17. Nuestra cama.
El trio se detuvo en la entrada en cuanto llegaron esa noche a la casa, justo frente a ellos; sentado en las escaleras estaba su padre, Asano Misato; un hombre un poco más bajo que milo, regordete, con cabello y ojos negros; con la mirada sería, corbata suelta y mirándolos.
—Buenas noches, Papá ¿Cómo fue tu día? — Saludó Sara.
—Me casé y ninguno de mi hijos estuvo para darle la bienvenida a su nueva madre — los tres hicieron una mueca
—Creo que sería difícil que alguien un año menor que yo sea mi madre, no ¿crees papá? — dijo Milo
—La edad es lo de menos — dijo Asano a su hijo mayor.
—Quiero escuchar que ella diga eso si tu cuenta bancaria tuviera menos ceros en tus extractos — dijo Nao con desdén
—Nao ella no está por mi dinero — dijo el hombre poniéndose de pie y mirando a su hijo menor.
—Es difícil de creer, porque dime la chica tiene diecinueve, hijos de tres años, imagino que no terminó la preparatoria.
Probablemente la conociste en un bar o un restaurante, mientras regó una bebida en tu traje de marca; obviamente una chica así que es casi treinta años menor se va a interesar en un hombre que solo trabaja y lo único hermoso es su cuenta bancaria, sus casas, sus autos y ropa, porque él no le presta atención a su físico para decir que se enamoró de un hombre mayor caliente como dicen en…
Un golpe volteó la cara de Nao
—Respétame, soy tu padre — dijo el hombre
—Debiste pensar en respeto antes de traer una perra cuatro años mayor que yo para que la llame madre — escupió Nao a su padre.
Otro golpe y Nao escupió sangre, luego miró a su padre.
—¡Katherine es mi esposa y ustedes la respetaran como su madre que es, o se largaran de mi casa! — los ojos del trio se abrieron
—¿Estas echándonos por esa chica? — interrogó Sara
—Es mi esposa — dijo el hombre y Sara se molestó.
—¡Somos tus hijos!
—Eso es diferente, ya dediqué mi tiempo a cuidarlos ahora.
—¿Cuidarnos? — Sara se ponía cada vez más molesta.
—Han pasado seis años desde la muerte de mamá y nuestro hermano menor y tu solo te dedicaste a trabajar, nada más, eres un fantasma que viene un par de veces al mes para cenar, es Milo quien nos cuida a Nao y a mí; quien asiste a las reuniones de maestro y es nuestro contacto de emergencia.
—Trabajo
—Exacto — Sara apuntó a su padre — solo trabajas ¿Dime, con qué tiempo conociste una esposa para casarte si trabajas todo el tiempo? — exigió la menor de los hermanos.
—Ustedes…
—No — dijo Milo — Papá…
—¿Qué pasa aquí? — todos se volvieron hacia la escalera en la parte superior había una chica bastante linda, cabello largo negro, pijama de satín corta dejando ver sus largas piernas
—Katherine, amor — el hombre se enderezó, la chica bajó las escaleras mirando a los tres, dejando que su vista descansara en Milo, luego en Nao, ella sonrio mientras se paraba al lado del padre que puso la mano en su espalda — estos son mis hijos, Milo, el mayor —el hombre señaló a Milo, la chica lo miró y sonrio, el no devolvió la cortesía— Nao, el segundo — ella miró a Nao, acomodándose un poco su bata dejando a la vista la entrada de su pecho, el movimiento era minúsculo, pero los jóvenes lo notaron; el cómo abrió un poco la bata de color blanca de satín dejando ver la curva de sus pechos, como apretó sus brazos para juntar más sus pechos, eso los molestó; mientras sonreía a Nao— y mi hija Sara — el hombre no pareció notar el movimiento de su ahora esposa — ella miró a Sara, de pies a cabeza.
—Es… adorable — dijo la chica despectiva, eso fue todo.
Splaf
El choque el suelo
—¡¡NAO!!
—Puta, vienes y le abres las piernas a mi padre y menosprecias a mi hermana — los ojos de Nao brillaron azules, pero nadie además de sus hermanos lo captaron.
—¡Nao!
—Me largo — Nao se dio la vuelta sin ver a su padre.
—¿Nao a dónde vas? — Nao se detuvo y miró a su padre, ahora sus ojos se apagaron.
—¿No dijiste que nos fuéramos?, pues me largo, no quiero estar en la misma casa de una perra que me muestra las tetas enfrente de su esposo — dijo Nao antes de salir de la casa.
—…
—…
—Yo-Yo, no hice eso — dijo la chica con los ojos aguados a su esposo — tú me viste, no hice nada.
—Katherine, amor, calma — el hombre se inclinó ayudando a parar a su esposa mientras la calma.
—Papá — el hombre subió la mirada para ver a Milo — No estamos en derecho de decirte con quien casarte, no es un crimen que tu esposa sea un año menor que tu hijo mayor, casi treinta años más joven, ni que tenga un hijo o dos hijos de tres años; no haces nada ilegal siempre y cuando no te acostaras con ella siendo menor de edad; pero no porque no sea ilegal, signifique que este bien que te acuestes con alguien de la edad de tus hijos; igual no juzgaré eso, pero no me quedaré en casa con ella, no te pediré que la eches, pero me llevaré a Sara.
—Tú no puedes.
—Puedo, y si quieres pon abogados, pero si peleas por Sara, no te extrañes de que tu esposa y nuevos hijos sufran un accidente — dijo Milo con seriedad — dejé la universidad para que Sara no fuera una empleada en casa, no dejaré que tu nueva esposa la llame ‘adorable’ y luego la coja de niñera gratis mientras ella se gasta tu dinero; antes de eso me llevo a mi hermana
—Pero…
—No te preocupes, tenemos donde vivir, tampoco te preocupes por el dinero, no es un problema para nosotros — dijo Milo —subiré y tomaré solo documentos, las fotos de mamá; las computadoras de los chicos y sus cosas de la escuela; luego nos iremos — dijo Milo tomando la mano de Sara y caminando hacia las escalera
—Milo… esta es su casa
—Si bueno, no creo que eso pase, la verdad no tengo ganas de pelearla con tu hermosa y muy joven esposa; cuando mueras y dejes todo a ella — dijo Milo antes de subir.
—¿Puede Nao dormir conmigo? — Lilian y Natsu que estaban en el estudio de Natsu miraron a su hijo menor
—¿Qué?
—El papá de Nao se casó; su esposa me molesta, Nao y sus hermanos se irán de casa y les dije que podían venir a vivir aquí; pero me preguntaba si podía dormir hoy con Nao, está muy molestos — dijo Hikaru
—Hikaru, sabe lo que hace una pareja cuando…
—Una pareja no solo tiene sexo papá — dijo Hikaru — Nao y Miko quieren que esperemos, yo respeto su decisión; solo quiero dormir con él, abrazarlo y consolarlo, luego iré con Milo y despues con Sara, o dormiré con los tres — dijo Hikaru la pareja sonrio
—Claro amor, puedes dormir con ellos, solo que cuando tu relación con Nao avance asegúrate de cuidarte, no queremos nietos tempranos.
—¿Sabes que los anticonceptivos no son cien por ciento efectivos, cierto?
—Lo sé — dijo Natsu
Pero una cosa es que pase aun si te cuidaste, y la otra es que decidas ignorar esos cuidados — dijo Lilian; Hikaru asintió.
—Está bien, pero no voy a tener sexo todavía con Nao o Miko, ellos quieren esperar — dijo la pareja asintió
—¿Entonces solo viene Nao?
—No, Milo recogerá cosas importantes y se mudará con Sara ¿Puede Nao mudarse a mi cuarto?
—…
—¿Eso quieres?
—Si
—Está bien — dijo Natsu —
—Si él también está de acuerdo, puedo hacer espacio en tu closet para él — dijo Lilian.
—¿Saben? No me agrada la esposa del padre de Nao, es una perra — los ojos de los padres se abrieron, Hikaru no insulta mucho a las personas
—¿Por qué?
—Le mostro la entrada de sus senos a Nao — dijo — si un día se para cerca de él la mataré — dijo el peliblanco a sus padre
—Está bien amor — dijo Lilian
—Por cierto — Hikaru miro a su madre — ¿podemos tener una sala de cine en la nueva casa?
Los padres sonrieron
—¿Sabes de la casa?
—Si
—Ya veo — dijo Natsu — sí, podemos tener una sala de cine.
—Gracias, me gustara mucho la casa, sé que a los chicos también y me alegra que ustedes no se vayan — dijo Hikaru antes de darse la vuelta e irse.
—…
—…
—¿Me pregunto si algun día haremos algo sin que él lo sepa? — interrogó Lilian
—Yo me pregunto cuanto tiempo le queda de vida a la madrastra de Nao — dijo Natsu, Lilian lo miró
—Un año—dijo Lilia, Natsu miró a su esposa confundido.
—¿Un año?
—Si, cuando su padre lo llamé para celebrar su aniversario o cumpleaños, en donde probablemente ella intente hacer algo y termine muerta a manos de Miko y Hikaru — dijo Lilian.
—¿Y por qué no en navidad?
—Porque siempre nos vamos de vacaciones en Navida y el verano, no creo que Hikaru quiera separarse de ellos así que probablemente los lleve — dijo Lilia, Natsu la miró
—Tienes razón — dijo Natsu a su esposa encogiéndose de hombros.
No fue como esperaban, la verdad ellos esperaban primero a Nao, pero no fue así, a las once treinta cuando Lilian abrió la puerta miró a los dos hermanos.
—La verdad pensé que Nao vendría primero
—¿Lo sabía?
Hikaru dijo que no le caía bien su nueva madrastra que le mostró las tetas a Nao, Natsu y yo apostamos a que tu madrastra morirá en un año si tu padres los invita al aniversario o cumpleaños y ella intenta algo antes de morir a manos de Miko o Hikaru.
—¿No creo que Miku?
—Créeme, ustedes empiezan a perder, la tolerancia entre más poder ganar — dijo Lilian haciéndose a un lado, para que Sala y Milo entraran
—Si quieren pueden dejar su equipaje abajó, la habitación de Hikaru está en el segundo piso el fondo a la derecha
—No queremos…
—Natsu y yo estamos haciendo arreglos para una casa más grande, no es problema que vivan aquí; solo cumplan las reglas, no se maten haciendo mucho ruidos, los vecinos podrían llamar a la policía; no vayan a arruinar mis jarrones, no en entren al estudio de Natsu o Jonny y eviten traer personas desconocidas a casa.
—Gracias.
—No hay de que — dijo Lilian — vayan, Hikaru los ha estado esperando; Mañana les mostraré sus habitaciones, necesitan dinero para…
—No, gracias — dijo Milo sacando su billetera y mostrándola — nosotros tenemos dinero.
—Pensé que si se iban de casa su padre se los quitaba.
—Si, bueno, tenemos nuestro propio dinero — dijo el pelinegro
—Y aun asi viniste
—Si, Hikaru dijo que lo hiciéramos — dijo Milo y Lilian sonrio.