Infancia robada (Kim Stone 22) Capítulo 48
57%

Capítulo 48

Stacey aún no había revelado a nadie lo que había encontrado en las cámaras de seguridad del establecimiento de venta de kebabs.

En cualquier caso, tampoco es que tuviera a nadie con quien hablar. El resto del equipo estaba ocupado con otras tareas y ella estaba sola en la oficina. Era un día normal, salvo por el hecho de que, si se recostaba lo suficiente en su asiento, podía ver la parte superior de la Torre de Blackpool.

Antes de compartir sus hallazgos, quería revisar las imágenes de las cámaras de seguridad que se habían recogido para el caso de Noah, para ver si podía encontrar un vehículo similar en el momento de la desaparición de ese chico.

Hasta que no tuviera pruebas irrefutables de que los casos estaban relacionados, sospechaba que el equipo de Blackpool intentaría convencerla de que Lewis se había tirado él mismo a la parte trasera de la furgoneta, como parte de un plan elaborado para fugarse de casa.

Stacey abrió el archivo de las cámaras de seguridad que había dentro del expediente del caso Noah y se alegró de ver que estaba clasificado de forma clara y concisa. Estaba segura de que Adil había sido el responsable de aquella organización.

Primero, hizo clic en las imágenes que provenían del muelle. A los diez segundos, vio a Noah salir por la puerta principal del muelle en dirección al paseo marítimo. El chico era notablemente más bajo que Lewis, que parecía un niño desgarbado y alto para los doce años que tenía.

Noah era por lo menos quince centímetros más bajo que él y algo más pesado. Como la ayudante de detective no había estado en contacto con el caso de Noah, era la primera vez que veía una imagen en movimiento de aquel chico.

Stacey observó cómo dudaba, como si no estuviera seguro de dónde estaba Wetherspoons.

Avanzó un poco y comenzó a caminar hacia la derecha. La ayudante de detective podía ver, gracias al ángulo de la cámara, el borde del paso de peatones, y el chico comenzó a atravesarlo, eligiendo sin duda cruzar la calle sin la ayuda del peatón verde intermitente.

Por lo que ella había visto ya, el pub estaba literalmente al otro lado de la calle.

Noah había salido del muelle, pero no había llegado hasta el pub , que se encontraba justo al otro lado de la calle que el chico no había llegado a atravesar del todo. ¿Cómo era eso posible?

Stacey volvió a la carpeta y vio que la mayor parte del material restante procedía de los tranvías.

Hizo clic en un documento de Word titulado «Cámaras de seguridad de los tranvías».

Leyó un párrafo breve que explicaba que muchos de los tranvías estaban equipados con un sistema de asistencia para la detección de obstáculos, que básicamente consistía en una cámara que detectaba obstáculos en las vías y hacía que el tranvía frenara automáticamente para evitar colisiones.

Por los archivos, Stacey pudo ver que Adil había recopilado todas las grabaciones relevantes y las había etiquetado por orden cronológico.

Obviamente, su compañero del equipo de Blackpool las habría revisado todas, pero no habría sabido a qué tenía que prestar atención.

Adil no tenía idea de la existencia de la furgoneta que había secuestrado a Lewis.

Por las grabaciones del muelle, Stacey sabía que Noah había salido de él a las 9:31 de la mañana.

Localizó el archivo más cercano a esa hora, etiquetado como «9.23». Lo abrió y de inmediato fue transportada hasta la parte delantera del tranvía, como si lo estuviera conduciendo ella misma.

Casi se le para el corazón al ver una furgoneta de reparto de color oscuro aparcada al final de la parada de taxis, justo donde Noah habría cruzado la calle.

Buscó en los archivos el siguiente tranvía que pasó por la zona.

Ese archivo estaba etiquetado como «9.37». Hizo clic en él.

La furgoneta había desaparecido y probablemente Noah también.

La ayudante de detective se recostó en su asiento, consciente de que no tenía pruebas sólidas de que se tratara de la misma furgoneta o de que las personas que iban dentro de ella hubieran secuestrado a Noah… Pero la coincidencia le resultaba muy desconcertante.

Estaba preguntándose qué hacer con aquella información cuando le sonó el teléfono.

Frunció el ceño al leer el mensaje breve que Bryant le acababa de enviar.

¿Qué demonios se traía entre manos ahora?