Infancia robada (Kim Stone 22) Capítulo 65
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Capítulo 65

Kim se separó de Bryant al pie de las escaleras.

El sargento se dirigió de vuelta a la sala de la brigada, mientras que ella subió a ver a la inspectora jefa.

En retrospectiva, debería haberla informado y mantenido al día sobre sus progresos, pero el reparto de responsabilidades entre ella misma y Red dentro de la cadena de mando estaba un poco difuso.

Aunque Kim tenía muchas sospechas y teorías, aún no había reunido suficiente material para presentar cargos sustanciales contra ninguno de los agentes, y no estaba tampoco en condiciones de identificar todavía al miembro o miembros del equipo que habían presentado la queja.

Probablemente aquella iba a ser una conversación breve.

—Adelante —dijo la inspectora jefa Walker cuando Kim llamó a la puerta—. Me alegro de que haya regresado —añadió cuando Kim cerró la puerta tras entrar.

—Sí, siento no haberla avisado de mi vuelta —se disculpó Kim.

Walker señaló el asiento, indicándole que se sentara.

—No pasa nada. Di por hecho que, si hubiera tenido algo importante que compartir conmigo, habría sacado tiempo para hacerlo.

—Estamos haciendo progresos, señora.

—¿Podría ponerme un poco al día ahora?

—Hemos confirmado que ambos chicos fueron secuestrados y que muy probablemente lo hizo el mismo grupo de personas. También creemos que…

—Puede saltarse esa parte —dijo Walker, levantando una mano—. El inspector Butler me ha mantenido al tanto de lo relacionado con Noah y Lewis, y tengo la sensación de que ambos equipos están haciendo un gran trabajo.

Kim no estaba segura de la veracidad de esa afirmación, pero no estaba allí para evaluar el rendimiento del equipo de Blackpool. Porque, de ser así, podría escribir una novela.

—¿Y el otro tema por el que les pedimos que vinieran? —preguntó Walker, inclinando la cabeza.

—Hay algunos problemas en el equipo, señora —dijo Kim.

Sabían que Carly Walsh había utilizado una fuerza inaceptable contra un sospechoso, que el inspector Butler se había comportado de forma inapropiada con una mujer que ahora estaba muerta y que Roy Moss estaba infringiendo prácticamente todas las normas que existían en el reglamento.

Pero Kim también era consciente de que no tenían pruebas que la inspectora jefa pudiera utilizar.

—¿Le importaría compartir conmigo sus hallazgos?

—Ahora mismo no debo hacerlo, señora, porque no estoy en disposición aún de darle nada que pueda utilizar. Pero espero tener algo pronto.

Le dio la sensación de que la inspectora jefa quería seguir presionándola, pero sabía que Kim tenía razón. Las acusaciones y las alegaciones sin pruebas podían terminar siendo dardos envenenados.

—¿Y el informante? —preguntó Walker, sacando a colación la tercera razón por la que les había pedido que fueran a echarle una mano.

Kim negó con la cabeza con pesar.

—No hemos identificado ninguna fuente clara.

Walker asintió en señal de comprensión.

—Como creo firmemente en las corazonadas, me interesa su instinto, inspectora. ¿Cree que las quejas provienen de dentro del equipo? ¿Cree que alguno de mis agentes podría estar en peligro?

Kim lo pensó detenidamente antes de negar con la cabeza.

—No he visto nada que lo sugiera.

—De acuerdo. Gracias por sus observaciones. Dicho esto, creo que es hora de que su equipo vuelva a casa para trabajar en su propio caso.

Kim no ocultó su sorpresa.

—Pero estamos avanzando, señora, tanto en la investigación como en los asuntos internos.

Walker le ofreció una sonrisa.

—Por desgracia, creo que su presencia aquí está causando una distracción. Todavía tengo a dos chicos desaparecidos y ahora, además, un caso de violación y asesinato. Necesito que todo mi equipo esté completamente centrado en estas investigaciones que están activas.

Kim comprendió lo que no estaba exteriorizando con palabras.

—Red quiere que nos vayamos, ¿verdad?

La inspectora jefa tuvo la delicadeza de no responder a la pregunta, pero Kim sabía que tenía razón. Red sabía que se estaban acercando a la verdad y quería que se fueran de allí.

Kim consideró la posibilidad de contarle a Walker todo lo que sabían o sospechaban sobre el equipo.

Que su inspector había actuado de forma inapropiada con la víctima de un delito a la que, posteriormente, habían violado y asesinado después de que les hubiera transmitido esa información a ella y a Bryant. No había ningún denunciante ni testigo que pudiera corroborar la historia.

Que uno de sus sargentos había tomado fotos repugnantes de una mujer en la escena de un crimen y que, por otra parte, había presionado a otra mujer para que mantuviera relaciones sexuales con él, por no hablar de la posibilidad de que hubiera colocado pruebas para inculpar a otra persona por el asesinato de esa última mujer.

No había ningún denunciante ni testigo que pudiera corroborar la historia.

Que alguien dentro del equipo estaba obstruyendo deliberadamente la investigación sobre los chicos desaparecidos.

El problema era que no tenían ninguna prueba.

Existía la posibilidad de que la inspectora jefa no la creyera.

Y, además, incluso si lo hiciera y comenzara una investigación, existía el riesgo de que pusieran al informante en un peligro inmediato.

Y Kim no podría protegerlo si la mandaban de vuelta a casa. Si le dieran un poco más de tiempo…

—Señora, estoy segura de que podemos seguir ayudando a encontrar a Lewis y a…

—Creo que su contribución ha sido sustancial. Por favor, no piensen que no les agradezco todo lo que han hecho para avanzar en la investigación. Pero necesito que mi equipo se centre exclusivamente en los casos que tienen entre manos.

Kim comprendía la decisión. Estaba segura de que Woody habría hecho lo mismo en su lugar, pero de verdad creía que, con un poco más de tiempo, podrían ofrecerle pruebas sobre un policía corrupto y tal vez incluso identificar al informante.

Se preguntó si eso era algo que podrían seguir investigando desde la distancia.

Tenía que intentarlo una última vez.

—Señora, de verdad que creemos que…

—Por favor, comprenda que su aportación ha sido inestimable y creo de verdad que el inspector jefe Woodward tiene una enorme suerte de contar con ustedes, pero necesito que mi equipo esté libre de distracciones.

Kim admiró la elegancia con la que aquella mujer le había pedido que se marcharan, no una, sino dos veces.

Por mucho que quisiera seguir trabajando en el caso de los chicos desaparecidos, no iba a hacer que se lo repitiera por tercera vez.

Decidió reunirse con Woody en cuanto volvieran a Black Country para pedirle ayuda y poder seguir trabajando en los casos.

Le dio las gracias a la mujer por su tiempo y regresó con su equipo, imaginándose que se iban a enfadar tanto como ella.