CUARTA PARTE
S IN EL MEDIO
Me siento vacío .
Me han hecho un gran regalo, eso creo, al regresarme a la vida, y en un mundo cargado de cambios tanto esperanzadores como desesperados; y con respecto a estos últimos, siento que yo podría marcar una diferencia significativa .
A primera vista, es todo lo que deseaba. Es una guerra declarada contra Lloth y sus malévolas secuaces; una oportunidad de resarcirnos de todo el sufrimiento que mi gente y yo, e incluso el mundo entero, ha tenido que soportar a manos de la Reina Araña .
Pero me siento vacío .
En los últimos momentos de mi vida anterior, me entregué para que mi hijo pudiera vivir.
Ese fue el trato y el trato se mantuvo, pero solo porque Malicia no consiguió matar a Drizzt.
Gracias a ese acuerdo, Drizzt tuvo una buena vida, en la que encontró un camino mejor, encontró una forma de escapar .
Y encontró el amor .
Todo esto debería alegrarme el corazón, pero ¿cómo podría hacerlo? Di mi vida por Drizzt, y ahora, en lo que solo han sido unas pocas semanas, mi acuerdo se ha revertido, en ambos sentidos. Yo estoy vivo y a él lo he perdido; y ¡eso hace que me pregunte si realmente quiero estar vivo!
Sé que no debería pensar así, especialmente ahora. Bloquearé mi dolor con rabia y determinación: rabia por mi pérdida y determinación para que el producto del amor de Drizzt hacia esta mujer pueda vivir la promesa que desearía haber podido entregar a mi hijo… o a mi hija perdida .
El bebé de Drizzt crecerá en los brazos de su amante madre y bajo sus cuidados, y con muchos amigos valiosos y maravillosos .
Si ella o él pueden sobrevivir a este asalto al que nos estamos enfrentando en este lugar al que llaman Gauntlgrym .
El bebé sobrevivirá .
Aunque tenga que matar a cada uno de los demonios, los drow y los enemigos del mundo entero, este bebé sobrevivirá .
Esta es la promesa que te hago, mi perdido hijo Drizzt .
Y a ti, mi perdida hija Vierna .
Ojalá yo hubiera sido mejor para vosotros dos .
—Z AKNAFEIN D O ’U RDEN