13 Júlia conoce su destino #5
Debo hacer un inciso. Quiero recordarte algo que te mencioné muchas páginas atrás.
Durante el Arhz ther Arhz , cuando Vida inyectó su energía en los distintos planetas, al contrario que en Glubón , donde no surgieron demasiadas especies, la variedad de animales y plantas que afloraron en la Tierra fue espectacular, y es por eso que nació Naturaleza.
Universo adoraba este hecho y amaba a Thrithri con toda su energía, como un abuelo ama a su nieta.
No soportaba ver cómo los humanos la enfermaban y quiso acabar con toda tu especie al completo, y lo podría haber hecho sin ni siquiera chasquear los dedos.
Por suerte para ti, Tiempo y Energía le persuadieron e instaron a buscar una solución menos drástica.
Así fue cómo se concibió el Protocolo Reinicio.
—Todos los humanos serán juzgados en el aintrolur y, tras el juicio, los místicos tomarán la Tierra.
— Karnaut continuó la explicación saltándose los escabrosos detalles del aintrolur .
Del cuadernillo salieron tres figuras con forma humana, aunque realmente eran glubonianos.
Pensándolo mejor, como la primera vida similar a la vuestra surgió en Glubón , es más acertado decir que los humanos tenéis forma gluboniana.
Así pues, del libro surgieron tres figuras con forma gluboniana.
El de la derecha llevaba gabardina y su largo y frondoso pelo le tapaba completamente la cara; el del medio era significativamente más alto que los otros, bastante más corpulento y musculoso, parecía Bonlur , aunque sin armadura y con unas protuberancias en forma de cuernos que le salían de la cabeza.
Por último, el de la izquierda, era una mujer sin pelo y portaba un báculo muy parecido al de Lea .
—Gilyo, Bruto y Krutja, han sido los glubonianos elegidos para portar los dones de los Creadores superiores. — Karnaut detuvo un instante la lectura para explicarle a Júlia que estos tres individuos son llamados místicos, glubonuorzan en gluboniano.
—Gilyo será el místico de Lanyur , Bruto el de Bonlur y Krutja la de Uor —leyó Karnaut señalando las oleas representaciones—.
Gilyo vendrá como un profeta y los humanos entenderán lo que se les avecina, Bruto convocará a los elementales y Krutja los unirá para dar a los humanos su última oportunidad y acabar con los creadores oscuros.
—Entonces, ¿por qué no empieza ya el protocolo y acabamos con Anthropos? —preguntó Júlia.
Evolución y Karnaut la miraron con sorpresa.
—Sencillamente porque tú debes hacer que se evite el protocolo —esclareció Evolución.
—Exacto. Los seguidores de Tiempo no queremos que se lleve a cabo el protocolo. —dijo Karnaut —. Sería un desastre para la humanidad.
—Entiendo —contestó Júlia reflexiva—. ¿Qué es eso de que Grulla los unirá?
—¿Quién es Grulla? —preguntó confuso Karnaut .
—Krutja, Júlia, el nombre es Krutja. —dijo Evolución—. Unirá a los elementales en uno y entonces la frase cambiar o morir se volverá una obligación.
—¿Qué quieres decir?
— Arhzkelt , se podría traducir como «uno solo», él pondrá en jaque a la humanidad será la última oportunidad de los humanos para evitar su propia extinción —explicó Karnaut —.
Y así concluye el principio del Protocolo Reinicio, el final es cosa vuestra.
Bueno Júlia, ya has conocido a todos, a partir de ahora nos centraremos en iniciarte en los elementos y en seguir probando con la ambrosía.
—Sí, ya me estaba mentalizando —dijo Júlia.
—Ten en cuenta que tendré que llevar a Júlia a sus clases microscópicas con Micra. —recordó Evolución.
—Tendremos tiempo para todo —afirmó entusiasta Karnaut —. Vamos con Baco.
A paso ligero, contagiados todos por el espíritu optimista de Karnaut , los tres se dirigieron al sótano, pero Baco no estaba.
Para Evolución esto no fue un impedimento e invitó a Júlia a tomar asiento en una silla que había junto a la mesa llena de rarezas para evitar que, si perdía el conocimiento después de beber de la ambrosía, se desplomase contra el suelo.
Evolución se volvió hacia el escritorio de Baco, cogió un recipiente con lo que parecía uorlea y se lo tendió a Júlia.
—¡Nooo! —gritó el líquido de la jarra.
—¡Aaah! —exclamó exaltada Júlia soltando la vasija y tirándola al suelo.
—¡Qué porrazo! —dijo el líquido que ahora estaba derramado en el suelo.
—Pero Baco ¿qué haces? —dijo Karnaut agachándose.
—¿Eso es Baco? —preguntó Júlia que se recuperaba del susto.
—¡Sí! Soy yo. ¡Evolución! Que veas un fluido dorado no significa que sea uorlea .
—¿El qué? —preguntó Júlia patidifusa—. Ah sí, ambrosía, perdón—. Karnaut se rio y Evolución puso gesto de desaprobación.
El charco amarillento que había en el suelo empezó a iluminarse y a crecer volviendo a recuperar la forma normal de Baco.
—¡Ya he vuelto! —exclamó Baco con su euforia.
—Estoy preparada —proclamó Júlia.
—Muy bien Júlia, para tu segundo intento te he preparado una uorlea menos concentrada.
Baco cogió una jarra de su mesa, y vertió un poco de su contenido, mucho más ligero que la primera vez, en un pequeño vaso de cerámica que luego ofreció a Júlia. Ella lo tomó entre sus manos, lo miró fijamente y sin más preámbulos se lo bebió.
Sería muy repetitivo que se volviera a desmayar, ¿no?