Jesse's girl 4 #2
7%

4 #2

- A ver, tú llevas rechazándolo, jugando al gato y al ratón “ay que te atrapo, ay que no” mi vida, si ya sabemos que esos hombres son temporales, a servirlo en bandeja y comerlo de cena.

- Eso sonó feo, apuesto a que si lo dijera un hombre de una mujer estuviéramos encima de él diciéndole que es un cerdo sexista. – le recordé.

- Amiga, los hombres ya son todos unos cerdos y la mayoría son machistas ¿tú crees que el gringuito anda tras de tu culito porque vio a través de tu alma? Ni si quiera te conoce, es obvio que le pareces atractiva y a ti te gusta él, no sé porque ponerla tan difícil.

- Porque… no sé, no es así como me imagino que será mi primera vez.

- Si lo que necesitas es a alguien de confianza para que te quite la virginidad y saque a la loba que llevas dentro yo misma me ofrezco, un par de dedazos ¡y listo! asunto arreglado, te puedes disfrutar a míster guapo.

- ¿No era míster músculo?

- Míster músculo, Clark Ken, Ironman, lo que quieras, por alguna razón le gustas tú y no yo, tanto que me preguntó si podía hacer algo para cambiar la situación, ya sabes, lo de “no salir con gringos” – hizo las comillas con los dedos – y le dije de la fiesta, que como te quiero mucho y él me cae bien, le prometí que haría lo posible por llevarte para que puedan pasar tiempo juntos y que lo demás lo dejaba en sus manos.

Me quedé en silencio un rato tratando de procesar todo lo que había dicho, Jesse al contrario de otros hombres que habían intentado salir conmigo estaba siendo insistente ¿por qué? ¿Que veía en mí? ¿Por qué perdería su tiempo si lo único que desea era diversión? Fácilmente podría tener a cualquier otra, de todas formas, se iría. De pronto sus palabras vinieron a mi mente Podría regresar, podría quedarme a vivir acá.

- ¿Por qué crees que Jesse insiste tanto? – le pregunte a samanta.

- Quizás le gustan los retos, quién sabe, – se encogió de hombros – quizás huele tu virginidad y eso le atrae.

- Quizás le gusta hacer surf conmigo. – ella rio de mis palabras.

- Amy, no intento menospreciarte ni nada, estás bonita y lo sabes, pero hay gringas que hacen surf mejor que tú y que estarían dispuestas a hacerlo con él, quizás solo le gustan latinas.

- Bueno, entonces le dejaré claro que no pienso acostarme con él.

- Nooooooo – me interrumpió – ¿no has aprendido nada? ese es el punto, que te acuestes con él.

- Eres una terrible influencia. – le dije.

- Tu abuela no opina lo mismo, para ella soy un ángel. – me recordó.

Llegamos al bar y nos despedimos, me quedé a trabajar y debo de admitir que sin ella fue un poco aburrido, también me quedé a la espera de que apareciera Jesse, pero no lo hizo, tenía demasiadas preguntas rondándome la cabeza, Samanta tenía razón, no podía ser el surf lo que lo motivara ni tampoco mi apariencia, siempre había mejores que yo y el siendo un diez de diez me quería a mí, a su lado yo era un siete y medio, ocho a lo más.

Quizás estaba siendo demasiado ilusa, quizás no estaba tan interesado como yo lo percibía, quizás hacía esto como juego con varias chicas a la vez, quizás incluso tenía novia y eso es lo que yo deseaba saber ¿qué intenciones tenía? ¿Qué clase de juego se disponía a jugar conmigo? Necesitaba claridad en todo eso, si nos íbamos a divertir, tendría que ser bajo acuerdo mutuo, quizás le permitiría besarme en la fiesta, quizás un poco más, pero no me acostaría con él, eso no.

Volví a casa y me encontré con que Fátima lo había agregado en Instagram y que él le había seguido de vuelta, Jesse se había tardado más de un día en aceptar la solicitud de seguimiento de mi hermana y la había aceptado porque había visto las fotos que teníamos juntas, en el último post de ella salíamos las tres junto a mi abuelo en su cumpleaños, habíamos ido a San Juan del sur y teníamos al cristo en la parte de atrás.

Entramos en su perfil y notamos que las fotos más recientes de Jesse eran en Nicaragua, tenía una con la tabla de surf en la mano, la gran mochila en la espalda, estaba en el aeropuerto y decía “listo para atrapar unas olas”, en la siguiente salía con algunos amigos junto a una fogata y una guitarra en mano y la captura decía “el calor de la gente de Nicaragua”, en la siguiente salía en la cuadriciclo de mi jefe de espalda, dándole el rostro al mar, el atardecer pintaba de colores rosados, lilas y violetas el cielo y decía “el mejor atardecer de mi vida”.

El resto de las fotos de Jesse eran de él en Estados Unidos, había una donde salía con un uniforme militar junto a otro joven muy guapo, parecía no tan reciente, así había varias con sus amigos, pero nada que indicara que tenía una novia, lo cual me dejó un poco más tranquila.

- Cuando lo vuelvas a ver ¿le puedes pedir que me presente un amigo? Todos son guapos.

Fátima abrió otra foto con el mismo amigo que había visto anteriormente, entro donde estaba la etiqueta y nos dimos cuenta de su nombre, Rick, revisamos su cuenta por un rato, tenía muchas fotos con Jesse, pero también con una mujer que parecía modelo de victoria secret.

- Parece que tiene novia. – le dije.

- ¿Quién tiene novia? – pregunto Wanda.

- Sh – le hice seña con el dedo en los labios.

Wanda se acercó rápidamente y volvió a preguntar despacio, Fátima la observó con detenimiento y luego la amenazó.

- Sí llegas a decir algo quemaré todas tus pestañas postizas y derramaré cloro sobre tus vestidos favoritos y lo haré parecer como que fue un accidente.

- Relájate, ya no tengo diez años, – le recordó – dime quién es.

- Es alguien que me gusta, pero tiene novia. – le enseñó el perfil.

Wanda tomó el teléfono y comienzo a revisar escrupulosamente.

- ¡Está casado! – Nos muestra fotos de la boda – pero el amigo está buenísimo – nos enseñó a Jesse y ambas nos quedamos viendo – ¿Qué se están diciendo con la mirada? – preguntó Wanda.

- Es que ese, hermanita, ya es de Amy. – ella me observó sin poder dar crédito.

- ¡Bien hecho! – me golpeó el hombro – y yo que pensaba que todavía eras virgen.

- Si soy virgen. – admití.

- Pues eres la única en esta habitación.

Fátima y yo compartimos una mirada, nuestra hermanita nos acababa de confesar que ya no era virgen, dándonos poder de usar esa información como quisiéramos, en realidad no sabía si creerle o no, pero no me parecería que mentiría solo por verse más interesante, sino porque intentaba ser parte del grupo.