Trece años atrás
—Tengo pipí. —Se ríe nerviosa.
Agazapadas bajo el porche de su casa, esperamos a que Dean nos encuentre.
Me gusta jugar al escondite, pero prefiero esconderme y que no se enteren de que no sé hacer eso de contar números.
Dean siempre me pide que cuente hasta veinte cuando la llevo yo, aunque no sé hacerlo.
Por eso siempre cierro los ojos y finjo.
Ellos ya van al colegio, pero yo no empiezo hasta el año que viene y por eso no sé contar.
—Ya viene —me dice mientras se arrastra un poco hacia atrás.
La tierra de debajo del porche está fría. Trato de no apoyarme en las manos como hace ella, pero se me cansan las piernas.
—¡Les! —grita Dean. Se acerca al porche, aunque va derecho a subir la escalera. Llevamos mucho rato escondidas y parece que se ha cansado. Se sienta en los escalones, casi frente a nosotras. Si ladeo la cabeza, le veo la cara—. ¡Estoy harto de buscar!
Me vuelvo hacia Lesslie para ver si está lista para correr y salvarnos, pero ella niega con la cabeza y se lleva un dedo a los labios.
—¡Hope! —grita él, que sigue sentado en los escalones—. ¡Me rindo!
Mira a su alrededor y suspira. Cuando refunfuña y le da una patada a la gravilla, se me escapa la risa.
Lesslie me da un puñetazo en el brazo y me dice que me calle.
Cuando Dean se echa a reír, pienso que nos ha descubierto, pero luego me doy cuenta de que está hablando solo.
—Hope y Les —murmura—. Hopeless . —Se ríe otra vez mientras se levanta—. ¿Lo habéis oído? Vuestros nombres juntos suenan igual que topless . ¿Sabéis lo que significa? El otro día se lo oí decir a papá.
La curiosidad hace salir a Lesslie del escondite. Yo la sigo y me levanto. Cuando Dean nos ve con las rodillas sucias de tierra y telarañas en el pelo, rompe a reír de nuevo.
—¿Qué significa? —pregunta Les.
—¡Ahora no os lo digo!
—¡Has perdido, nos lo tienes que decir! —le exijo.
—Si me pilláis, ¡os lo digo! —grita mientras se escapa—. ¡Hopeless , topless!