Jayce. Algo más que prohibido 44 ​​ Ava
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El brazo

El abogado se ha encerrado en el dormitorio, está fuera de circulación.

Yo no puedo dormir. Ni siquiera creo que sea capaz de cerrar los ojos. Pero me niego a pensar. Ya lo haré mañana.

Ahora toca… salir de la cama y acudir al centro de operaciones del abogado. La dichosa pizarra. Se me ha ocurrido una idea.

Mientras, me viene a la cabeza la escena.

Me ha molestado que insinuara que yo también tenía interés en saber cuánto tiempo debe pasar para dar por fallecido a alguien desaparecido.

No lo tengo. Quiero que mi tío aparezca y, si le ha ocurrido algo malo, saberlo cuanto antes.

Aunque también sé que, mientras no sepamos qué ha pasado con él, la clínica sigue en el aire, mi declaración se acerca y las sospechas continúan sobre mí.

¿Qué pretendía el abogado al preguntarme eso con ese tonito de ironía suyo?

¿Era el abogado que disfruta tocándome las narices o simplemente estaba interrogándome otra vez?

Quizá por eso sigo dándole vueltas a su maldita pizarra.

El último tramo del jardín lo atravieso a toda prisa. No voy lo suficientemente abrigada. Hace más frío del que corresponde a esta época del año, casi a las puertas del verano.

En cuanto entro en el despacho, mi mirada se dirige a la pizarra. En ella hay anotadas las mismas palabras que pronunció esta tarde. No ha perdido el tiempo.

Ava recibe llamada. Afirma que es importante.

Después no es importante, es un trámite del hospital.

Está nerviosa.

Presiona a su primo para que colabore.

Expresa deseo de abandonar Silver Bay.

Vaya, vaya. El abogado quiere saber qué ha pasado.

¿Curiosidad personal o profesional? Creo que las dos.

Bien, pues habrá que responderle.

Empiezo a escribir esforzándome por trazar una buena letra que no tengo.

Ava recibe llamada de jefe hospital Boston.

Ava afirma que es importante porque lo es.

Ava después afirma que no es importante porque le da la gana.

Ava no está nerviosa, está hundida.

Ava recibe la noticia de que su carrera se ha ido a la mierda.

Ava paga un precio por la excedencia: retiran quirófano.

Ava sabe que tiene que empezar de cero.

Ava necesita quirófano.

Ava necesita salir de este lugar y luchar por su carrera.

Mientras lo redacto, siento que se remueve todo por dentro. Tengo ganas de gritar y llorar, pero no lo voy a hacer.

Hay que seguir adelante, aunque el camino esté lleno de obstáculos.

Aunque uno de ellos se llame Jayce Merrick.

Aunque sea el menor de mis problemas.

Aunque… solo me esté engañando.