49. Querida Helena
Querida Helena
Quién nos lo iba a decir, ¿verdad?
Gracias por tu valor. Ha sido todo un viaje.
Hemos llorado, reído, pasado miedo, pedaleado, respirado hondo, navegado, comido, escuchado y aprendido.
Y, por el camino, nos hemos encontrado con:
Marco, el amor.
Éter, la intuición.
Adhara, la sabiduría.
Sofía, el perdón.
Y, lo más importante: la una a la otra. Te miro y, después de mucho, te reconozco. Nos reconozco. No sé qué hacemos en este mundo ni hacia dónde vamos, pero sé quiénes somos.
Y eso, mi querida Helena, es todo cuanto mi alma necesitaba para volver a sentirse completa.