45 #2
Estacioné el auto en el garaje, caminé hacia entrada de la casa repasando en mi mente las palabras correctas que debería usar para decirle que la quería, en cuanto abrí la puerta se me borró la sonrisa, Amy estaba en pijamas sentada en una esquina del sofá llorando, se me partió el corazón, no podía imaginar lo que estaba pasándole, solo sabía que intentaría a ayudarla en lo que pudiera.
Ella me observó, aunque no se levantó, me acerqué con cuidado, despacio, ella negó ¿no quería que me acercara? ¿Qué pasaba? ¿Murió alguien? Me detuve, no pensaba sobrepasar sus límites, ella se limpió el rostro con las manos, respiró profundo, me observó con resentimiento puro y me pregunté si Jesse le habría llamado para decirle alguna mentira sobre mí.
- ¿Estás bien? – le pregunté y ella negó.
- Estoy cansada, – dijo – ya no quiero seguir viviendo así, me duele, ya está, se acabó.
- ¿Qué es lo que pasó? – pregunté confundido.
- Renuncio, – dijo – iré a empacar, me iré de la casa.
- ¿Qué?
Ella se levantó, tomó su celular y se encaminó a su habitación, yo la seguí, cuando estuve a su espalda se detuvo en seco y me apuntó con el dedo, estaba frunciendo el ceño, molesta.
- ¡No! – gritó.
- Amy ¿Qué está pasando?
- Pasa que estoy cansada que te burles de mí, tú y toda tu familia me han manipulado para que me quede contigo y me haga cargo de la empresa y el trabajo que no has querido hacer por meses, con la esperanza de que algún día correspondieras mis sentimientos, cuando lo cierto es que no te intereso ni en lo más mínimo porque no estoy a tu altura, cuando te confesé mis sentimientos pudiste haberme pedido que me fuera, en lugar de eso me dejaste quedarme y fingiste no estar bien, pero tú show de estoy de duelo se acabó, sé que estás bastante bien, ya no podrás jugar más conmigo.
- Amy no sé de dónde has sacado eso de que me he burlado de ti o que jugamos contigo, no es cierto y me parece todavía injusto que acuses a mi familia de manipularte cuando lo que sea que esté pasando es un problema entre nosotros, no deberías hacer acusaciones tan graves sin pruebas.
- El asunto es que las tengo Rick, tengo todas las pruebas que necesito. – dijo.
- ¿De qué estás hablando?
Buscó en su celular, lo elevó y me mostró una foto en donde estaba besando a la chica temprano en el bar, mierda, sabía que Jesse tenía que ver con eso, entendía que no estuviera de acuerdo con que quisiera a Amy, pero ¿lastimarla de esta forma? era abominable.
- Dime que no saliste con Jesse a buscar mujeres para divertirte. – acusó Amy.
- ¿Por qué te molesta? ¿No pensabas tú acostarte con Jesse? ¿Debería estar molesto yo por verte besarlo temprano?
Había dado en el punto, se quedó callada con la boca abierta, me observó con recelo, estaba molesto con Jesse por habernos arruinado ese momento, le arrebate el celular de las manos y revise las llamadas, lo único que encontré fue un mensaje que le envío con la foto, ella intentó arrebatarme el teléfono, pero era más alto que ella, eleve el brazo alejándolo.
- ¡Basta! Jesse es el único que está jugando contigo, – le dije –voy a enviarle un mensaje y luego te regresaré el celular.
Escribí:
Se acabó el juego, ella es mía.
Rick.
Le devolví el teléfono y le indiqué que se sentara, mi tono de voz fue severo, para mi sorpresa ella obedeció.
- ¿Qué es exactamente lo que te dijo Jesse? – pregunté.
- Me dijo que le pediste que te ayudara a buscar mujeres porque querías una aventura ¿no es verdad? – preguntó y noté que estaba celosa.
- ¿Solamente eso?
- Me dijo que te divertiste mucho, que te vio tirándote a una de las chicas y que me mandaría la foto.
- ¿Qué más? – indagué.
- Que te habías ido algo borracho y que esperaba que llegaras bien, me pidió que estuviera al pendiente de ti, eso es todo. – se cruzó de brazos.
- Bien, vamos a aclarar esto; no me acosté con nadie ¿ok? Sí, le pedí a Jesse que me llevara a conocer chicas después de verlos a ustedes besándose, con lo que me dijiste anoche estaba seguro de que querías estar con él y no soportaba la idea de que te tuviera.
- ¿Pero tú si puedes estar con otra? – dijo con indignación.
- No es lo que piensas, de hecho, es más complicado, – me senté a su lado y la vi a los ojos – yo, aún estoy lidiando con el duelo de perder a mi esposa, no me siento listo para estar en una relación y tú te la pasas por la casa con pijamas cortas como esta que estas usando y lencería que deja poco a la imaginación, tengo dentro de mí tensión sexual acumulada que me estaba volviendo loco, verte ayer con ese vestido ¡Mierda! Solo de acordarme. – sacudí la cabeza.
- Entonces ¿sí te sientes atraído por mí? – preguntó, yo asentí y ella sonrió.
- Si, mucho más de lo que te imaginas, fui a ese lugar con Jesse porque quería sacar toda esta tensión de mi cuerpo, conocí a esta chica, la bese y… primero pensé en Beverly, – ella parpadeó un par de veces – y no sentí nada que pensando en ella, mi relación con Bev siempre estuvo más enfocada a la amistad que a la intimidad, luego, cuando volví a besar a la chica, que es la foto que te envió Jesse, estaba pensando en ti, pude ir más lejos con ella si hubiera querido, pero no lo hice, porque prefiero estar contigo.
Podía escuchar los latidos del corazón de Amy, ella tenía los labios entreabiertos, podía besarla, deseaba hacerlo, pero si lo hacía...
- Quiero estar contigo – le dije – pero aún tengo mucho en lo que trabajar, no me siento emocionalmente disponible para estar en una relación.
- ¿Entonces lo único que querías era a alguien para pasar la noche? – preguntó y yo asentí – habérmelo dicho antes, yo me hubiera ofrecido de voluntaria.
- No lo permitiría, – le dije – tú tienes sentimientos por mí, involucrarnos sexualmente podría crear expectativas que luego yo no podría cumplir y eso te lastimaría, no quiero hacerte daño, tú mereces más que ser simplemente el revolcón de una noche de alguien.
- Pero lo ibas a hacer con esa chica. – dijo con voz tierna.
- No, me di cuenta a tiempo que no puedo hacer esas cosas, me gusta hacerlo con la persona a la que quiero, cuando hay compromiso de por medio.
- Entonces ¿Qué haremos? Te tengo que invitar a una cita para que te enamores de mí ¿o cómo es? – preguntó, yo me reí y luego negué.
- No necesitas hacer eso, – le aseguré – yo te quiero, me importas más de lo que me importa nadie, incluyendo a Jesse, por eso cuando dejé el bar le dije de mis sentimientos por ti, no se lo tomó bien y trato de engañarte diciéndote cosas para confundirte con respecto a mis intenciones.
- ¿En serio me quieres? – sus ojos brillaban llenos de ilusión.
- Te quiero, te he querido incluso mucho ante de que tu supieras que me querías.
- No creo que sepas desde hace cuánto te quiero. – me dijo y tome sus manos.
- Te quiero desde que eras la novia de Jesse. – confese, ella abrió los ojos en grande.
- Entonces tu madre tenía razón. – dijo.
- ¿Mi madre?
- Ella sospechaba que tú estabas enamorado de mí, se lo dijo a tu padre el día de la despedida en su casa, dijo que pudo ver cómo me veías, que eran ojos de amor.
- Eso suena exactamente como mi madre. – admití.
- ¿Beverly lo sabía? – preguntó y yo asentí.
- Nunca se lo dije con palabras, odiaba lastimarla, pero ella también lo sospechaba, nunca fui bueno para esconder mis verdaderos sentimientos.
- Entonces ¿Por qué me rechazaste cuando te intenté besar? – preguntó.
- Porque aún estaba casado, no podía fallarle a Bev, habíamos hecho nuestros votos y no pensaba romperlos, ella confiaba en mí. – respondí.
- Entiendo, pero después, luego de… luego de que ella se fuera, yo te abrí mi corazón y no me dijiste nada.
- Estaba en negación, me costaba creer que Beverly ya no estaba, pensaba que ella volvería en algún momento, aún tenía miedo de fallarle, estaba intentando serle fiel a un fantasma, lamento no haberte dicho cómo me sentía en ese momento, fue insensible de mi parte.
- De hecho, un total tonto ¿y ahora? ¿Qué te lo impide? Dime que te impide tenerme ahora que sabes que te deseo a ti solamente.
- Ya te lo dije.
- Dime la verdadera razón, porque esas me parecen excusas tontas, tú dices que me quieres y me deseas, yo quiero que me lo hagas sentir. – su voz era tentadora.
- Amy, para, no digas cosas de las que te puedes arrepentir, sabes que aún no puedo ofrecerte una relación.
- No te estoy pidiendo una relación, – se encogió de hombros – lo único que quiero es sentir que me deseas, dijiste que no podías estar con alguien a quien no quieres, pero también dices que me quieres, no veo que nada te impida tomarme ¿no ves cómo necesito que me quieras? ¿No ves como el no estar juntos me mata cada día? Sufro y me agobio por no tener tu amor, lo necesito, te necesito a ti, por meses he estado en ascuas, ya no lo tolero más, está sed de ti me lo exige, quiero lo que me puedas dar, aunque no me puedas dar mucho, aceptaré tu amor aún si es poquito a poco.