7. Primer día #3
El grupo acompañó a los dos nuevos, luego se fueron dejando a con ellos a Taro y Kenishi quienes caminaron hasta donde estaban la ventana, los últimos dos puestos de tras de Taro, el par quitó a los dos alumnos que había ahí, mientras que Kenishi quitó al alumno que estaba al lado del asiento que estaba entre el de Taro y el ultimo para sentarse
Nadie sabía porque hasta que los nuevos se presentaron, luego vieron a ambos caminar hacia los puestos vacíos, vieron al peliblanco sentarse detrás de Taro y a Sebastián detrás de él.
El profesor no dijo nada cuando lo captó, él mismo captó el olor y al parecer estos chicos estaban tratando de aislar al albino y que lo pusieran al lado de la ventana era bueno porque así el olor de las fresas no se encerraría en el aula.
Durante las primeras dos horas de clases Tora, Sebastián y Kenishi evitaron acercamientos, un compañero dejó caer su bolígrafo que se deslizó hacia Hikaru, no pasó, Tora pisó el bolígrafo y lo lanzó hacia el lado contrario.
Incluso a la hora del almuerzo muchos se pararon, varios miraron a Hikaru, pero Kenichi habló
—Si uno de ustedes se acerca a él le tumbaré todos los dientes de la boca — todos miraron al pelinegro con cabello rojo recogido en lo alto de su cabeza dejando el negro de la parte inferior suelto
—Pero, solo queremos hablar — dijo una chica y miró a Hikaru que ni siquiera la miraba, él miraba por la ventana.
—Si, no creo que a él le interese hablar contigo — dijo Taro
—Tu…
En ese momento la puerta se abrió
—¡Hikaru! — todos vieron hacia la puerta para ver a dos chicas, las chicas de la clase retrocedieron cuando vieron a la chica que acompañaba a Sara Misato, Kenishi sonrio ante lo bien adiestrada que Yuki tenía las perras.
Hikaru miró a la chica, pudo ver que ella sí se había cambiado la blusa por la que le dio, eso le gustó; luego centró su vista en la peli rosa, también sonrio.
Él no se movió, esperó que las dos llegaran
—Oye, Hikaru vamos a almorzar en la azotea, allá estan los demás, también quiero que conozcas a mi hermano y los demás — Sara se paró frente al menor, mientras que Yuki lo miraba
—Claro, si quieres que vaya iré — dijo sonriente y luego miró a Yuki — ¿Quién es ella?
—¡Oh! — Sara se volvió hacia Yuki y la tomó de la mano luego para jalarla — es Yuki, mi mejor amiga; ¿qué te parece? — Hikaru la miró, la chica entrecerró los ojos y él sonrio.
—Es interesante, parece un cerezo y huele como al té de flor de cerezo, me recuerda el Hanami, es mi festival favorito — dijo Hikaru mirando a la chica — es muy linda y no usa perfume, eso me gusta — dijo el chico — Hola soy Hikaru, ¿quieres ser mi amiga?
—Eso depende — Hikaru frunció el ceño
—¿Por qué?
—Porque te acercaste a ellos, averigüe que tu familia puso cámaras en el colegio para vigilarte — dijo Yuki
—Oh si, eso hicieron— dijo el menor asintiendo y la miró — mis hermanos lo solicitaron
—¿Por qué?
—Porque si alguien se acerca a mí y hace cosas indebidas mis hermanos y mis primos los mataran, y si alguien molesta a mis hermanos y mis primos yo los mataré a ellos y su a familia — el joven sonrio, los ojos de Yuki, Sara Taro y Kenishi se abrieron
—¿Tú puedes matar? — Hikaru miró a Yuki y sonrio.
—Dependiendo — dijo el menor — ¿Te gusta esa respuesta?
—Me lo dijiste para que me gustara
—Te lo dije porque eres una chica que puede leer a las personas y sabes que no todo es como muestra, no crees que yo sea completamente amable — al menor sonrio — sí, tienes razón, no soy completamente amable, pienso que si es una molestia siempre puedo matarlos, espero no te moleste.
—¿Porque te acercaste a mis amigos?
—Porque huelen bien, mis padres, hermanos y primos dicen que uso eso como una forma de identificar a las personas que serán importantes para mí, de esa forma y que cuando me acercó no me molestan, ni me da asco, me siento seguro y cálido, por eso me acerque a ellos; las personas que huelen bien por lo general son las únicas que no quieren dañarme.
—Qué forma más rara de tener amigos — dijo Yuki con una expresión confusa.
—Pero es la más eficiente, gracias a eso ningún amigo me traiciona, ni me lastima y me gustan mucho.
—¿Puedo ser entonces tu amiga?
—Ya lo dije hueles a Té de cerezo, por lo general las personas que son más violentas o hacen cosas malas no huelen agradable, las que tienen un olor como el de ustedes nunca me lastiman, entonces sí, podemos ser amigos — expresó el albino.
Yuki lo miró por un momento
—También me gusta tu olor, hueles a fresas y tú te sientes como si me bañara la luz del sol — dijo la peli rosa — supongo que de esa forma podemos ser amigos, vamos a comer a la azotea, puedo presentarte a James y mi hermano, solo no te enamores de mí, ya tengo un chico — Hikaru se rio.
—¡Oh, no!, no me enamoraría de ti, yo tengo un tipo definido para mis gustos — Tanto Sara como Yuki lo miraron
—¿Sí? — Hikaru se puso de pie,
—Si — eso fue todo, cada una de las chicas tomó un brazo de Hikaru.
—A ver cuéntanos ¿qué tipo de chicas te gustan? —
Hikaru rio, con eso los tres empezaron a caminar con Kenichi Taro y Sebastián siguiéndolos
—No me gustan las chicas — dijo Hikaru saliendo por la puerta del aula
—¿Eres gay? — Hikaru miró a Yuki
—Si
—Espero no te guste Kenta — dijo Sara, Hikaru se rio
—No, aunque es muy guapo, no me gustan los rubios, me gustan más los pelinegros — dijo Hikaru sonriendo.
—Ay, que alivio, no te gustan pelirrojos ¿cierto? — Hikaru negó a Yuki
—Pelinegro, que no sean muy musculosos, que sean altos, debo decir que tengo una debilidad por los chicos posesivos y que soy muy celoso — dijo Hikaru, ambas chicas se rieron, mientras que los otros dos que acompañaban a Sebastián enarcaron una ceja.
—Oh, ya veo
—¿Entonces, tienes un novio?
—No, nunca he salido de casa desde que descubrí que soy gay
—¿Entonces como sabes que eres gay?
—Vi porno —
—…
—…
—¿Que?
—Hikaru, no deberías decir eso —dijo Sebastián
—Hikaru, si deberías decir eso — dijo Yuki haciendo que el peliblanco la mirara — a ver cuenta, cuenta —la peli rosada estaba emocionada.
—Bueno, todo empezó cuando vi un video BL en la habitación de Sabastian, me sentí extraño, luego vi mucho porno, supe que no me gustan las chicas, de hecho, envidié un poco que ellas fueran las que ummm
—Hikaru — Sebastián tapó la boca de su primo
—Lo siento él es alguien sin filtro — dijo Sebastián
—No te preocupes, tenemos algunos de esos en el grupo — dijo Sara riéndose — aunque es sorprendente que alguien de su edad admita que gay tan abiertamente
—Oh, si no es la gran cosa — dijo Sebastián mientras llegaban a las escaleras y empezaban a subir.