Ilimitado (Generations 2) CUARTA PARTE
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CUARTA PARTE

L OS AFECTADOS

He aprendido muchísimo del Gran Maestro Kane en un periodo de tiempo muy corto.

He aprendido a controlar mi cuerpo, incluso a visualizarlo en formas que nunca antes me habría imaginado.

Es un recipiente de mi consciencia y lo puedo explorar de un modo mucho más profundo de lo que creía.

Puedo manipular mis músculos para convertir mis manos en dagas o resistir la fuerza de un viento huracanado; he llegado a un punto en que puedo tensar los músculos individualmente para expeler la ponzoña de una serpiente o el veneno de una daga por la misma herida que lo introdujo .

He aprendido ángulos de ataque y defensa mucho mejores que los que me enseñaron durante mis años en la academia drow o incluso bajo la tutela de mi padre.

Y quizá lo más importante: he aprendido a anticipar la desviación exacta de los ángulos de bloqueo, de modo que un simple giro de las caderas me permitirá que la espada atacante pase inofensiva, guiada por un sutil bloqueo de mi cimitarra, o incluso de mi mano .

El tiempo que pasé con el Gran Maestro de las Flores fue una maravillosa exploración, tanto interior como exterior.

El mundo que me rodea, los amigos que me acompañan, mi esposa, mi futuro hijo, todos me resultan diferentes ahora, y de un modo muchísimo más maravilloso, como si los impulsos negativos de los celos, el miedo y la reacción de furia no pudieran abrirse paso a través de la incipiente vergüenza que siento por siquiera pensar en ellos.

El viaje es mayor, más ligero y más profundo, todo a la vez .

Este, el panorama completo del mundo y el multiverso que nos rodea, es el secreto de la actitud siempre calmada del Gran Maestro Kane y su aspecto siempre alegre y humilde. Ha llegado a conocer su sitio, y no de ningún modo que lo disminuya. ¡No, todo lo contrario!

Por tanto, mientras reflexiono sobre el tiempo que pasé con Kane y los efectos permanentes de esas experiencias, puedo decir sin ninguna reserva que lo más importante y valioso que he aprendido de él es la gratitud .

Agradezco cada uno de los días; esforzarse en eso en cada momento es buscar la perfección del alma, del mismo modo que he pasado toda mi vida buscando la perfección del cuerpo, del guerrero.

Ahora he aprendido a unir esas dos cosas…

, no, cuatro cosas: mente, cuerpo, corazón y alma en un único propósito.

Alzar la mano para desviar una lanza que se acerca es comprender el movimiento y afinar el músculo a la velocidad y la reacción requeridas, claro, pero ese entrenamiento sin la disciplina y la comprensión de las implicaciones morales de esa pelea, incluso las repercusiones espirituales de ella, lo convierte a uno en…

Artemis Entreri; o peor, en el Artemis Entreri de antes .

Tiene que haber una razón, más allá de una simple justificación, y cuando entiendes que todo es uno esas razones cristalizan de una forma más completa y te dan la fuerza para luchar, una fuerza que es a la vez física, intelectual, emocional y filosófica .

El guerrero completo es más que uno entrenado en los movimientos exactos y perfectos.

Hace ya mucho que sé esto. Una vez le dije a Entreri que no podría vencerme, nunca, porque él no luchaba con el corazón.

Ahora, después de haber visto a Kane, después de que sentirme humilde ante este hombre que ha llegado a ser mucho más que humano, entiendo mejor mis propias palabras a Artemis Entreri de aquel día tan lejano.

Es algo que Kane podría haberme dicho hace poco, dejándome sin ningún recurso real .

Sí, le estoy muy agradecido a Kane, Gran Maestro de las Flores del Monasterio de la Rosa Amarilla, y lo que me inspira esta grandísima gratitud es esa ampliación de la perspectiva de todo lo que tiene que ver con esa consciencia a la que llamo yo, lo que tiene que ver con la propia vida, lo que tiene que ver con la propia razón, que me recuerda que debo se agradecido y aprender, siempre aprender .

Este es nuestro camino .

Este es nuestro propósito .

Esta es nuestra alegría .

Nuestra eterna alegría .

—D RIZZT D O ’U RDEN