Hilo Rojo (Destino 1) Capítulo 23. #2
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Capítulo 23. #2

-           No hay prisa. Cuando quieras y como quieras pecosa, pero no te acostumbres a mandar ¿Eh?- dije intentando hacerla sentir cómoda.

Edén.

-           No quiero esperar..- dije con dificultad. Mi respiración seguía fuera de sí- Es sólo que no se como hay que hacer..

Ethan.

No pude evitar esbozar una sonrisa ante su inocencia.

-            No te preocupes- dije con dulzura- Vamos a solucionar eso.

Volví a abrochar la cremallera de mi pantalón y salí del coche.

Edén.

-            ¿A dónde vas?- pregunté confusa observando cómo se dirigía al maletero del coche.

Ethan.

Por suerte la toalla de la playa seguía en el maletero de mi coche. La cogí y me dirigí a la puerta del copiloto.

-            Ven- dije extendiendo la mano hacia ella.

Me gustó ver que agarraba mi mano con decisión, sin embargo dirigió una mirada instintivamente hacia el lugar donde estaba su camiseta y su sujetador.

-           No los vas a necesitar- le aseguré disfrutando de la visual que me ofrecían sus pechos desnudos a la luz de la luna.

Edén.

Nos dirigimos bajo un árbol precioso de gran envergadura, que había unos metros más adelante del coche y extendió la toalla en el suelo.

Una gran luna llena presidía un cielo salpicado por múltiples estrellas y un lejano sonido de grillos llegaban hasta mí.

Una gran sonrisa feliz se dibujó en mi rostro.

Nunca me había imaginado cómo sería mi primera vez, pero esto superaba con creces cualquier expectativa.

Ethan.

Me tomé unos segundos para detener mi mirada en sus pechos y me acerqué para besarlos con delicadeza, jugando con mi lengua en sus pezones, que estaban completamente duros.

Se le escapó un nuevo jadeo.

Dios..me encantaba oírla jadear.

La tumbé con lentitud sobre la toalla y me tumbé a su lado, jugando con mi lengua por su cuello primero, volviendo después a los pezones.

Edén.

Mi respiración volvió a acelerarse.

Le atraje hacia mí, para poder volver a besarle con frenesí. Mis labios estaban un poco hinchados de tanto beso, sin embargo no pensaba darles tregua.

Un nuevo jadeo se me escapó e introduje mi lengua en su boca tirando de su nuca hacia mí.

Ethan.

Sus manos bajaron por mi espalda, con necesidad, hasta llegar al borde de mi culo y no dudo en tirar de mis pantalones hacia abajo.

Oh si. Me gustaba la iniciativa pequeña, pero aquí mandaba yo.

Agarré sus manos con fuerza y las levanté por encima de su cabeza, obligándola a que se quedase quieta.

Sus ojos se abrieron por la sorpresa.

Clavé mi mirada en ella y entonces con mi mano disponible le sujeté uno de los pechos.

Edén.

Le observé con curiosidad, mientras sus dedos jugaban con mi pezón derecho.

Noté como mi tanga se humedecía, aún más.

Entonces se puso serio, sin apartar la mirada de mí. Tenía un brillo de deseo dibujado en sus ojos.

Ethan.

Sin soltar sus manos, empecé a bajar la mano que me quedaba a mi libre por su abdomen, acariciándola, sin prisa, pero sin detenerme.

Deslicé mi mano por debajo de su corto pantalón y con mi dedo índice empecé a hacer pequeños movimientos circulares bajo el tanga, primero en la parte más pegada a su abdomen y poco a poco fui bajando la mano.

Su piel era suave y desprendía mucho calor.

Edén.

Joder…Joder..

Necesitaba que llegase más abajo.

Lo necesitaba.

Dios..

Mi respiración estaba totalmente fuera de sí.

Ethan.

Dios…

Mis dedos se introdujeron en ella con facilidad.

Estaba completamente húmeda.

Edén.

Dios..

Si.. Era una sensación..

Dios..

Sus dedos entraban y salían..Primero lentamente y, poco a poco, empezaron a deslizarse con más rapidez.

Ethan.

Un nuevo jadeo se le escapó y no pude más.

Me quité el pantalón con rapidez, sin embargo me detuve para preguntarle una última vez:

-            ¿Estás segura?.

Edén.

Joder.

Sí.

Me sentía cómoda con él. Me sentía preparada. Era algo que llevaba mucho tiempo deseando, pero hasta ahora no había estado preparada, pero quería hacer esto con él y quería hacerlo ahora.

Asentí con seguridad y entonces observé expectante como se colocaba el preservativo con gran facilidad.

Venga..

Vamos..

Ethan.

Le quité el pantalón con rapidez, sin embargo, me tomé mi tiempo para jugar.

Acaricie su entrepierna, abriéndolas y situándome entre ellas.

-            ¿Qué haces?- preguntó con voz entrecortada.

Edén.

No dijo nada, sólo obtuve por respuesta una sonrisa peligrosa y entonces, su lengua acarició mis otros labios.

Dios..

Primero, me acarició con lentitud, con pasión.

Mis jadeos se hicieron más fuertes.

Entrelacé mis dedos con los suyos, apretándolos con fuerza.

Dios..

Sus besos se hicieron más intensos, más efectivos..

Ethan.

Joder.

Me coloqué sobre ella y entonces me introduje muy despacio en su cuerpo.

No quería hacerle daño.

La observé con atención para comprobar que estaba bien y la besé entrelazando mis dedos con ella.

Edén.

Un sinfín de emociones se apoderaron de mí.

Sentía que el corazón se me iba a salir del pecho.

Se me escapó otro jadeo.

Y otro.

Y otro.

Ethan.

Conforme vi que ella estaba disfrutando, me relajé, permitiendome disfrutar yo también.

Dios..era tan perfecta.

Edén.

Dios…Dios..no podía más..Dios…

Ethan.

Mi respiración se empezó a acelerar mientras le robaba algún beso.

Joder..

Estaba llegando a mi límite.

Edén.

Una sensación de extenuación se apoderó de mí. Estaba en el cielo.

Ethan.

Observé su último gemido y no aguanté más. Noté como mil sensaciones se apoderaban de mi consiguiendo desahogarme mucho más que unas horas antes en el ring.

Joder..

Edén.

Permanecimos unos segundos tumbados. Él seguía encima de mí, abrazándome y aprovechó la postura para besarme de forma cariñosa el cuello y la punta de la nariz.

No pude evitar que se me escapase una sonrisa.

Ethan.

Verla sonreír me tranquilizó.

Había disfrutado y eso era lo más importante.

Sonreí también como un idiota.

Era la persona más increíble que había conocido en mi vida.

Clavé mi mirada en ella y entonces dije en apenas un susurro:

-            Te quiero.