía que regresar junto a Naturaleza, y Karnaut y la Elegida emprendieron la investigación.
Recorrieron toda la Hermandad siguiendo cada uno de los haces oscuros que Júlia descubría, pero lamentablemente los negruzcos rayos se salían siempre del edificio, simplemente atravesaban el espacio y se difuminaban en el exterior, ninguno tenía origen ni destino en ninguna de las habitaciones.
Al menos la búsqueda no fue en vano, gracias a esta investigación, Júlia pudo conocer a unas cuantas Artes con las que aún no había tenido el placer de cruzarse como, por ejemplo, tres deportes que tú ya conoces: Shurka , Bes y Quontar , es decir, Patinaje, Ciclismo y Skate.
Los haces luminosos fluían como ríos de luz, se entrecruzaban unos con otros y se hacían más abundantes en las habitaciones donde las Artes disfrutaban de distintas actividades en compañía.
El estado de obnubilación que la ambrosía había provocado en Júlia se estaba disipando, pero su capacidad de ver los hilos de energía se mantenía intacta.
En un estado más terrenal y disfrutando de su nueva habilidad llegó hasta el jardín, donde quedó fascinada con la urdimbre de luces que había tejida allí.
Todos y cada uno de los animales y las plantas moradores del jardín de la Hermandad, estaban interconectados con intensos haces de luces azules y verdes, a nuestra protagonista incluso le llegaba a resultar difícil distinguir los cuerpos tangibles en medio de tantos destellos.
Estás en lo cierto si has deducido que el color verde de las estelas proviene de Universo y el azul, en cambio, de Tiempo.
Ocurre igual que con las rocas de mitz , cuyo color depende de la energía del Creador de quién albergan su poder, pues, aunque sean de diferentes colores, siguen siendo uor .
El color de la energía de cada Creador depende de su origen.
Así pues, las Artes son de color azul porque descienden de Guía, y este a su vez desciende de Tiempo.
En el caso de los seres vivos, su energía puede ser de cualquiera de los tres colores: azul, verde o amarillo, que es el color de nuestra madre.
En tu planeta, la mayoría de las almas son de color verde, algunas azules y muy raramente amarillas.
Los efectos de la ambrosía se disiparon por completo y, con la ausencia de destellos, Júlia pudo distinguir a Arquitectura paseando por el jardín. Pronto recordó algo que quería preguntarle.
— Karnaut , voy a ver si Arquitectura me aclara lo que me dijiste de vuestros derechos de autor sobre algunos materiales —indicó Júlia.
—Muy bien Júlia, te dejo a solas con ella —respondió Karnaut . Tras estas palabras se marchó.
—¡Hola Arquitectura! —saludó Júlia mientras se acercaba a ella.
—¡Júlia! ¿En qué puedo ayudarte? —preguntó Uorranlin .
— Karnaut me contó que Mecanos no tiene el control sobre ciertas tecnologías y me dijo que tú me lo explicarías —dijo Júlia con curiosidad.
—Si, Karnaut solo sabe de libros y pensamientos —dijo Arquitectura en tono gracioso—.
Los materiales como la madera, piedra, algodón y algunos otros no están bajo el control de Mecanos.
Los Creadores pudimos blindar esos materiales que fueron el origen de nuestras artes.
Por el contrario, Ghurzlin puede manejar el metal porque él lo descubrió y lo utilizó para crear cientos de inventos con él, por esto se convirtió en Creador.
¡Ah! Y además del metal, puede controlar el plástico.
—¿El plástico también? —preguntó Júlia.
—Sí, ¿te han comentado que desde que reaparecieron los humanos hemos estado combatiendo con Anthropos por el destino de este planeta? —interrogó Arquitectura.
—Algo me comentó Karnaut de un tira y afloja —manifestó Júlia con pereza recordando las charlas de Karnaut .
—A eso me refiero, nosotros susurramos en el oído de los humanos, somos como esas musas, los que os inspiramos, pero también lo hace Anthropos, aunque este más bien, tienta —explicó Arquitectura—.
Esto fue lo que pasó con el plástico, los primeros fueron confeccionados por los antiguos americanos a partir del látex de ciertas plantas.
—¡Qué curioso! —respondió Júlia—. ¿Eso quiere decir que estos nativos son malvados?