8. Amor a primera vista.
—¿Como es? — interrogó un pelirrojo
—Es hermoso — dijo un castaño
—De hecho, si fue bastante problemático esta mañana, creo que iba a tener un ataque de pánico — dijo Kenta sentado al lado de Nao quien sostenía a su novio el cual estaba usando su regazo como almohada, estaba dormido porque se pasó la noche haciendo informe con uno de los ejecutivos de su banda.
Nao miró a su novio, Miko, era hermoso, un año menor estaba en la misma clase que su hermana, siempre le pareció alguien precioso desde muy joven, luego le pidió que fueran novios el año pasado y él aceptó, luego de que fundaron Shinkai.
—Por cierto, Sara dijo que lo traería — Nao miró a Kenta
—¿Qué?
—Si, el chico es algo extraño
—¿Extraño en qué sentido? — interrogó Miko con los ojos cerrado
—Le dijo a Sara que su perfume le molestaba
—¿Qué? — Nao miró a Kenta, a él le gustaba ese perfume, él mismo lo escogió —
—Dijo que Sara olía a naranjas y que el perfume no lo dejaba olerla, además de que le irritaba la nariz, incluso le dio una camisa para que se cambiara.
—¿Fue por eso por lo que ella se cambió? — Nao miró a su novio y sus ojos tormentosos lo miraron.
—¿Qué cosas?
—Ella esta mañana salió y luego volvió con una nueva camisa de color rosa, dijo que la suya estaba arruinada y la botó al cesto de basura — dijo Miko
—Ese hijo de…
Nao no terminó de hablar, la puerta de la azotea se abrió, con eso un potente olor a fresas llegó una corriente lo recorrió, no solo a él, un gemido y Nao pudo ver a Miko, sus pupilas estaban dilatadas.
El gemido fue pequeño, pero Nao lo escuchó, el mismo quiso gemir ante la corriente que recorrió su cuerpo debido al olor.
—…
—…
El lugar se mantuvo en silencio por un momento
—Hola, chicos este es Hikaru — Sara empujó al peliblanco que por alguna razón quedó mirando a Nao.
Sara puso a Hikaru frente a su hermano mayor que aún lo miraba — Nao, este es Hikaru, Hikaru, ese es Nao y su novio Miku.
Fue como una maldita explosión de colores, una onda expansiva saliendo de ellos que hizo que todo a su alrededor tomara tonos más intensos y hermoso.
Hikaru miro al chico acostado en el regazo de Nao, su corazón latía muy rápido; miro a Nao quien lo miraba, luego a Miko, ellos eran tan guapos, y olían bien ambos le provocaron un vuelco justo en abdomen, sin percatarse se llevó las manos ahí, pero no dijo nada, de hecho, nadie lo hizo todos se percataron el cómo los dos pelinegros no dejaban de ver al peliblanco luego el peliblanco a ellos.
El chico parecía estar procesado algo mientras pasaba la miraba de Nao a Miko y viceversa.
—Oye Hikaru — Sebastián empezó a notarlo extraño, y no fue el único, cada persona lo notó, ellos simplemente estaban ahí parado mirándose.
Sebastián se movió y tomo la mano de su primo y se puso delante de él bloqueando la vista mirando los ojos de Hikaru qué lo miraron, estaban dilatados, luego intento ver sobre el hombro de su primo, pero este tomó sus mejillas evitándolo — Hikaru ¿estas bien? Tus ojos se dilataron.
—…
—Hikaru — volvió a llamar Sebastián, Hikaru lo miró, pudo ver la preocupación eso lo devolvió a la realidad, Sevastian vio las pupila contraerse y suspiro antes de sonreír.
—Bien — respondió Hikaru la pregunta que sabía que su primo quería hacer.
—¿Seguro? te quedaste viendo un buen rato y tus ojos se dilataron, ¿te sientes bien? — Hikaru se sonrojó
—Sí, solo pensé que los vi en alguna parte, no es nada – Hikaru miró a todos los demás, sonrió al sentir la gran mezclado olores y la calidez, pero se estaba sintiendo inquieto, él se llevó la mano al pecho, miró de reojo al hermano de Sara y su novio; su corazón volvió a acelerarse ante la imagen
—Yo… necesito ir al baño. — Hikaru miro a su primo
—Supongo que puedo acompañarte— dijo Sebastián y con eso el par se fue dejando solo al grupo
—…
—¿Qué fue eso? — Kenta miro a Nao quien lo miró y frunció el ceño
—No sé de qué hablas
—¿Qué no sabes? — interrogó Kenta — ustedes dos literalmente se le quedaron viendo como estúpidos, por dios intimidaron al chico
—Es lindo, y extraño — dijo Miko con el ceño fruncido.
—¿Extraño? —
—Vamos ese chico parece una escultura
—¿Eso quiere decir que te gusta? — cuestionó Kenta a su mejor amigo
No dije eso, además no es mi tipo y tengo novio si se te olvida — Kenta suspiró.
Sebastián no preguntó, ellos se quedaron al otro lado de la puerta, por un momento vio los ojos azules aguarse, luego el simplemente desapareció sorprendiendo a Sebastián quien maldijo antes de salir corriendo mientras sacaba su teléfono.
Hikaru apareció en medio de su habitación justo en el momento en que su madre estaba sacando la ropa sucia, la mujer tampoco se dio cuenta de que el chico llegó hasta que se dio la vuelta dio un brinco dejando que la canasta cayera de sus manos.
—AHH ¿Hikaru? — Lilian se acercó a su hijo quien no la miró, él solo se subió a la cama y se acostó — ¿Hikaru, amor que pasa? — Lilian se sentó al borde de la cama
—No me siento bien— fue lo único que dijo, no quiso decir que su corazón le dolía, que tenía un nudo en su garganta, tenía ganas de llorar y todo estaba empezando a dar vueltas; en cambio dijo que no se sentía bien, en ese momento se abrió la puerta para dejar ver a Alejandro.
—Hikaru — el chico de dieciocho años se acercó a la cama Hikaru no lo miró, en cambio se acurrucó; no podía sacarse la imagen de esos chicos de la cabeza el cómo su corazón empezó a latir, el cómo el olor de ellos le provocaba corrientazos con cada inhalación, el cómo en cuanto los vio fue como si una explosión de color hubiera ocurrido en el lugar haciendo que todo se volviera más intenso.
Hikaru cerro sus ojos
‘Es lindo, y extraño’
‘¿Extraño?’
‘Vamos ese chico parece una escultura’
‘¿Eso quiere decir que te gusta?’
‘No dije eso, además no es mi tipo y tengo novio si se te olvida’
El pensar en que no les gustaba y que lo vieran como una estatua hizo el dolor en su pecho aún más agudo, se encogió más en una posición fetal en su cama, tomando un fuerte bocado de aire, eso literalmente dolía.
—¡Hikaru!
El menor frunció el ceño ante el llamado, pero no pudo identificar quien lo llamó.
—¡Hikaru!
Él no estaba registrado qué lo estaban llamando y no lo hizo en algún momento, él dejó de escuchar que lo llamaban
—¿Qué fue lo que paso? — la voz preocupada de Natsu llenó la sala.
—No sé, la cosa fue extraña, todo estaba yendo bien hasta que los vio, él simplemente se quedó ahí parado sin dejar de verlos, sus ojos se dilataron y los chicos también; no dejaron de mirarse hasta que me puse entre ellos — dijo Sebastián — luego dijo que estaba bien, que iba ir al baño; así que lo acompañé, pero una vez salimos de la azotea él se quedó ahí en la puerta; luego de que escuchar al chico decir que era como una escultura y que no le gustaba además de que tenía novio, él simplemente pareció querer llorar y se desapareció.
—Entonces el bastardo se burla…
—No creo que se haya burlado, no sentí que lo dijera en mala forma; aunque lo llamaron extraño.
—…
Nadie supo que explicar, pero lo que si sabía es que a Hikaru no le agradó y que ahora estaba en su cama.
—Tal vez sea una desilusión amorosa — todos miraron a Marcela
—¿Qué?
—Hikaru se expresa de una forma un poco diferente, al igual que sus deseos; él siempre es seguro y directo, tal vez le gustó uno de los chicos, ahora no sabe cómo expresarlo y el que lo llamaran extraño y que no le gusta, tal vez solo tiene desilusión; él no es de los que esconde su interés, él es alguien que no sufre dolor y se cura físicamente no creo que pueda curar un corazón rotó ni con todo el poder del mundo — dijo marcela
—…
—…
—Entonces le gustó un chico a primera vista y luego se desilusionó. — dijo Natsu
—Sería lo más sensato
—¿Y qué hacemos? — interrogó Jonny
—Matar…
—Esperar— Lilian interrumpió a sus hijos mayores — tal vez hacer algunos dulces, consolarlo, tal vez no vaya a la escuela por un par de días o semanas; así que Sebastián deberá copiarle los apuntes a menos que él diga que podamos cambiarlo – dijo Lilian mirando al nombrado que tenía el ceño fruncido; él también apoyaba la idea de matarlos.
Nao Misato, es muchas cosas, es arrogante, es perezoso, carismático, es fuerte, es el líder de una banda que en tan solo un año maneja la mayoría de los distritos de Tokyo, es un hermano mayor consentidor al punto de abrirse la camisa solo para que su hermana menor lo luzca, es un buen cocinero, es un chico capricho de quince años, el segundo hijo de la familia Misato, es un buen luchador en varios tipos de combates cuerpo a cuerpo, en especial las artes marciales, aunque su favorito es el Boxeo.
Es alguien leal y muy seguro de lo que desea en la vida, es alguien que muchos consideran aterrador, otros lo consideran genial, guapo y otros lo consideran un piñón para escalar; y eso lo hace ser alguien desconfiado que tiene un círculo de amistad reducido que se limita a sus hermanos, sus amigos que son parte ejecutiva de su banda y su novio; Por dios, más que todo Nao es alguien que ama profundamente a su novio, Miko Aizawa.