Capítulo 46
El Nuevo Testamento dice que, si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.
Perdí mi vida, pero salvé a todos los que quedaban. Rechacé a algunas personas, pero salvé a las que habrían venido detrás de ellas.
Detecté el error y le puse fin.
Ahora tengo que marcharme.