Inmortales: El nacimiento de un individual 18. Trascurso #2
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18. Trascurso #2

La vida de Ushio fue el hecho, como le dijeron desde el principio; las drogas no funcionaron al inicio lo molesto, luego de alguna forma su capitán, Yuna le ayudó a superarlo, él le daba dulces cada que se ponía ansioso; luego empezaron a estar cada vez más tiempo juntos y ambos terminaron un día follando, fueron descubiertos por Yuki y fue por ella que se dieron cuenta que eran almas gemelas; Ushio se enojó con su hermana “por metida” así la llamó, era el término que usaba Marcela cuando se burlaba de alguien por involucrarse en asuntos que no le corresponden; pero no hizo nada contra el hecho de que el chico que llevaba un tiempo gustándole fuera su alma gemela, en cambio se lo presentó a su hermano la próxima vez que él volvió a casa.

Miroku Miko, era uno de los dos que menos tiempo pasaba en la mansión, no porque no quisiera, sino porque vivía con sus padres, no tenía la escusa de las constantes peleas de James para huir de casa hasta dos semanas completas, ni la ausencia de la autoridad, cabeza de familia de su novia y cuñado, ni la confianza que tenía el abuelo de Kenta para dejarlo estar el tiempo que quisiera fuera de casa siempre que se reportara y estuviera bien; sus padres eran dos personas responsables que se preocupaban mucho por él, se sentó con Hikaru y se lo explicó, como resultado Miroku pasaba los fines de semana en la mansión y cuando estaba muy estresado él iba y dormía ahí.

Eijiro era alguien que le gustaba mucho a Hikaru, no hablaba mucho; era muy grande, pero siempre olía a frijol dulce, él era el otro que no estaba mucho en la mansión, él vivía en un orfanato y al ser de los mayores ayudaba a cuidar a los niños, pero a pesar de eso Eijiro llegaba cada noche a casa y desayunaba cada sábado con Hikaru.

Dejando de lado su nerviosismo por el sexo, Hikaru además de ganar más confianza empezó a desarrollar algunas características que a la familia sorprendentemente no le extrañó, y era que se empezaba a aburrir mucho más fácil; con su familia tratándolo como muchas veces como cristal empezó a molestarse, pero no dijo nada, en cambio hizo algo que casi le da un infarto a su familia.

Hikaru se metió en una pelea cuando tenía catorce, luego terminó manipulando dos bandas para que mataran entre ellas y las conquistó de esa forma el mismo levantó su propia banda; banda que incluía a Yuki, Sara, sus hermanos, Alejandro; Sebastián como segundo al mando y a petición de Hisoshi a Nao, él y Akira pudieron ir con Hikaru; Nao no tuvo problemas, nadie lo hizo, todos sabían lo importante que era Hikaru para Hisoshi y el control de su vida, así que no les importó que se fuera además de que Miko podía hacer el trabajo de Hisoshi y Hikaru no tenía a nadie que hiciera esa parte; la verdad a Nao y Miko no les importó ver a su novio formar una banda y tomar la ciudad de Yamanashi, de hecho, no les molestó que Hikaru tomara Yamanashi, los tres lo discutieron en donde la solución fue simple.

“Ustedes se quedan con Kanto y yo con Chubu, igual la casa cerca de ambos” — dijo Hikaru esa noche

Desde entonces Hikaru se levantó como alguien que empezó a demostrar que su apariencia no lo hacía un blanco, se sentía mejor para él matar a todos esos idiotas que lo veían frágil y hermoso, que temblar y dejarse tocar por que se asustó; pero a pesar de que se levantó como un líder, Hikaru a petición de su madre se mantuvo en silencio, junto a sus hermanos y Sebastián, dejando que Alejandro, Hisoshi y Akira manejaran públicamente Yumi, de Yomi que era el inframundo en japones, así se llamaba la nueva banda; a pesar de que se pronunciaba en japones por su lado paterno, mientras que quería que se escribiera en español por la nacionalidad colombiana de su madre; obviamente él no va a dar explicación de porque le puso Yumi a su banda; así que solo Hikaru y su familia saben eso.

Yumi era conformado por Hikaru como comandante, segundo al mando estaba Sebastián, como tesorero Hisoshi, como asesor Akira, ejecutivos Alejando, Sara, Yuki, Cristian y Leonardo; solo ellos en tres años tomaron toda la región de Chubu; con el líder de Yumi ganando el título de Shinigami, se decía que es un ser hermoso, con una sonrisa como el sol y los ojos más hermosos que parecen que miras el cielo, que siempre que mataba a sus enemigos sonreía, haciendo que estos se sintieran cálidos y felices; por eso lo llamaron ‘ Shinigami: ser que hace desear la muerte.’

Para el cumpleaños número catorce de Hikaru, el veinticinco de enero la familia hizo una pequeña fiesta entre ellos; un pastel de fresa con chocolate hecho por su madre, tía, Alejandro, Akira y Milo y Hikaru estuvo muy contentó para su cumpleaños con su familia completándose.

Así que cuatro años fue mucha diferencia, los padres de Hikaru y sus tíos estaban mejor que en muchos años, sin sentir que son un rival para sus hijos cuando ellos mismos podían participa; Lilian era más feliz porque había momentos en los que lograba monopolizar a Hikaru sin tener miedo o reprender a los gemelos sin tener cuidado; Marcela estaba igual, además de que todos estaba mejor entre ellos; ellos mismo estaban más felices, Hikaru debido a la influencia de los chicos empezó a sentirse más seguro para salir de casa y aunque no hay un día que el chico salga sin uno de sus chicos como él los llama ahora sale, en especial cuando tiene que salir con sus hermanos a recorrer Yamanishi o Shizuoka; sí, llama mucho la atención pero está aprendiendo a lidiar con ello.

Lilian y Natsu son felices de que su hijo no se asustara por salir de casa o estar con tanta gente, eso los aliviaba.

—¿En serio tengo que hacer esto? — interrogó un Hikaru de diecisiete años sentado frente al escritorio

—Si, necesito saber que quieres que haga — dijo Hisoshi a su líder, Hikaru lo miró

—Pensé que tu hacías el papeleo — Hisoshi lo miró y sonrio ente el puchero, pinchó su mejilla

—Uyy que lindo eres — dijo Hisoshi con una sonrisa y luego se enderezó — pero incluso si eres más lindo que el sol, tienes que trabajar, hasta Nao que es un vago trabaja — dijo, Hikaru frunció el ceño

—Nunca he visto a Nao hacer papeleo

—Obviamente lo hace — dijo Akira, Hikaru lo miró, luego suspiró

—Pero los demás ni siquiera saben que soy el líder de Yumi —dijo el menor, los presentes lo miraron

—No; pero saben tu nombre y han escuchado de ti — dijo Alejandro; era cierto.

No era un secreto, el Shinigami de Chubu; líder de la reciente organización de no más de tres años que conquistó Chubu; se llamaba Hikaru, Yagami Hikaru; que a pesar de tener el nombre y ver constantemente la imagen de Hikaru cada que buscaban el nombre en los registros nadie era capaz de asociar a un joven de diecisiete años; con una expresión tan amable, víctima de secuestros, múltiples intentos de este, abuso; alguien sobre protegido por su familia al punto de que su escuela estaba llena de cámaras y en donde se topaba con oficiales al menos una vez al día cuando está en la escuela, siendo el líder de una organización que llegó pisando fuerte tomando dos prefecturas de Chubu de un solo golpe hace tres años, matando por completo a sus manejadores; así que las autoridades pensaron que el nombre era un sobre nombre para despistar, mientras los criminales solo saben el nombre, nadie ve al Shinigami a menos que este destinado a morir.

— Obviamente debes aprobar nuestras acciones, ya falta menos de un año y cumples dieciocho, pronto podras salir al ojo público cuando te gradúes de la preparatoria — dijo el Alejandro a su primo con disgusto.

Hikaru suspiró

—Bueno —dijo antes de seguir revisando los documento.