Ilimitado (Generations 2) SEGUNDA PARTE
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SEGUNDA PARTE

T ODOS LOS FRENTES

Si debo confiar en la sabiduría del Gran Maestro Kane, entonces, estoy hecho de lo mismo que todos a mi alrededor; entonces, todos somos uno. Todos nosotros, todo .

¿Esta observación es meramente una sutileza filosófica o la verdad de las cosas?

Porque, sin duda, así no es cómo las matronas de Menzoberranzan ven el mundo, ni los enanos de Gauntlgrym, ni siquiera mi amada esposa, quien predice el futuro en la Arboleda de los Unicornios, en la Casa de la Naturaleza, donde reside la diosa Mielikki .

Por tanto, ¿será que el Gran Maestro Kanes ha visto la verdad, más allá de las religiones y los dogmas del mundo material? ¿O será que su verdad no se opone a las otras, que su verdad es, quizá, un ángulo diferente de visión de la misma imagen?

Me produce un gran placer y satisfacción reconocer que este longevo humano que me ha tomado como su discípulo no se molestará con mi pregunta.

No, se alegrará de ella; aún más, me la exigiría, porque esa unidad de todo lo que él concibe requiere ganas de saber y curiosidad, un corazón y una mente abiertos.

No puedo negar el poder de la verdad de Kane.

He visto una espada atravesarle sin alterar su carne mortal .

Puede traspasar un muro de piedra. En el cuerpo del hermano Afafrenfere, él se desvaneció en una chispeante nada ante el aliento de un dragón, solo para reconstruirse en su forma corpórea mortal y matar a la bestia .

Se me ocurre pensar que un mago o una sacerdotisa suprema podría hacer lo mismo con sus diferentes conjuros, y sé que Kimmuriel puede replicar, con el uso de su extraña magia de la mente, mucho de lo que logra el Gran Maestro Kane.

Sí, quizá Kimmuriel Oblodra y el Gran Maestro Kane se parezcan más de lo que ninguno de ellos deseaescala universa admitir.

Ninguno de ellos invoca conscientemente los elementos o a ningún ser divino para usar sus poderes.

Para Kimmuriel, es el poder de una mente entrenada, y lo mismo para el Gran Maestro Kane .

Entonces, me pregunto: ¿sus filosofías se unen? ¿O están accediendo a algún poder oculto desde direcciones diferentes?

Adoro estos rompecabezas, lo admito, pero también me preocupa la supuesta satisfacción y aceptación que muestra mi mentor.

Una vez más, si debo confiar en la sabiduría del Gran Maestro Kane, entonces, estoy hecho de la misma materia que todo lo que me rodea; entonces, todos somo uno.

Todos nosotros, todo. ¿Es la sintiencia y el razonamiento lo que nos da la forma?

¿Qué pasa entonces con las piedras y las nubes?

¿Es nuestra sintiencia lo que les da forma?

No estoy seguro de que ni el Gran Maestro Kane pudiera responder esas preguntas, pero hay otra ineludible en su filosofía que no parece importarle en absoluto: si todos somos uno, todos de la misma materia, y nuestros destinos últimos están unidos, entonces, ¿hasta qué punto podemos determinar lo que es bueno y lo que es malo?

¿Por qué debo preocuparme por esos conceptos si todos somos de la misma materia, si todos nos uniremos en la eternidad del todo?

¿Me voy a mezclar con partes de ogros, entonces? ¿O con trozos de demonios?

Pero a Kane no le importa esta pregunta, y su respuesta es simple, y una que me resulta satisfactoria.

Para él, el universo tiende hacia la bondad y la justicia, y la recompensa última para todos nosotros es ese lugar de hermandad y tranquilidad.

Sin duda existe una brújula filosófica y moral para todo esto, dicen los hermanos y hermanas de la Rosa Amarilla, y tales ganancias no son simplemente conveniencias temporales sino medidas permanentes de una escala universal .

Quizá estén en lo cierto. Quizá todo es por nada, y no hay una recompensa o un castigo finales más allá del avatar mortal.

Esas son las respuestas para aquellos que, en nuestra experiencia, ya no son; para los que han regresado a cualquier eternidad o vacío que pudiera existir para todos nosotros.

Por ahora, dice Kane, y así digo yo, debemos seguir a lo que tenemos en el alma y el corazón.

Una creencia en la armonía eterna y universal, y la unidad, no descarta la creencia en la bondad, en el amor, en la alegría, en la amistad y la hermandad .

He encontrado mi paz en este monasterio arropado por las Montañas Galena de Damara. Autentica paz y satisfacción; y bajo esa luz, cuando regrese a casa en Longsaddle o Gauntlgrym, en esas ocasiones en las que estoy junto a Catti-brie o a cualquiera de los otros, sé que seré un amigo mejor .

—D RIZZT D O ’U RDEN