SUS HISTORIAS. LA HISTORIA DE MAY
SUS HISTORIAS
LA HISTORIA DE MAY
El padre de la señorita Bo-reum era un buen hombre, pero su personalidad daba un giro de ciento ochenta grados cuando bebía.
Al volver en sí, se deshacía en disculpas hacia la señorita Bo-reum y su madre, y volvía a convertirse en una persona amable.
Sin embargo, con el paso del tiempo sus borracheras se fueron haciendo cada vez más largas, hasta que se convirtió simplemente en una persona violenta.
La primera vez que la señorita Bo-reum se compró una novela, su padre le pegó una paliza con el argumento de que había malgastado el dinero en algo inútil para el día a día.
Por suerte o por desgracia, esa difícil convivencia familiar no duró más de quince años.
En el invierno del año en el que entró en el segundo curso de secundaria, su padre, que iba camino a casa borracho como una cuba, cayó en un riachuelo y falleció a causa de la hipotermia.
A pesar de cómo era su padre, su madre lloró en la capilla ardiente hasta desmayarse.
La señorita Bo-reum no derramó ni una lágrima.
Después del velatorio, se dio cuenta de que su madre estaba más alegre.
Al recordar que su madre siempre había vivido encogiéndose bajo la violencia de su padre, pensó que había ocurrido algo bueno.
Se dio cuenta de que los gastos de su madre iban aumentando y que, además, empezaba a echarse novios.
Mucho más tarde, se enteró de que todos aquellos cambios tenían su origen en el seguro de vida de su padre.
Como le resultaba incómodo cruzarse con el novio de su madre, no volvía a casa después de que terminaran las clases.
Pasaba el tiempo en una biblioteca pública, leyendo novelas o escribiendo.
Un día descubrió un sobre extraño en el buzón.
Era un recordatorio de pago de una deuda.
Su madre se quedó con la carta diciéndole que no tenía de qué preocuparse, pero las circunstancias se fueron volviendo cada vez más extrañas.
A menudo iban a su casa hombres corpulentos que husmeaban por los alrededores de forma amenazadora.
Su madre le dijo que para escribir novelas no necesitaba terminar el instituto y la obligó a dejar las clases.
El mismo día en el que aceptaron su renuncia, su madre se fugó en plena noche con ella.
La señorita Bo-reum se vio obligada a trabajar muy pronto para poder ganarse el pan.
Después de acostumbrarse a aquel nuevo nivel de vida su madre ya no sabía cómo reducir sus gastos, así que siempre les costaba llegar a fin de mes.
La señorita Bo-reum trabajaba en un restaurante durante el día y por la tarde era repartidora.
El primer año había sido tan duro que, cuando libraba, lo único que hacía en todo el día era dormir.
Después de dos años, se había habituado a compaginar los dos trabajos, pero seguía sin llevar una vida fácil: por mucho que trabajase para ganar dinero, la cuenta quedaba vacía de inmediato.
Pasó varios años así, girando en una rueda de hámster, hasta que un día, mientras limpiaba la casa, encontró la libreta en la que escribía en la biblioteca durante su época de estudiante.
En ella había una historia llamada Al pie de la tumba, me encontré con una rosa azul que se parece a ti .
Al leerla de nuevo, vio que no era una mala historia y, tras retocarla un poco, la subió a una plataforma de novelas web.
La reacción de los lectores, sin embargo, fue bastante fría.
No era de un género popular y tampoco tenía un título sugerente, que llamase la atención.
Además, los periodos entre capítulos eran demasiado largos y las visualizaciones —que nunca fueron muchas— empezaron a disminuir con el tiempo.
Aunque no había empezado aquel trabajo con grandes expectativas, no pudo evitar sentirse desanimada.
Aun así, siguió publicando, decidida a acabar al menos aquella historia.
Un día le llegó una notificación de un mensaje en la plataforma de novelas web. Nerviosa, lo abrió.
westgrace0328
Guau... ¿Por qué no es más conocida esta obra maestra? :( Me enganché tanto que la he leído de una sentada. La historia es buenísima. Tómate tu tiempo, pero, por favor, ¡¡acábala!!
El corazón de la señorita Bo-reum comenzó a latir violentamente mientras leía el mensaje.
Era la primera vez en su vida que le daban ánimos.
Pensó en escribir una respuesta para darle las gracias, pero al pensar que quizá a la lectora podría resultarle incómodo, solo reaccionó con un corazón.
Después hizo una captura del comentario y lo guardó en la galería.
Solo con eso se animó y recobró el aliento.
westgrace0328
Pensar en la señorita Plena me rompe el corazón...
Joo, quiero darle un abrazo :( ¡Menos mal que Doorbot se quedó a su lado!
Doorbot es mi personaje fav, es monísimooo jkzhskjdh.
No sé cómo voy a ser capaz de esperar una semana, pero voy a aguantarme.
Estaré aquí cuando subas el siguiente capítulo.
¡¡Me estoy haciendo yo sola un fancast y todo! ! jaajajskdlj
La lectora que escribía bajo el nombre de usuario westgrace0328 le dejaba comentarios muy a menudo.
Siempre se animaba cuando los leía, y el hecho de que llamase «señorita» a Plena, el personaje que había hecho como trasunto de sí misma, le hacía sentir algo muy parecido al consuelo.
Agradecida, intensificó las apariciones de Doorbot, su personaje favorito y, disimuladamente, aumentó el volumen de cada episodio.
La señorita Bo-reum siempre se sentía en deuda con aquella lectora, de la que no sabía ni quién era ni dónde vivía.
Un día en el que, como muchos otros, estaba trabajando de repartidora, tuvo un choque repentino al pasar en moto por una callejuela y perdió el conocimiento.
Al volver en sí, estaba en el hospital. Un conductor borracho la había atropellado.
Tenía el hombro dislocado y varias costillas rotas.
No le quedó más remedio que descansar hasta recuperarse.
Mientras estaba en casa convaleciente, se centró en escribir la novela web y subirla.
Así fue cómo acabó la primera parte de Al pie de la tumba, me encontré con una rosa azul que se parece a ti .
Una vez plenamente recuperada, su intención era ponerse a buscar otro trabajo, pero, inesperadamente, su madre le dijo que llevaba mucho tiempo trabajando muy duro y le sugirió hacer un viaje juntas a la costa sur del país.
Aunque le pareció extraño, porque era la primera vez que su madre le decía algo tan amable, la señorita Bo-reum se alegró.
Se emocionó mucho mientras planeaba qué sitios visitar y dónde comer.
La noche antes del viaje, la señorita Bo-reum se fue a dormir temprano, pero una notificación en el móvil la despertó.
Se le había olvidado cambiarlo al modo silencio.
Vio que le habían dejado un largo comentario en la plataforma de novelas web, felicitándola por haber terminado la primera parte de Al pie de la tumba, me encontré con una rosa azul que se parece a ti .
Tal como esperaba, lo había escrito westgrace0328.
Solo con ver su nombre de usuario se puso de buen humor.
Ya que se había despertado, decidió aprovechar e ir al baño. De camino, escuchó la voz de su madre en el dormitorio principal. Aunque no hablaba muy alto, quizá porque era de noche podía escuchar lo que decía muy claramente.
—Cerca de esa carretera nacional no hay cámaras de seguridad, así que será perfecto.
Tienes que llegar diez minutos después de que gire el coche lo más fuerte que pueda y llamar para avisar.
Sí, es un coche viejo, así que no tiene airbag en el asiento del copiloto.
¿El seguro de vida de Bo-reum? Ya te dije que eran quinientos millones.
Con eso podemos devolverle a Kkong-ji todo el dinero que le debemos y luego, entre el que sobre, lo que saquemos al vender la casa y lo que ganamos los dos...
La señorita Bo-reum se quedó atónita. Pensó en derribar la puerta de una patada y entrar en la habitación armando un pollo, preguntándole si es que acaso planeaba matarla, pero lo cierto es que ni siquiera sintió ira.
Solo se quedó atónita y salió de casa sin hacer ruido.
Caminando despacio y sin fuerzas, se puso a recapacitar.
Había vivido creyendo que, aunque nunca hubiera tenido un verdadero amigo, aunque todo su sueldo desaparecía de la cuenta el mismo día que se lo ingresaban, al menos era un alivio estar junto a su madre.
Sin embargo, estaba claro que su madre no pensaba igual.
Recordó cómo había llorado hasta desfallecer ante la capilla ardiente de su padre.
Quizá en su funeral también haría lo mismo, actuando como si tuviese el corazón roto, justo porque no estaba ni remotamente triste.
Ni su cuerpo ni su corazón tenían un lugar al que volver. Ya no tenía fuerzas para seguir viviendo. Llegó a pensar incluso que sería mejor quitarse la vida para que, al menos, su madre no pudiese canjear quinientos millones por ella, pero en ese momento levantó la cabeza.
Caminando sin rumbo, adonde la llevaban los pies, había llegado sin darse cuenta a un barrio que no había visto antes.
Tan pronto como se percató de que aquel era un lugar desconocido, sintió todo el cansancio de golpe.
Justo al lado, había una tiendecita abierta a aquellas horas de la noche.
La señorita Bo-reum se sentó con cuidado en el ancho banco de madera situado frente a la tienda.
Sobre él estaba la tarjeta de visita del supermercado; la cogió y la leyó casi sin pensar.
¡Si puede soñarlo, puede encontrarlo en el supermercado Dadream! 2
¡Tiene de todo, a excepción de lo que no tiene!
«¿Soñarlo en el dream ? Parece un meme». Sin palabras, le dio la vuelta a la tarjeta.
Cupón gratis para su primera visita.
Hoy especialmente, solo para usted.