Horizonte Azul II
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II

¿QUIÉN ESTÁ ENTRE NOSOTROS?

Nadie se agachó para recoger el escáner de Olivia.

Nadie se atrevió siquiera a tocar el equipo.

Los siete supervivientes permanecieron inmóviles.

Ethan respiró profundamente e hizo el recuento una vez más.

Marcus.

Daniel.

Claire.

Maya.

Sofia.

Noah.

Adrian.

Siete.

Pero la pantalla del escáner seguía mostrando una realidad distinta.

FORMAS DE VIDA DETECTADAS: 8.

Marcus recogió lentamente el aparato.

Le dio un golpe con la palma de la mano.

— Debe de estar averiado.

Noah negó con la cabeza.

— No...

Comprobó rápidamente el sistema.

— Nunca ha presentado fallos.

El silencio regresó.

Todos comenzaron a mirarse discretamente unos a otros.

Daniel fue el primero en hablar.

— Si hay otra forma de vida...

Está aquí.

Claire respondió casi en un susurro.

— O alguien de los que estamos aquí...

Ya no es quien creemos.

Adrian dio un paso al frente.

Todos levantaron las armas de inmediato.

Él se detuvo.

Alzó lentamente las manos.

— ¿Vais a hacerme esto hasta el final?

Marcus respondió con frialdad.

— Mientras siga respirando.

Nadie bajó el arma.

La tensión era tan intensa que bastaba un movimiento equivocado para que alguien disparara.

Entonces un sonido seco resonó sobre ellos.

Todos miraron hacia el techo.

Nada.

Otro sonido.

Ahora detrás de uno de los pilares.

Después otro.

Como si algo estuviera caminando alrededor del salón, siempre oculto en la oscuridad.

De repente...

Las luces parpadearon.

Una vez.

Dos veces.

Tres veces.

Y volvieron a apagarse.

La oscuridad regresó.

Esta vez acompañada de un grito breve.

Después...

Silencio.

Cinco segundos.

Diez segundos.

Las luces de emergencia volvieron a encenderse.

Marcus miró inmediatamente a Ethan.

Ethan miró a Daniel.

Claire buscó desesperadamente a Maya.

Noah comenzó a contar en voz alta.

— Uno...

— Dos...

— Tres...

La voz le falló.

El círculo había vuelto a reducirse.

Otro compañero había desaparecido.

Y lo más aterrador...

Era que ninguno de ellos podía afirmar con absoluta certeza quién había desaparecido primero.

El miedo comenzaba a destruir incluso los recuerdos del equipo.

LA DESCONFIANZA

Nadie consiguió pronunciar una palabra.

Los supervivientes permanecieron inmóviles, intentando desesperadamente recordar quién había desaparecido.

Era como si la propia memoria estuviera desmoronándose.

Ethan cerró los ojos durante un instante.

Intentó reconstruir mentalmente la formación del grupo.

Marcus.

Daniel.

Claire.

Maya.

Sofia.

Noah.

Adrian.

Algo no encajaba.

Estaba seguro de que había alguien más junto a Claire pocos segundos antes del apagón.

Pero no conseguía recordar quién.

Marcus advirtió la expresión del comandante.

— Tú tampoco consigues recordarlo, ¿verdad?

Ethan se limitó a asentir.

Noah volvió a observar el escáner.

La pantalla parpadeaba sin cesar.

FORMAS DE VIDA DETECTADAS: 8.

Levantó lentamente el aparato.

— Sigue habiendo una firma de más.

Claire retrocedió un paso.

Sus ojos recorrieron lentamente cada rostro.

— ¿Y si ya no necesita atacarnos?

Todos la miraron.

— ¿Y si solo está esperando a que nosotros hagamos el trabajo por ella?

Un silencio pesado se apoderó del salón.

La idea era terrible.

Si nadie sabía quién era la criatura...

Bastaba una acusación equivocada para que los propios supervivientes comenzaran a destruirse.

Adrian respiró profundamente.

— Entonces eso es lo que quiere.

Marcus continuaba apuntándole con el arma.

— Tal vez.

— O quizá eso sea exactamente lo que tú quieres que pensemos.

Daniel levantó las manos.

— ¡Basta!

Miró a todos.

— Si empezamos a desconfiar de cada movimiento, nosotros mismos vamos a poner fin a esta misión.

En aquel preciso instante, un ruido metálico resonó detrás de los pilares.

Lento.

Arrastrado.

Como si algo estuviera circulando alrededor de ellos.

Todos apuntaron las linternas en la misma dirección.

Nada.

Pero una voz surgió de la oscuridad.

Tranquila.

Casi serena.

Era la voz de Olivia.

— Estáis mirando hacia el lugar equivocado...

A todos se les heló la sangre.

Porque Olivia había desaparecido.

Y aquella voz...

Procedía de algún punto dentro del salón.

O de alguien...

Que estaba mucho más cerca de lo que imaginaban.

SOLO QUEDAN SEIS

La voz de Olivia desapareció tan repentinamente como había surgido.

El silencio volvió a dominar el salón.

Nadie respiraba con normalidad.

Nadie se atrevía a bajar el arma.

Marcus hizo una señal para que todos permanecieran juntos.

— No importa lo que oigáis.

No salgáis de la formación.

Ethan asintió levemente.

Los seis supervivientes se acercaron todavía más.

El círculo se hizo más pequeño.

Cada uno observaba el rostro del otro.

Cada expresión.

Cada respiración.

Cada movimiento de las manos.

Entonces...

Las luces volvieron a oscilar.

Una vez.

Dos veces.

Tres veces.

Y se apagaron por completo.

La oscuridad se apoderó del salón por tercera vez.

Esta vez, sin embargo, no hubo gritos.

Solo un sonido apagado.

Como si alguien hubiera sido arrastrado violentamente hacia las sombras.

Marcus activó la linterna de emergencia.

Nada.

Solo oscuridad.

Cinco segundos después...

Las luces rojas regresaron lentamente.

Ethan miró inmediatamente a su alrededor.

Marcus.

Claire.

Noah.

Daniel.

Adrian.

Volvió a contar.

Se detuvo.

El corazón se le aceleró.

— Maya...

Nadie respondió.

Maya había desaparecido.

En el lugar donde había estado solo quedaba su mochila caída en el suelo.

Todavía abierta.

Algunos instrumentos científicos permanecían esparcidos por el suelo.

Pero no había señal alguna de lucha.

Ni sangre.

Ni huellas.

Como si simplemente hubiera dejado de existir.

Noah consultó el escáner con las manos temblorosas.

La pantalla tardó unos segundos en responder.

Después mostró la información que todos temían.

FORMAS DE VIDA DETECTADAS: 7.

Marcus cerró lentamente los ojos.

— Somos seis...

Daniel completó, casi sin voz:

— Entonces sigue aquí.

Nadie respondió.

Porque, en aquel instante, todos comprendieron que la criatura ya no necesitaba esconderse.

Caminaba entre ellos.

Y ninguno de los seis supervivientes sería capaz de decir, con absoluta certeza...

...quién sería el próximo en desaparecer.