CAPÍTULO 30
Querer(me)
Cuaderno de Carlota
Me dije a mí misma más de una vez, en voz alta, que volverme a encontrar con Lucas y Natalia no me afectaría.
Hoy me aplaudo por haberme enfrentado a ellos, aunque haya sido por pura casualidad, y por tener razón.
Doy volteretas por esto último, por no haberme equivocado y conocerme tanto.
Mi corazón no se ha saltado ningún latido, ni he querido lanzarme a sus brazos como una posesa en cuanto lo he visto.
He sabido mantener la compostura, mi cuerpo solo quería guardar las distancias y mostrarme segura.
Lo he conseguido. Me aterraba ese momento y creo que, en parte, por eso mismo, he evitado Madrid todo lo que he podido.
Creía no estar preparada, pero me equivocaba.
Tiendo a infravalorarme, pero ya he asumido que soy muy capaz, muy valiente y que ahora estoy muy segura de mí misma.
Esa pequeña conversación me ha hecho ver no solo que he perdonado a Lucas, sino que también me he perdonado a mí por ser una versión que no me representaba.
Con el tiempo me he ido construyendo, he ido mejorando y he logrado ser quien yo quiero.
He trabajado en mí misma, pese a los temores que tenía.
He hecho las paces con la Carlota del pasado y me he permitido abrazar mis propias heridas para poder sanar.
Estoy orgullosa de mí y de quien soy. Joder. Es liberador escribir eso.
Me quiero. Y creo que merezco darme una segunda oportunidad en todos los aspectos. Dejar atrás el miedo y permitirme sentir. Soy capaz de querer bien. Al fin y al cabo, ya lo hago con muchas de las personas que me rodean. ¿Por qué tendría que ser diferente en el ámbito amoroso?
Esa coraza y ese escudo han desaparecido. He permitido que descubran cómo soy, les he abierto las puertas de mi vida y he descubierto que me gusta mostrarme sin tapujos. Soy vulnerable, pero todos lo somos.
Carlota, eres suficiente. Estás preparada para perdonarte, amarte y quererte; así como para hacerlo con los demás.
No temas no ser suficiente porque lo eres.
Que no te aterre no estar a la altura porque lo estás.
Estás mostrando tu mejor versión y el mundo se está enamorando de quién eres, no de una apariencia.
Sigue así, sin dudar de ti y de tu potencial.
Hay veces que es necesario recordarse a una misma las cosas importantes para no olvidarlas.