Incendio (Bomberos de Sky Ridge 3) 47. Teddy
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47. Teddy

Teddy

Nunca he sido de las que siguen las noticias de los incendios forestales.

Solo me enervaban más porque sabía que mi hermano estaba ahí fuera.

Así que, por lo general, solía evitarlas.

Esperaba a tener noticias de Cal porque, para mí, no tener noticias era sinónimo de buenas noticias.

Si no me escribe para decirme que está bien, será que está ocupado y no puedo preocuparme mientras él está ahí arriesgándose la vida.

¿Pero ahora?

Llevo dos semanas pegada al televisor. Todas y cada una de las menciones al incendio que arde en las montañas de Arizona no han hecho más que avivar mi pánico y ansiedad, pero es que me encanta autofustigarme y no puedo mantenerme alejada de la tele.

Mi hermano me ha escrito para decirme que están todos bien, pero ni Scottie ni yo sabemos nada de él desde hace días.

Violette dice que ayer consiguió hacer una breve videollamada con Rowan, pero nada más.

Se había hecho un poco de daño (se había torcido el tobillo), pero sé que, después del accidente que tuvo Rowan a principios de año (cuando sufrió unas terribles quemaduras), mi amiga lo está pasando mal.

No he oído nada de Xander, aunque agradezco que Cal, Scottie y Vi me mantengan al tanto de cómo está. Por más que se me parta un poquito más el alma cada vez que alguien lo menciona. No lo culpo por no haberse puesto en contacto conmigo.

Scottie y Vi están sentadas en el sofá, conmigo.

Tenemos una caja de pizza abierta en la mesita que nos queda delante, pero ninguna ha comido demasiado.

Este incendio ha sido brutal, una bestia descomunal.

La brigada de Vantage que mencionó Xander perdió a tres miembros antes de que pudieran sacarlos de ahí.

Entre los fuertes vientos, la impredecibilidad de los puntos calientes y lo escarpado que es el terreno, ha quedado demostrado que este incendio no será fácil de extinguir.

Han evacuado varios pueblos pequeños situados en las montañas y el fuego está arrasando con todo lo que encuentra por el camino.

Al ver las imágenes que pasan desde el aire, ya sea gracias a un dron o a un helicóptero, se me cierra la garganta.

La destrucción es masiva. Hay terreno chamuscado por doquier y las llamas se alzan altas hacia el cielo, enroscándose como una lengua viperina con el viento. Me entran ganas de vomitar.

Las imágenes acaban y, de pronto, se ve al equipo que hay sobre el terreno. Me quedo sin aliento mientras espero para ver si vislumbro a Xander, aunque sé que, con la de brigadas que hay trabajando en ese incendio, es bastante probable que no lo vea.

—¡Eh, ese es Cal! —grita Vi, señalando a la cámara. Scottie se endereza y abre más los ojos para observar el televisor. Exhala con pesadez y esboza una sonrisa débil. Le aprieto la mano—. ¡Y Rowan! Ay, gracias a Dios...

Y entonces aparece Xander, de cara a la cámara aunque a unos cuantos metros de distancia.

Tiene el rostro casi negro de hollín. Va con las gafas de protección puestas, pero veo lo mucho que le centellean esos ojos azules.

Lleva la ropa sucia y manchada de hollín, y solo consigo atisbar el vendaje que lleva en la mano derecha y que se le ha quedado mugriento.

Parece agotado; él y todos. Sin embargo, la sonrisa que le veo en la cara cuando mira a su brigada... Está haciendo lo que le apasiona; nació para esto. Este hombre nació para ser un héroe.

Vuelvo a cogerle la mano con fuerza a Scottie y centro tan fijamente mi atención en el rostro de Xander que ni siquiera me doy cuenta de que estoy llorando.

—¿Ves? —me pregunta Scottie, devolviéndome el apretón—. Están todos bien.

Río y luego empiezo a sollozar. Hundo la cara en las manos. Me tiemblan los hombros y las lágrimas comienzan a brotarme de los ojos.

Tenía tanto miedo de decirle que lo quería que dejé que se marchara sin confesárselo. Dejé que se marchara a controlar ese incendio pensando que no lo quería cuando la cosa no podría distar más de la realidad.

Quiero a Xander hasta mi último aliento, hasta el último latido de mi corazón. Me dijo que lo quiere todo y yo dejé que se marchara pensando que yo no. Porque tenía demasiado miedo de volver a intentarlo.

—Fui superegoísta —farfullo sin dejar de llorar, levantando por fin la cara de entre las manos para secarme las lágrimas—. Dios mío de mi vida —me quejo, echo la cabeza hacia atrás y clavo la vista en el techo—. Debe de odiarme.

—Lo dudo mucho —contesta Vi con ternura, dándome unas palmaditas en el hombro—. Ya saben que nos ponemos sensiblonas y que tenemos miedo. Es normal.

—Pero dudo que vosotras les rogarais a Cal o a Rowan que se quedaran —susurro desconsolada y exhalando temblorosa para serenarme—. Le supliqué, chicas. Hasta me habría arrodillado. Fui una egoísta descomunal al pedirle que renunciara a esto porque no soy lo bastante fuerte para soportarlo.

—Una noche, llamaron a Rowan para que se marchara a controlar un incendio y a mí acababa de bajarme la regla —musita Violette, y esboza una mueca—. Cuando me dijo que tenía que irse, puede que le tirase un tenedor y que me echara a llorar porque no quería que se fuera.

Suelto una risa, sorprendida, y la miro incrédula. Ella abre los ojos como platos y extiende las manos.

—¿¡Qué!? —exclama riendo—. ¡Que no apunté hacia él en sí, solo lo lancé en su dirección!

—Madre mía... —río y sacudo la cabeza—. Esto es buenísimo. Y un poco aterrador también.

—Calla —se ríe Vi, dándome un empujón en el hombro antes de alargar el brazo para coger un trozo de pizza.

Ahora, las imágenes que salen en pantalla ya no son de la brigada y yo me he quedado desamparada. Podría haberme pasado la vida entera mirando el rostro sucio y absurdamente atractivo de Xander.

Necesito que vuelva a casa sano y salvo. Tanto como el aire que respiro.

Me miro la mano izquierda, la apoyo sobre el muslo y separo bien los dedos.

Todavía me estoy acostumbrando a verme el dedo desprovisto de anillo, pero no me duele como pensaba que me dolería. La marca pequeña y pálida donde llevé la alianza durante más de diez años tardará en desaparecer, pero... No es del todo incómodo.

Me recuerda a la primavera, al principio de algo nuevo y fresco. Solo necesito que Xander vuelva a casa para poder decírselo todo.