Júlia y los Creadores. Cambiar o Morir 5 Homo Hominis Lupus #3
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5 Homo Hominis Lupus #3

Moda no tuvo más remedio que pensar en otra manera de usar el cuerpo para crear arte y comenzó a modificar las lanas y pieles que se usaban de prendas por aquel entonces.

Les añadió colores, las recortó creando formas diferentes y las combinó de manera atrevida.

Al principio le tomaron como un bicho raro y durante un tiempo se sintió solo y aislado, hasta que, un buen día, a Baile se le ocurrió mostrarle sus diseños a Teatro, Otharzlin en gluboniano.

En esa época, Baile y Teatro ideaban espectáculos formidables, que tendían a ser musicales, con una trama y coreografías muy entretenidas y fabulosas, pero el vestuario era su punto débil, detalle que cambió cuando este nuevo arte surgió.

Gracias a Moda, los espectáculos de Baile y Teatro adquirieron una tonalidad diferente que ayudó a transmitir mejor las emociones en cada acto.

Aún recuerdo las miradas hipnotizadas de muchos viendo la escena de la primavera de la obra «Cuatro estaciones».

Seguro que has pensado en Vivaldi, este compositor perpetuó la obra de Baile y Teatro porque tuvo la suerte de visionarla cuando se topó por error con una criatura reminiscente; para que me entiendas, son unos seres antropomorfos capaces de hacerte ver cualquier experiencia pasada.

La forma humana de Moda era la de un chico alto, maduro y atlético, aunque solía vestirse con un estilo afeminado.

También actuaba de manera femenina, creo que vosotros, los humanos, diríais que tiene «pluma».

No entiendo que tendrá que ver una pluma con este asunto.

Las Artes llevaron a Júlia a la habitación de Moda, una estancia agradable, llena de retales de telas de todos los colores y con multitud de estampados, envuelta en el aroma de las fibras secas, entremezclado con el de las volutas de polvo que levantaba el Arte al trabajar.

—Hola Mitzzrajin —saludó Karnaut —, necesitamos tu ayuda.

—¡Hola, chicos! —exclamó Moda—. ¡Anda, la Elegida! Pero ¿qué le ha pasado? —preguntó mirando a Júlia.

—El bellaco de Arhzlin trató de muñir su esencia — aclaró Escultura.

—La chica se defendió, es una mujer fuerte —dijo con orgullo Baile.

—¡Uf!, pobrecita, pero no entiendo cómo os puedo ayudar —dijo Moda intrigado.

—A ver, por donde empiezo… — Karnaut explicó la situación que habían forzado tras el ataque de Anthropos que culminó con un aletargado desvanecimiento de la Elegida—. Así que tienes que cambiar la apariencia de Música para que se asemeje a Júlia.

Moda se quedó asombrado.

—¿Es una broma? —preguntó con gesto de incredulidad. ¿Habéis pensado en la opinión de Júlia?

—La idea fue de Shiksha —contestó Música.

—Nos vimos obligados. Los padres de Júlia la estaban llamando —aclaró Karnaut .

—La verdad es que nos asustamos un poco —confesó Fotografía tocándose la nuca.

—Según me ha dicho mi hija —interrumpió Música—. Quedaste con Guía en que Júlia tenía que elegir, quizás vamos a obligarla con este plan.

—No sabemos cuándo despertará Júlia, tenemos que actuar ¡No nos queda tiempo! —replicó Karnaut a Música un tanto desesperado.

Es probable que te estés preguntando por qué no hicieron uso de la especial flauta de Música para despertar a Júlia.

Ciertamente sería una solución, aunque algo arriesgada.

Lo que saben las Artes con seguridad es que Júlia, aun sin entrenamiento, fue capaz de resistir el ataque mental de Anthropos, si no hubiera sido así, seguramente Júlia se habría ido con Arhzlin sin resistirse.

Para que lo entiendas mejor, el cerebro de nuestra protagonista ha hecho un esfuerzo titánico y ahora mismo está en un proceso curativo, algo como el coma.

Los artefactos de las Artes manipulan determinados aspectos, fuerzan a las moléculas para hacer acciones que se alejan de su comportamiento normal.

En el caso de organismos vivos, fuerzan a las células y, en ocasiones, estas células mueren.

Seguro que has visto multitud de obras populares en las que existe «la magia», al menos la que imagináis los humanos, donde se pierde su control y hay consecuencias desastrosas.

Como Karnaut y compañía no sabían lo comprometida que estaba la mente de Júlia, no quisieron arriesgarse.

—Muy bien, cuando queráis —dijo Moda, que sujetaba unas prendas idénticas a las que llevaba Júlia.

Ignorando la cara de Música que transmitía claramente «esto no va a salir bien» Moda se dispuso a hacer su arte.

Comenzó a colocar las prendas una por una sobre Música, ajustándolas escrupulosamente hasta que completó la indumentaria.

En ese momento, la apariencia de Música cambió, ahora parecía Júlia y, como Música era capaz de imitar su voz, la transformación fue completa.

—Vale, ya soy la Elegida. ¿Ahora qué?

—Vas a hablar con sus padres y les cuentas todo — dijo Karnaut con tono de obviedad.

—Ji, ji, ji, ji —interrumpió Pintura con su característica risa—. Va a ser muy divertido.

—Yo sigo pensado que es mala idea —refunfuño Baile en desacuerdo como siempre.

—A ti todo te parece mala idea —replicó Música—, aunque esta vez estoy de acuerdo contigo —añadió.

— Puzhlin , tú puedes emular la voz de Júlia y gracias a Mitzzrajin tienes su apariencia, pero la manera de hablar y los gestos… eso es difícil de imitar —señaló preocupada Arquitectura.

—Espero que no se den cuenta —dijo inseguro Karnaut .

—Ciertamente tenéis el semblante de Júlia, pero sus congéneres se olerán la artimaña —comentó Escultura.