Ilimitado (Generations 2) PRIMERA PARTE
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PRIMERA PARTE

L AS DAGAS DE B REGAN D ’AERTHE

Jarlaxle se ha pasado muchas horas, desde la resurrección de Zaknafein, contándome historias de sus primeros días junto a mi padre en Menzoberranzan.

Su intención, espero, es ayudarme a conocer mejor a este hombre que fue tan importante para mí en los primeros años de mi vida; un hombre cuyo pasado ha sido un misterio, hasta ahora.

Quizá Jarlaxle ve esto como un modo de superar la distancia que, sin esperámelo, he encontrado que me separa de mi padre, un modo de suavizar la tirantez de la actitud de Zaknafein hacia cualquiera que no sea drow .

Sin embargo, lo que sobre todo he encontrado es que las historias de Jarlaxle me han dicho más sobre el propio Jarlaxle que sobre Zaknafein, mayormente sobre su evolución y su banda mercenaria Bregan D’aerthe.

Contemplo esa evolución con gran optimismo, porque me parece un ejemplo en pequeño de lo que espero que suceda en la cultura drow en conjunto .

Cuando comenzó a reunir su banda de marginados, Jarlaxle simplemente lo hizo para conservar su propia vida.

Era un renegado sin casa, una realidad que en Menzoberranzan típicamente auguraba una existencia corta y difícil.

Pero el inteligente Jarlaxle reunió a otros en similar situación y los unió, hizo de esos individuos una fuerza poderosa que ofrecía ganancias a las matronas gobernantes sin amenazarlas.

Pero esa banda no era igual a la Bregan D’aerthe que ahora controla la ciudad de Luskan, y la distinción no es sutil, aunque no estoy seguro de si el propio Jarlaxle es siquiera consciente de ello .

Bregan D’aerthe es una troupe muy diferente ahora, pero creo que el cambio ha sido gradual a lo largo de los siglos. Jarlaxle también debe de ser diferente .

En sus comienzos, Bregan D’aerthe reflejaba la cultura salvaje de las casas de Menzoberranzan, y, en muchos sentidos, explotaba los cismas que se daban en el interior de la ciudad, tanto dentro de las casas como de puertas para afuera.

¡Y grandes, sin duda, eran todas esas traiciones!

Mi propia vida se salvó de la daga sacrificial solo porque mi hermano Dinin asesinó a mi hermano Nalfein el día de mi nacimiento.

Todos saben que esto es así, incluida nuestra madre, la Matrona Malicia, y, sin embargo, no hubo ningún castigo para Dinin.

Al contrario, solo obtuvo beneficios, por la astuta manera en la que ejecutó a Nalfein, lejos de cualquier testigo evidente.

Del mismo modo, diría que casi la mitad de las matronas que dirigen las casas drow llegaron a su puesto asesinado a sus propias madres (o al menos, ayudando a facilitar su muerte).

Así es cómo funciona Lloth, y por tanto así es cómo funcionan los drow y cómo funcionaba Bregan D’aerthe .

Como tal, Jarlaxle dio a sus seguidores rienda suelta y poca orientación mientras trataban de ascender en la jerarquía de Bregan D’aerthe.

Su única regla, por lo que puedo suponer, era que los miembros se hicieran cargo de los costes en los que pudiera incurrir cualquiera de sus acciones.

Sus subordinados se peleaban y engañaban, robaban y mataban, y a Jarlaxle no le importaba lo suficiente para involucrarse.

Un colega asesinado tenía que ser adecuadamente remplazado a cargo del asesino, supongo, pero Jarlaxle no imponía ningún código moral a sus subalternos .

A veces me pregunto si en aquel entonces él mismo tenía tal código .

Lo pregunto con todo candor, porque, aunque no dudo que siempre tuvo algún tipo de código de honor, eso no es necesariamente lo mismo que un código moral.

Artemis Entreri también se aferraba a una especie de equivocado sentido del honor, pero solo en los últimos tiempos ha permitido que la más simple moralidad salpique sus decisiones .

Pero, claro, Artemis Entreri consideraba las sociedades humanas de un modo muy similar al que Jarlaxle, y también Zaknafein, consideraban la drow: irredimible, mezquina y merecedora de su máximo desprecio y su condena absoluta .

¡Qué triste desperdicio encierra esta visión!

Cuando Jarlaxle me cuenta esas primeras historias de su banda de no-hermanos, no parece darse cuenta de las grandes diferencias con lo que hoy representa Bregan D’aerthe.

Entonces, esa sociedad secreta sobrevivía solo por la fuerza, y por la habilidad de Jarlaxle de persuadir a la dispar troupe de rivales a que realizara las tareas que les encomendaban las matronas, sobre todo la Madre Matrona Baenre.

A partir de todo lo que puedo extrapolar de esos relatos, Jarlaxle perdió más soldados bajo las espadas de la propia Bregan D’aerthe que bajo las de cualquiera de esos enemigos .

Ahora, sin embargo, contemplo una estructura muy diferente en Bregan D’aerthe, y es una mucho más respetuosa .

Porque Jarlaxle ha dado a sus seguidores algo realmente especial entre los drow servidores de Lloth: un elemento de confianza .

Y lo hace dando ejemplo. Jarlaxle ha confiado a Kimmuriel Oblodra el propio liderazgo de la banda en las muchas ocasiones en las que él, Jarlaxle, se ausenta en una aventura u otra. Incluso ha encargado a Kimmuriel que le controle sus propios excesos: ¡que lo mantenga a raya!

Jarlaxle le ha dado mucha libertad a Beniago en su papel como Gran Capitán Kurth para gobernar la ciudad de Luskan.

No consulta con Jarlaxle cada uno de sus movimientos, y, sin embargo, este confía en que haga funcionar la ciudad de un modo tranquilo y provechoso; según se me ha hecho creer, pensando en cierta medida en el bienestar general y el provecho común de los ciudadanos.

Quizá lo más significativo sea el modo en el que Jarlaxle ha aceptado al poderoso antiguo archimago.

Gromph Baenre no es un miembro de pleno de Bregan D’aerthe, por lo que sé, pero reside en Luskan como el principal archimago de la Torre de lo Arcano, y lo hace con la aceptación de Jarlaxle.

La propia Torre de lo Arcano no se podría haber reconstruido sin su aprobación, porque Gromph nunca habría sido capaz de ir en contra de toda Bregan D’aerthe, no habría tenido el apoyo del rey Bruenor y, sin duda, tampoco ninguna ayuda en la construcción por parte de Catti-brie .

Jarlaxle ha concedido a Gromph la más grandiosa de las torres hechiceras, una fuerza más singularmente potente que la de cualquiera de los castillos que he conocido, incluso el del rey Gareth Dragonsbane en Damara, o la propia Sorcere, la escuela de magos en Menzoberranzan.

La colección de magia, y de aquellos que pueden usar expertamente esa magia, que ahora reside en la Torre podría desatar una devastación inimaginable .

Pero no lo hará. Jarlaxle sabe que no. La aceptación de Gromph en Bregan D’aerthe, en la ciudad contralada por Bregan D’aerthe, era muy condicional. Su rienda es corta, y aun así una gran parte de esa rienda se halla en el reino de la confianza .

Y todo eso es posible porque Bregan D’aerthe ha madurado, ha evolucionado. Como su líder hace, ellos hacen .

Y eso me da esperanza .

Y me atrevo. Me atrevo a esperar que la influencia de Jarlaxle y su ejemplo encuentren el camino hasta el corazón de Zaknafein .

Aun así, me temo que la transformación de Zaknafein no llegará a tiempo para ganarse la amistad, ni siquiera el cariño familiar, de Catti-brie o de nuestro hijo, y en ese caso, no llegará a tiempo de ganarse el amor de Drizzt Do’Urden .

Espero que ese no sea el caso .

Pero él es mi familia por sangre. Y ella es mi familia por elección .

He aprendido que el segundo lazo es el más fuerte .

—D RIZZT D O ’U RDEN