Capítulo 53
Eran ya casi las siete de la tarde cuando Bryant tuvo por fin un momento para charlar a solas con Stacey.
Tal y como se le había ordenado, Roy no había regresado a la comisaría y, solo diez minutos antes, Red les había dado a todos la orden de irse a casa.
Poco a poco, Dickinson, Adil y, por último, Carly se habían marchado, justo antes de que Iris entrara con su carrito de la limpieza en la sala de la brigada.
—¿Qué estamos haciendo aquí, Bryant? —preguntó Stacey, recostándose en su asiento.
—Tratando de encontrar a dos chicos desaparecidos y a algunas manzanas podridas —respondió el sargento. Le sonó el teléfono al llegarle un mensaje de texto.
Lo sacó y lo leyó con una sonrisa en la cara.
—La jefa quiere saber si ya hemos vuelto al hotel.
Bryant empezó a escribirle una respuesta.
—Anda, sigue cuidándonos aunque no esté aquí con nosotros —dijo Stacey.
—No, Stace. Lo que en realidad quiere decir es que espera que no estemos bajando la guardia y holgazaneando.
El sargento terminó de responderle y dejó el teléfono.
—¿Qué le has dicho?
—Que acabamos de bajarnos de la montaña rusa y que ahora vamos a los coches de choque.
Stacey se rio y cambió de tema.
—¿Crees que esta gente le prestará ahora más atención a Lewis?
—Estoy seguro de ello, teniendo en cuenta lo que has descubierto hoy. Por cierto, un trabajo increíble.
—Gracias —respondió la ayudante de detective, frotándose los ojos—. Pero estoy más preocupada por ti. ¿A qué diablos ha jugado Roy hoy?
—No tengo no idea. Fuimos a la escena del crimen. El muy cabrón intentó que le hiciera una foto a la víctima. Luego le hicimos una visita al exnovio de Jasmine, después nos pasamos por a la morgue y, finalmente, fuimos a casa de Pippa, para «aliviar el estrés un poco».
Bryant consideró por un momento compartir con su compañera sus sospechas sobre el asesinato de Jasmine y la visita a su exnovio, pero primero quería aclarar sus ideas, y el cansancio del día estaba empezando a pasarle factura.
—Ah, sí, Pippa y esa llamada críptica. ¿Funcionó? —preguntó Stacey.
—Sí, esta vez sí, pero habrá otras… ¿Quién va a impedir que vuelva a ocurrir?
—¿No tienes suficiente ya para acudir a la inspectora jefa? —preguntó Stacey, reprimiendo un bostezo.
Bryant negó con la cabeza.
—No tengo pruebas de que haya hecho nada con Pippa, y ella no va a declarar. Le tiene pánico, se va a mudar lejos de aquí solo para que él no pueda acercarse a ella. Tenemos que cazarlo por algo gordo. Tenemos que asegurarnos de que no pueda volver a hacerle daño a nadie.
—¿Cómo vamos a hacer eso? —preguntó Stacey, —La verdad es que no tengo ni idea.
—Bryant, ¿crees que estamos profundizando demasiado teniendo en cuenta que la jefa no está con nosotros?
Él se había estado preguntando lo mismo. Cada vez que tenía un minuto libre, pensaba en llamar a la jefa para hablar con ella sobre el asesinato de Jasmine, y todas las veces llegaba a la misma conclusión antes de encender el teléfono.
—El problema es que la han requerido para que se encargue de un caso en el que hay un cadáver. Tenemos que intentar sacar las cosas adelante en su ausencia.
—Sí, pero si se enterara de que la necesitamos aquí…
—Vamos a consultarlo con la almohada, ¿te parece? —sugirió Bryant mientras se ponía de pie. Había sido un día agotador y necesitaba un poco de tiempo a solas para pensar.
Stacey cogió su chaqueta y su bolso tipo satchel mientras Iris se encaminaba ya hacia su sala.
Ambos sabían que no era buena idea estar por ahí en medio cuando Iris quería hacer su trabajo.
La mujer ya estaba limpiando el polvo de los teclados antes de que Kim y Bryant hubieran llegado a la puerta de la sala de la brigada.
Estaban casi al pie de las escaleras cuando Bryant escuchó una voz familiar.
—¡Yo no he hecho nada! —gritó esa voz—. Nunca le haría daño a Jasmine. Les juro que no he hecho nada malo. ¡Pregúntenle a Roy, él se lo dirá!
Bryant empujó las puertas para llegar hasta el mostrador de recepción.
Una inspectora y un grupo de agentes vestidos de uniforme estaban formalizando el arresto de un hombre por el asesinato de Jasmine Swift.
El hombre esposado no era otro que su exnovio, Justin Holmes.