Ignorada CAPÍTULO 23
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CAPÍTULO 23

La comisaría seguía tan agitada como cuando habían salido. Los teléfonos no dejaban de sonar, varios agentes cruzaban continuamente los pasillos y las conversaciones se mezclaban en un murmullo constante que parecía no detenerse nunca.

Claudia apenas prestó atención a nada de eso. Desde que habían abandonado el bar no había dejado de darle vueltas a las fotografías, a Marcos y a todo lo que acababan de descubrir. Caminó directamente hacia el despacho de Rubén. Alex la siguió sin decir nada.

— ¿Se puede?

—Adelante.

Rubén levantó la vista al verlos entrar. No llevaban carpetas ni documentos, pero algo en la forma en que cruzaron la puerta le hizo comprender que regresaban con información nueva.

— ¿Qué habéis encontrado?

—Hemos estado hablando con Marcos, el camarero del bar de abajo.

El ceño del inspector se frunció ligeramente.

— ¿El camarero?

—Sí —intervino Alex—Resulta que conocía a Lucía.

Aquello consiguió captar toda la atención de Rubén.

— ¿A tu hermana?

—Sí.

El inspector permaneció unos instantes procesando la información antes de pedirles que continuaran.

— ¿Y qué tipo de relación tenían?

—Se veían—explicó Alex—aunque por lo que nos contó no parecía nada serio. Además, ella no quería que nadie lo supiera.

Rubén asimiló el dato sin interrumpirlo.

— ¿Algo más?

—Paula también estaba relacionada con otro chico. Se llama Mateo.

El nombre pareció quedarse unos segundos suspendido entre ellos mientras Rubén intentaba encajarlo con todo lo que ya sabía del caso.

—Mateo...

—Según Marcos sigue en la universidad.

Rubén se acomodó en la silla y dejó que toda aquella información terminara de asentarse antes de sacar una primera conclusión.

—Empieza a dibujarse un entorno común.

— ¿A qué te refieres?

—A que cada vez aparecen más conexiones entre las víctimas. Personas que se conocían, relaciones que nadie había mencionado y círculos que terminan cruzándose una y otra vez.

—No demuestra nada por sí solo, pero sí nos dice dónde tenemos que mirar.

Alex intercambió una breve mirada con Claudia.

— ¿Crees que Marcos puede estar implicado?

Rubén reflexionó unos instantes antes de responder.

—Creo que merece la pena investigarlo. Conoce a Lucía, trabaja en un sitio por el que pasa media ciudad y parece estar conectado con más personas de las que pensábamos. Eso no lo convierte en sospechoso, pero sí en alguien que puede saber más de lo que ha contado.

Aquella conclusión sonó bastante más razonable.

— ¿Y Mateo? —preguntó Alex.

—Lo mismo. Quiero saber quién es, qué relación tenía con Paula y si existe algún vínculo con el resto.

Claudia permaneció en silencio mientras escuchaba. Seguía sin terminar de convencerse.

—Es una posibilidad.

—Y ahora mismo es una línea de investigación mejor que muchas de las que tenemos abiertas.

—Localizad a Mateo cuanto antes.

—Íbamos a ir a la universidad ahora mismo.

—Perfecto.

Rubén dejó pasar un instante antes de continuar.

—Y tampoco perdáis de vista a Marcos. Quiero un informe completo sobre él.

—Lo tendremos.

Los dos estaban a punto de salir del despacho cuando Rubén les hizo comprender que aún no había dicho todo lo que tenía en mente.

—Hay otra cosa. Nos hemos centrado mucho en Daniela, pero no podemos olvidar a Paula. Necesitamos ampliar el foco.

— ¿La familia? —preguntó Alex.

—La familia, los amigos, cualquier persona cercana. Quiero saber cómo era su vida, con quién se relacionaba y si había algo que hasta ahora haya pasado desapercibido.

Claudia asintió.

—Puede ayudarnos a entender mejor el contexto.

—Exactamente.

Rubén los observó unos segundos antes de despedirlos.

— Id paso a paso, pero no perdáis tiempo.

Abandonaron el despacho y volvieron al pasillo. La comisaría seguía exactamente igual que antes, aunque para ellos todo parecía haber cambiado un poco. Caminaron varios metros sin hablar mientras cada uno organizaba sus propias conclusiones.

— ¿Qué te parece? —preguntó finalmente Alex.

—Que ha llegado demasiado rápido a algunas conclusiones.

— ¿Lo de Marcos?

—Sí.

Continuó avanzando mientras ordenaba sus ideas.

—Puede estar relacionado con todo esto, pero ahora mismo encaja demasiado bien.

Alex comprendió enseguida lo que quería decir.

—Y Mateo aparece justo cuando necesitamos otro nombre.

—Exacto.

La sensación resultaba incómoda. Como si alguien estuviera dejando un camino demasiado evidente para que lo siguieran sin cuestionárselo.

— ¿Universidad o familia de Paula?

—Universidad. Si Mateo sabe algo, puede dárnoslo ahora. Y cuanto antes entendamos qué papel ocupa en todo esto, antes sabremos si estamos avanzando en la dirección correcta.

—Y después iremos a por Paula.

Claudia confirmó la idea con un leve gesto.

—Sí. Necesitamos entender quién era realmente.

Retomaron el paso sin añadir nada más. Mientras avanzaban por el pasillo, ninguno consiguió quitarse de la cabeza la misma idea: estaban siguiendo exactamente el camino que Daniela había recorrido antes que ellos.

La diferencia era que ahora sabían algo que ella nunca llegó a contar. Había encontrado conexiones reales.

Y si alguien había decidido silenciarla por ello, cada paso que daban los acercaba un poco más al mismo lugar al que había llegado ella.