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Rick
En cinco años no había hablado con Jesse, había intentado comunicarme con él, pero Jesse rechazó mis llamadas y bloqueó mi número luego de que supiera que Amy y yo estábamos en una relación, la última vez que lo vi fue en aquel bar con aquellas chicas.
Ahora me daba cuenta de que fui bastante egoísta en la forma que le dije que quería estar con ella, fui insensible, en su momento me dejé llevar por la emoción, no tome en consideración los sentimientos de mi amigo, por mucho que él no fuese fiel aún tenía sentimientos por Amy, ahora entendía que se sintió traicionado.
Jesse me conocía como una persona leal, jamás se esperó que a quien considera su hermano le arrebatará la oportunidad de volver con la mujer que él amaba, fue en terapia que descubrí como pude haberle afectado, él estaba herido y esperaba que cuando lo hubiera superado me contactara, pero los años pasaron y no supe de él más que por Fay, quien tampoco tomó muy bien la noticia.
No le dijimos a nadie de inmediato, cuando volvimos al trabajo luego de declararnos nuestro amor fingimos que no había pasado nada, nos seguíamos tratando de forma respetuosa como jefe y empleado y cuando regresábamos a casa y estábamos solos, nos devorábamos salvajemente como si llevásemos años sin vernos.
Los empleados no lo notaron hasta varias semanas después, cuando Amy se compró su auto y aun así seguía viniendo conmigo al trabajo, las habladurías comenzaron, ella les dijo que solo lo hacía para evitar gastar dinero, pero luego Marjorie nos encontró en el salón de reuniones besándonos a la hora del almuerzo, las habladurías se intensificaron y nosotros decidimos no ocultarlo más.
Mi padre lo supo gracias a mi madre, quien me llamó dos días después de su cumpleaños para preguntarme si realmente no estaba enamorado de Amy, después que mi padre le contó a mi madre sobre la conversación que tuvo con Amy, mi madre me llamó porque juraba que yo quería a Amy, aún recuerdo tenerla en altavoz y escucharla hablar.
- ¿Estás seguro de que no sientes nada por ella? Quizás estás confundido, pero yo te conozco, puedo ver tus verdaderos sentimientos incluso antes de que te des cuenta de lo que sientes, la forma en la que la mirabas en la fiesta, cariño, la devorabas con la mirada, se te estaba cayendo la baba…
- Mamá, – la interrumpí – es cierto, la quiero ¿ok? tenías razón.
- ¿Entonces porque ella pensaba que no era así?
- Porque también puedo ser un tonto, pero ya lo hablamos, ya le expliqué cómo me siento. – le dije para tranquilizarla.
- ¿Quieres decir qué…?
- Que estamos juntos, no es algo que queremos ventilar a los cuatro vientos, si te lo puedes guardar mientras decidimos que es el momento adecuado lo agradecería.
- Debiste decirme eso antes, tengo el teléfono en altavoz y tu padre está escuchando. – Amy y yo nos pusimos a reír.
Lo bueno era que mi padre no dijo nada y mi madre era buena confidente, mantuvimos nuestra relación en privado tanto tiempo como pudimos, Fay se enteró por Jesse, luego de que le enviara el mensaje desde el teléfono de Amy intentó llamarla un par de veces, la única vez que respondimos ella le dijo que me quería y que la dejara ir de una vez por todas, fue cuando desapareció.
Luego de varias sesiones de terapia y de hablar con mi psicólogo sobre Jesse y comprender el golpe que había significado, decidí enviarle un mensaje disculpándome por la forma en cómo le dije de mis sentimientos por Amy, pero que no sentía quererla, porque yo sabía que podía amarla bien, pedía que comprendiera y que pudiéramos seguir siendo amigos, después de eso me bloqueó.
Las hermanas de Amy no tardaron en saberlo, la primera en tener exclusivas de la noticia fue Samanta, Amy le había enviado un mensaje luego de que hiciéramos el amor para contarle que habíamos estado juntos y que había tenido razón en que yo me sentía atraído por ella, ella le dijo a Fatima y Wanda se quejó por ser la última en saber.
Habíamos ido a visitar en varias ocasiones a sus hermanas, cada año viajábamos a Costa Rica para el cumpleaños de Fátima, las vacaciones a Nicaragua no eran tan constantes, luego de que sacáramos la visa de turismo de Wanda, la hacíamos venir más veces de las que íbamos nosotros, sobre todo en navidad y año nuevo.
Amy arregló su relación con su madre, se hablaban por teléfono al menos una vez al mes. Quienes me preocupaban que supieran de nuestra relación era la familia de Beverly, temía que no se lo tomaran muy bien por el corto tiempo que había pasado desde su muerte, fue seis meses después de salir con Amy que sentí que era momento de hablar con ellos, así que llamé a los padres de Beverly y les dije que había comenzado una nueva relación, para mi sorpresa no se lo tomaron a mal, me felicitaron y se alegraron por mí.
La única que no aprobó la relación fue Nathy, ella esperaba que estuviera de luto por su hermana por más tiempo, después de hablar con sus padres, recibí un mensaje de ella, ella estaba decepcionada de mi porque Bev le había confesado sus miedos más profundos, aquellos de los que nunca supe, temía que me estuviera enamorando de Amy y se sentía culpable por no complacerme sexualmente.
¿Cómo puedes traicionarla así? Te quería; Ella te idolatraba, y tú le fuiste infiel, me das asco, no me digas que no te habías estado viendo con esa chica desde antes de su muerte porque me lo contó todo, odio que le hayas hecho pensar que era culpa suya, te odio por hacerla sentir que no era suficiente. Me rompiste el corazón, yo también te quería, quería pensar que todo esto estaba en su cabeza, ahora veo que no es así.
Sabía que no todo podía ser perfecto, sabía que mi mejor amigo no era el único que iba a salir lastimado, pero nunca esperé que Nathy me dijera que me despreciaba. No quería terminar en malos términos con ella, si podía arreglarlo estaba dispuesto a intentarlo. Mi plan era explicarle los detalles de mi nueva relación y esperar que entendiera mis sentimientos; La llamé un domingo mientras estaba solo.
- ¿Qué quieres? – dijo al responder el teléfono.
- Esperaba que pudiéramos hablar.
- No hay nada que hablar, tú ya tienes tu vida hecha. – dijo con enojo.
- Por favor, – supliqué – no quiero que estes enojada, que ame a alguien más ahora no quiere decir que nunca amé a tu hermana.
- ¿Cómo puedes decir que la amabas si le fuiste infiel? ¿cómo pudiste hacerle eso? – su voz se quebró al hablar – ¿Cómo? ¡Dime, no lo entiendo! Era hermosa, y tenía un corazón precioso, te quería más que a nadie, hablaba tan bien de ti como si fueras algún dios ¡joder! – hizo una pausa para respirar y luego continuó – Incluso creí todas las maravillas que dijo sobre ti, fui yo quien la convenció de romper con su ex para estar contigo ¿Sabías siquiera que ella no creía posible que pudiera gustarte? Pensaba tan bien de ti, creía que estabas fuera de su alcance, yo le dije: dile cómo te sientes, eres una diosa, sería un idiota si no te quisiera, ahora me arrepiento de haberle dicho eso. Ojalá nunca te hubiera conocido.
No interrumpí, no podía hablar, cerré los ojos mientras sentía que mi corazón se rompía de nuevo, me preguntaba si ese dolor de perder a alguien a quien quieres alguna vez desaparecería y solo querer sentirme libre de ese dolor me hacía sentir culpable, quizá merecía sufrir, sabía que no engañé a Bev y odiaba que Nathy pensara que lo hice.
- No la engañé, – repetí – siempre fui leal, odiaba verla sufrir, por eso me casé con ella, solo quería que fuera feliz, por el amor de Dios incluso acepté todo lo de la adopción, juro que mi relación con Amy empezó después de que ella... – No pude terminar la frase, negué con la cabeza y continué – No sabía que ella sentía eso, te agradezco que compartas eso conmigo, siempre estaría agradecido por lo que Beverly y yo tuvimos, ella significaba el mundo para mí, sigue significando mucho, la echo de menos.
- Mentira, no me lo creo, si la echas de menos, dime cómo pudiste seguir adelante tan fácil.
- ¿No crees que merezco ser feliz? ¿O al menos intentarlo? – Le pregunté.
- Sí, pero ¿por qué ella? ¿Por qué Amy precisamente? ¿Por qué la mujer con la que engañaste?
- Te lo juro, yo no... – Iba a mitad de camino cuando me interrumpió.
- ¿No? ¿De verdad? ¿No sentías algo por esta mujer mientras estabas con mi hermana? Eres buen mentiroso, Rick, eso te lo concedo, mi hermana podía ser rubia bonita pero no era nada tonta, lo sabía, sabía que te estabas enamorando de ella, ¿a quién crees que llamaba cuando ustedes discutían? ¿Quién crees que la consoló cuando se sentía triste o insegura? – Me empezó a doler la cabeza cuando gritó – Yo lo hice. – Se notaba la rabia y el dolor en sus palabras – Le dijiste que no te importaba el sexo, pero la hiciste sentir insegura por ello, ella sentía que te iba a perder si no te complacía y cuando conociste a esa chica, Oh, ella sabía, desde aquel día en la piscina, ¿Por qué crees que le dio ese bañador tan pequeño? Te estaba poniendo a prueba, me llamó para contarme cómo miraste a esa chica con deseo, me dijo lo celoso que te ponías de otra persona y trató de fingir que todo estaba en su cabeza, intentó ser buena persona y ser amable con todos, pero era demasiado para ella, el estrés la estaba matando, tú la estabas matando, ella se estaba poniendo enferma por tu culpa y yo insistí en que hablara contigo y cuando finalmente lo hizo, ni siquiera fuiste lo bastante hombre para admitirlo, le mentiste, en su cara, y yo también te creí, le dije que no había manera de que quisieras a otra persona, le hiciste sentir que sus sospechas eran injustificadas, puede que no te acostaste con Amy cuando estabas casado pero la querías, la querías, eso también es traición!
Me tapé los ojos con la mano, tuve que contener las lágrimas, pensé que realmente había conseguido ocultar lo que sentía por Amy, pero estaba equivocado y me odiaba por eso. Nunca quise amar a dos mujeres al mismo tiempo.