7 Ya no hay vuelta atrás. #6
—Sí, algo me comentó Karnaut —dijo pensativo Evolución—. Pero no he podido seguir mucho tu historia, estaba cuidando a Thrithri , mi poder es lo que la está manteniendo con vida.
—¿Sí? Y ¿Cómo lo haces? —interpeló Júlia entusiasmada.
—Podría decirse que impulso cambios en el medio natural a través de ella, como que los osos polares se aparearan con los grizzly y formaran una nueva especie; o en la revolución industrial en Inglaterra, que forcé a ciertas polillas a cambiar de color y adaptarse a la polución que ennegrecía los árboles.
A Júlia le vino a la mente el recuerdo de una de sus clases, donde les contaron que la polilla moteada cambió de color para evitar a los depredadores.
La contaminación por la quema de carbón de la revolución industrial del siglo XIX oscureció los troncos de los árboles donde se camuflaban, por lo que eran los individuos más oscuros los que sobrevivían.
El cambio del color de la especie fue promovido por Evolución, para evitar su extinción.
Al cabo de unos años, cuando la contaminación disminuyó, Evolución volvió a intervenir para recuperar el color original de las polillas.
—¡Qué pasada Evo!, recuerdo cuando me contaron esas adaptaciones en la uni —dijo Júlia entusiasmada. No obstante, ese entusiasmo desapareció al pensar en Naturaleza—. Por cierto, ¿cómo está ella? —consultó intranquila Júlia.
— Thrithri me ha dicho que no te preocupes por ella sino por ti —aseguró Evolución—. ¿Qué te dijo nuestra madre?
—No lo sé, algo de mi alma, pero no pudo acabar.
—¡Ay, sí! —exclamó Evolución—. Lo siento Júlia, lo había olvidado, Energía le dijo a Torth que le gustaría comprobarlo en persona cuando la veas, pero dudo mucho que eso que vio Uor tenga algo que ver con que los animales no te miren.
—¿Cuándo la veré? —curioseó Júlia.
—Cuando venga Torth a por ti, te llevará a un sitio y conocerás a todos.
—¿A todos? —preguntó Júlia intrigada.
—A los Tres Superiores y algunos Creadores más — aclaró Evolución.
—Universo es uno de esos Superiores ¿no? —dijo Júlia con miedo.
—Claro, ellos son Uor , Bonlur y Lanyur , es decir, Energía, Universo y Tiempo —explicó Evolución.
—No estoy muy segura de que Universo quiera verme —dudó Júlia.
—Se tendrá que comer sus palabras —expresó Evolución indignado.
—¿Tampoco te llevas muy bien con él? —fisgoneó Júlia.
—Bueno digamos que los que llevamos gabardina no le caemos muy bien —comentó Evolución agarrando su larga prenda marrón.
—¿Como la de Karnaut y Guía?
Ciertamente, la gabardina es un símbolo de Tiempo, por lo menos en nuestras formas humanas —declaró Evolución.
—Vaya… algo me olía —supuso Júlia.
—Bien ¿y si dejamos de preguntar?, que parece que cuando estás conmigo te vienen todos los interrogantes. —Y así Evolución puso fin a la conversación con una sonrisa.
El pasillo de la vergüenza terminó en una rústica puerta de madera desgastada por el paso del tiempo, con un tirador esférico de latón envejecido que se intuía fue dorado, pero poco quedaba de su brillo primitivo. Evolución agarró el pomo y abrió la puerta, mostrando a Júlia lo que había tras ella.
La cabaña parecía bastante común por dentro y mantenía el estilo rural que se deducía ya desde la puerta.
Era un pequeño espacio abierto, repleto de utensilios de jardinería por todas partes, con el comedor y la cocina como una única estancia y dos puertas situadas juntas en la pared que quedaba frente a la entrada.
Una de ellas era un pequeño baño y la otra daba acceso al invernadero.
No había habitación, el salón estaba compuesto por un sofá cama y un mullido sillón orejero de color marrón chocolate, ocupado en ese momento por un hombre que parecía estar viendo una película, solo que tampoco había televisor, las imágenes flotaban en el aire y a su alrededor fluían unos añiles haces de luz.
Aquel hombre no era otro que Throuran , más comúnmente conocido como Zoo, el Creador que representa a los animales de Naturaleza.
En su forma humana transmitía apatía y desesperanza, fruto de su depresión que también se manifestaba en su apariencia, pues era fácil apreciar que se había, como decís los humanos, dejado un poco.
Su aspecto era el de un hombre grueso, desaliñado y sucio; un reflejo de haber dejado de atender sus deberes como representante de los animales; si recuerdas, los Natura fueron nombrados cuando Zoo empezó a deprimirse.
No hubo tiempo de saludos ni presentaciones, en el momento en que se abrió la puerta, Zoo mostró la irritabilidad que hacía mucho le acompañaba.
—¿¡Quién anda ahí!? Huelo a humano. ¿¡Qué haces aquí!? —preguntó Zoo mientras se levantaba bruscamente y se dirigía agresivo hacia Júlia. Evolución tuvo que pararle interponiéndose en su camino—. ¿Evolución? ¿¡Qué haces trayendo humanos aquí!?
—Tranquilo Zoo, esta es Júlia, la Elegida —trató de calmar Evolución la situación.
—Muy bien, no encantado, ahora largo de aquí —dijo Zoo en tono impertinente.
Acto seguido, giró sobre sí mismo, regresó a su sillón y volvió a centrar su atención en aquella película.
—Zoo, hemos venido para que Júlia aprenda de los Natura —intentó Evolución sosegar a Zoo y convencerlo para que hablara con Júlia.
—Ajá, perfecto, se va por ahí. —Zoo señaló con su mano la entrada del invernadero, pero no les dirigió la mirada, sino que mantuvo la vista clavada en las imágenes.
—Zoo, ¿Quién mejor que tú para explicarle a Júlia el origen de los Natura? —insistió Evolución.
—¿Quieres saber lo que pasó? —preguntó Zoo levantándose de nuevo súbitamente de la butaca—. Toma, descúbrelo tú misma.
Entonces extendió la mano y la pantalla de luz azul se convirtió en una piedra del mismo color, que Zoo le lanzó a Júlia. Tras esto, se dirigió hacia la salida y se fue dando un portazo.
—Al menos nos ha dado la piedra —dijo Evolución.
—¿Qué es? —preguntó extrañada Júlia observando la roca.
—Es una piedra de Lanyur , lo que estaba viendo Zoo era el pasado, justo lo que ocurrió, lo que nos tenía que contar él —ilustró Evolución.
—Bueno, una imagen vale más que mil palabras — dijo Júlia procurando bajar la tensión del ambiente.
—Solo tienes que soltarla, las piedras son específicas y muestran acontecimientos concretos.
—De acuerdo —Júlia lanzó la piedra.
Esa especie de televisor apareció de nuevo. Júlia pudo ver exactamente lo que pasó, cosa que me es imposible mostrarte pero que intentaré describirte lo mejor que pueda.