Infortunio (Trilogía de la Brecha 1) Interludio
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Bob era una babosa amistosa. A Bob le gustaban sus amigos. Tenía muchos amigos, y muchos de sus amigos eran nuevos amigos.

Alanik era una nueva amiga. Arturo era un nuevo amigo. Hasta Plam y Hoid eran nuevos amigos. Algunos nuevos amigos habían salido heridos. Algunos nuevos amigos habían muerto. A Bob no le gustaba que sus amigos saliesen heridos o murieran.

Las Grandes Mentes también eran amigos nuevos de Bob.

Las Grandes Mentes vivían en la ninguna-parte.

Las Grandes Mentes habían intentado comer babosas.

Pero luego las Grandes Mentes habían aceptado no comer babosas.

Las Grandes Mentes habían aceptado no comer a amigos.

Las Grandes Mentes habían salvado a muchas babosas, y ahora eran todos una gran familia.

Bob hablaba con las Grandes Mentes. Eso hacía a Bob importante.

Bob hacía su parte para mantener a todos sus amigos a salvo.

Aunque algunos amigos habían muerto, los amigos vivos de Bob estaban a salvo.

Los amigos de Bob se escondían en los árboles.

A Bob le gustaba estar allí, en los árboles, porque los amigos de Bob estaban a salvo.

Las naves de arriba no eran amigas de Bob.

Las naves de arriba estaban buscando a los amigos de Bob.

Las naves no sabían dónde estaba Bob, así que las naves no podían hacer daño a Bob ni a sus amigos.

Las naves no iban a acurrucarse con Bob.

Las naves no tenían mente. No tenían amigos.

A Bob le daban pena aquellas naves porque no podían tener amigos.

Pero las naves oían voces. Las voces hablaban a las naves y les decían a las naves lo que tenían que hacer. Les decían a las naves que buscaran a los amigos de Bob.

Las voces venían de pilotos. Los pilotos hablaban mediante babosas. Bob no conocía a esos pilotos. Los pilotos no eran amigos de Bob. Bob no conocía a esas babosas, pero todas las babosas eran amigas de Bob. Esas babosas no estaban a salvo en el cielo. A esos amigos los habían dejado atrás.

Que los hubieran dejado atrás ponía triste a Bob. Seguro que también ponía tristes a esos amigos. Bob quería acurrucarse con esos amigos. Quería cantarles a esos amigos. Quería hablar con esos amigos para que esos amigos también pudieran estar a salvo.

Bob no podía hablar con esas babosas amigas.

Esas babosas amigas estaban en una Nube.

Los amigos de Bob podían hacer Nubes, pero no podían retirar las Nubes.

A Bob le gustaban las Nubes. Las Nubes mantenían a los amigos a salvo.

Pero a Bob no le gustaba esa Nube. Esa Nube no mantenía a los amigos a salvo. Solo mantenía a Bob fuera.

Bob se quedó quieto. Bob esperó. La Nube no desapareció. La Nube no era amiga de Bob. Bob quería hablar con sus amigas babosas en la Nube. Quería salvar a esas amigas. Bob tenía muchos amigos, pero Bob siempre podía tener más amigos.

Hasta las Grandes Mentes eran ahora amigas de Bob. Un día, quizá las Grandes Mentes incluso se acurrucarán con Bob. Bob era importante. Bob las convencería.

Bob esperó a que pasara una nave por arriba. Bob proyectó sus pensamientos hacia la nave. Bob ya había enviado pensamientos antes a través de máquinas. Bob sabía qué hacer.

¿Estáis ahí, amigos? , pensó Bob. ¿Estáis ahí?

Bob no oyó respuesta, pero Bob sintió una respuesta. Sus amigos estaban confusos. Sus amigos no sabían quién era Bob. Sus amigos no sabían que Bob era un amigo.

Soy un amigo , dijo Bob. Hemos venido a salvaros .

Bob estaba seguro de que sus amigos humanos estarían de acuerdo. Habían ido allí para mirar. Habían ido allí para hablar. Pero Bob tenía amigos majos. Bob tenía amigos buenos. Los amigos de Bob no dejarían atrás a otros amigos.

¿Sois amigos? , preguntó una Nueva Amiga.

Sí, sí , dijo Bob. Envió a la Nueva Amiga imágenes de muchas babosas. Le envió pensamientos de todas las canciones que cantarían. Bob le envió imágenes de acurrucarse. Bob le envió recuerdos de rascar en los pinchos.

La Nueva Amiga de Bob estaba triste. A la Nueva Amiga de Bob nunca la rascaban en los pinchos. La Nueva Amiga de Bob nunca se acurrucaba. La Nueva Amiga de Bob vivía en una caja.

Os salvaremos , pensó Bob. Las Grandes Mentes habían salvado a los demás, pero aquellos se habían quedado atrás.

Bob podía pedirles a las Grandes Mentes que los salvaran a ellos también, pero no sabía si las Grandes Mentes le harían caso.

A veces hablar con las Grandes Mentes era difícil.

¿Puedes decirle a una amiga babosa que os traiga aquí?

No, no , dijo Nueva Amiga. Las amigas babosas no pueden irse. Ella nos hará daño. No es nuestra amiga.

Bob sintió el miedo de Nueva Amiga. Bob sintió el dolor de Nueva Amiga. A Bob no le gustaban el miedo ni el dolor.

Si venís con nosotros , dijo Bob, podemos salvaros .

Nueva Amiga no estaba segura. Bob lo entendía. Bob podía esperar. Bob podía ser paciente.

Está bien , pensó Bob. Os salvaremos. Ya vendréis con nosotros cuando estéis a salvo .

La nave se marchó. La nave no encontró a Bob y a sus amigos. Cuando la nave se alejó mucho, Bob ya no pudo oír a su Nueva Amiga, pero sabía que su Nueva Amiga estaba allí, sola y asustada. Nueva Amiga y otras babosas amigas le tenían miedo a Ella.

Los amigos de Bob ayudarían. Los nuevos amigos iban a verlo. Un día, todos se acurrucarían con Bob.