Jesse's girl 21 #3
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- Si tu esposa quisiera un poni ¿no se lo darías? – preguntó.

- Si mi esposa quisiera un poni se lo compraría ella misma, – dije – pero si ella quisiera cualquier cosa que no estuviera en sus posibilidades y si en las mías, se lo daría sin dudarlo, porque es mi esposa. – remarqué el hecho de que es mi esposa y no una simple novia.

- Si logramos mantener esta relación hasta tener las posibilidades de tener nuestre propia granja con todos esos animales, supongo que habrá pasado el tiempo suficiente como para convertirla en mi esposa. – dijo Jesse.

Me quede pensando un momento antes de responderle ¿cuánto tiempo le tomaría a él conseguir el dinero para conseguir eso? Unos cinco a diez años quizás y necesitaría dinero prestado del banco. Me sorprendió cuán a futuro estaba planeando, que Amy fuese una chica con la que salía para casarse y no solo para divertirse.

Mi mente viajó a la escena que presencie poco antes, donde se estaban besando fervientemente, Jesse la deseaba, pero también la amaba y eso era algo que no había visto antes ¿en qué momento mi amigo decidió sentar cabeza y cómo fue que pude perdérmelo?

- ¿Piensan trabajar ambos? – pregunté con curiosidad.

- Eso espero, puede que por un tiempo vivamos con mi madre mientras nos establecemos, gaste gran parte de mis ahorros en los meses que estuve en Nicaragua, aún tengo algo de dinero, pero tampoco quiero quedarme sin nada, trabajare para poder sustentarnos, no estoy seguro de que ella pueda trabajar sin papeles, pero podría cuidar de mi madre.

- ¿Qué hay de tus hermanos? – pregunté sabiendo que uno de ellos aún vivía con su madre.

- El único hermano que cuenta eres tú. – dijo.

- Cory está viviendo con tú madre. – le avisé.

- Mierda. – dijo un poco molesto para sí mismo.

- ¿Sabe Amy de la relación que tienes con tus hermanos? – el negó – ¿Por qué?

- No veo motivos para decirle.

- No entiendo porque te cuesta tanto compartir esa parte de tu vida.

- Rick ¿si tú tuvieras hermanos de mierda que han hecho las cosas que han hecho los míos, andarías por ahí diciéndole a las otras personas sobre eso? – yo negué y antes de que pueda decir algo continuo – No quiero que piensen que soy cómo ellos.

- Yo no pienso eso, – aseguré – jamás lo pensé, y no creo que debas ocultarle a la persona con la que piensas compartir tu vida algo tan importante cómo tu familia.

- Hasta donde sé, – dijo Jesse – tú eres mi familia y tu padre ha sido más mi padre que el que me dio el apellido, tus abuelos fueron más mi familia que esas personas, a la única que le puedo reconocer algo es a mi madre, ella lo sabe y tú también lo sabes.

- Jesse, la comunicación es vital para mantener una relación, – le dije – Amy también debería de saber.

- Vamos, que no es cómo que le estuviera ocultando que tuviera una esposa y un hijo. – dijo en tono despreocupado.

Sin darme cuenta llegamos a nuestro destino, Jesse se bajó primero y evadió inmediatamente la conversación, sabía que, aunque siguiera insistiendo no llegaríamos a ninguna parte, podía ser testarudo de vez en cuando y por lo mismo tenía muy pocas esperanzas de que esa relación funcionara, pero al menos estaba feliz de que se estuviera dando la oportunidad de madurar.

Me baje del auto luego de Jesse, caminamos hacia la entrada del gimnasio, seguía pensando en Amy ¿Qué pensaría Fay de todo esto? Mi madre con seguridad se moriría de la risa, delante de él no diría nada, pero notaria que no esta a nuestro nivel, mi padre solo criticaría que no es tan bonita, aparte de eso creo que no les importaría tanto, pero Fay ¿Ella aceptaría a Jesse con su novia en su casa?

Solo había conversado con Amy una vez, no sentía que la conociera mucho, pero algo de su personalidad me recordaba a Fay, ambas eran fuertes, puede que eso fuese un arma de doble filo, o le agradaría o la odiaría.

- Amy podría trabajar para mí, – ofrecí – si no encuentra trabajo yo podría ayudarles, mi esposa trabaja mucho y siento que le vendría bien una asistente, supongo que si fue a la universidad debe de saber lo básico de office ¿O tampoco tienen computadoras en Nicaragua? – pregunté con sarcasmo.

- Si Amy te escuchara decir eso… – negó y se rio solo.

- Me parece que Amy sería muy capaz, – dije con certeza – solo estaba haciendo una broma.

- Lo sé – dijo – y agradezco la oferta, se lo haré saber.

Pero algo en su voz me decía que no lo haría, llegamos a las caminadoras, Jesse tomó la que estaba al lado mío, la encendí y comencé a caminar, Jesse se había puesto a trotar, así que aumente la velocidad para ir a su ritmo, ambos estábamos corriendo, había una chica a su lado, era bastante bonita; alta, atlética, muy parecida a las chicas con las que Jesse salía.

La música estaba en español con volumen alto, así que cuando Jesse comenzó a platicar con ella pretendí que no me daba cuenta de lo que pasaba, pero estaba seguro que estaban coqueteando, aunque intente ser disimulado no puedo evitar girar el rostro cuando la escuche reír, ella se había detenido y tomado el teléfono, volví la vista al frente, lo que pasara entre ellos no era mi asunto, pero la falta de respeto de Jesse hacia su novia hacía que sintiera pena por Amy.