Hilo Rojo (Destino 1) Capítulo 22. #2
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Capítulo 22. #2

Noté como el Inspector agachaba la cabeza conforme me acercaba a ellos en señal de admiración. No había estado mal el combate y lo sabía. Sin embargo, mi atención estaba puesta en Edén. Esperaba expectante algún tipo de reacción en ella.

Edén.

Su mirada se clavó fijamente en mí.

Sabía que esperaba que dijese algo, sin embargo permanecí impasible sin apartar la mirada de él. Finalmente él rompió el silencio.

Ethan.

-            ¿Has temido mucho por mí?- pregunté expectante.

Ella arqueó las cejas.

-            No hubiese estado nada mal que te pegasen un puñetazo que te bajase un poco ese ego- soltó divertida.

Ouch. Eso había sido una apuñalada. Sin embargo, no pude evitar esbozar una gran sonrisa divertido.

-            Se llama conocerse pecosa- respondí con altanería.

Ella puso los ojos en blanco, pero no dijo nada más. No obstante, era evidente que se alegraba de mi victoria.

Edén.

La voz del presentador inundando la sala volvió a llamar mi atención. Mi corazón se aceleró conforme volvía a introducir la mano en la bolsa, sin embargo, no salió mi nombre.

Mi corazón volvió a tranquilizarse, aunque la adrenalina la sentía fluyendo por todo mi cuerpo descontrolada.

Falsa alarma.

Ethan.

No pude evitar fruncir el ceño, conforme observaba a Edén de reojo. Juraría que había algo, pero no conseguía identificar qué podía ser.

Edén.

Eric se acercó a mí, disimuladamente, mientras los demás estaban enfrascados en una conversación, ajenos a lo que ocurría a su alrededor.

-           Posiblemente seas la siguiente. Deben de quedar tres o cuatro nombres..- hizo una pausa antes de preguntarme- ¿estás segura de lo que estás haciendo?.

Inspiré hondo mientras le enseñaba una gran sonrisa.

-           Estate tranquilo. ¿No te acuerdas de aquel día en el banco?. Con un poco más de tiempo os hubiese pateado el culo a todos- dije de forma resuelta.

Soltó una carcajada en respuesta.

Ethan nos interrumpió con el ceño fruncido.

-            ¿Qué es tan divertido?.

Ethan.

La sonrisa de Eric se evaporó rápidamente y Edén tragó saliva, antes de esbozar una gran sonrisa forzada y responder:

-           Le estaba diciendo a Eric que os hubiese pateado el culo en el banco, a todos, si hubiese tenido un poco más de tiempo- respondió.

Ethan.

Nos miró con el ceño fruncido un par de segundos más. Estaba claro que algo se olía, pero finalmente entró en el juego esbozando también una gran sonrisa.

-            ¿Cómo?. ¿Peleando?. ¿No me acabas de ver cielo?. No tenías nada que hacer..- respondí atravesándola con la mirada.

Edén.

Mi sonrisa se hizo más grande, pero no añadí nada más. En ese momento, el presentador volvía a introducir la mano en la bolsa.

-           El siguiente combate es para Assassin contra…- se tomó un par de segundos para enfatizar la pelea. Se hizo un silencio sepulcral- la señorita casi W- dijo frunciendo el ceño con sorpresa. No era habitual que pelearan mujeres, por lo que había estado viendo.

Ethan.

Me dió un vuelco al corazón.

¿La señorita casi W?.

Repetí el nombre un par de veces en mi cabeza, con la mandíbula completamente desencajada.

¿Señorita casi W?.

¿Casi Walton?.

Edén.

Dí un paso al frente y me quité la camiseta, dejando a la vista un top y por debajo de los pantalones llevaba unas mallas cortas negras.

Ethan.

Se confirmaron mis sospechas.

-            ¡¿Qué cojones te crees que estás haciendo?!- pregunté completamente fuera de mí.

Liam nos interrumpió completamente preocupado.

-            No puedes pelear y menos contra él. Es un suicidio.

Edén.

Me giré hacia ellos, transmitiéndoles la mayor seguridad que pude. Mi contrincante me estaba esperando en la jaula.

-            No os preocupeis, sé lo que hago y conozco los riesgos a los que me expongo.

Ethan.

-           ¡¿Riesgos?!- grité zarandeándola.- No puedes pelear- le ordené girándome hacia el Inspector, que se había acercado también con rapidez, en cuanto entendió lo que estaba pasando- Haz algo…- le supliqué desesperado.

Edén.

Me acerqué a la puerta de la jaula dispuesta a entrar.

-            No puede pelear. Es menor de edad- soltó el Inspector para mi sorpresa avergonzándome delante de todo el mundo.

Los dos hombres de la puerta vacilaron si dejarme entrar durante unos segundos.

Ethan.

Había dejado de respirar rezando que eso fuese suficiente para detener la pelea, sin embargo Garret se acercó de modo conciliador.

-           Tío, estas peleas son ilegales. Nos da igual que sea mayor, menor o lo que sea. Lo siento Ethan- dijo dirigiéndose a mí- no dejaré avanzar mucho la pelea si las cosas se ponen feas- añadió a modo de favor personal.

Me quedé totalmente paralizado, observando cómo entraba en la jaula.

Assassin se acercó a mi lado disfrutando del momento.

Me la tenía jurada y yo a él y, por su gran sonrisa burlona y el besito que me lanzó, antes de decirme en voz baja “cuidaré de ella tranqui”, supe que iba a disfrutar de este combate y que le iba a hacer a ella todo lo que en el ring no me podía hacer a mí.

¡MIERDA!.

Pegué un puñetazo con toda mi rabia al lateral de la jaula, antes de volver al lado de los demás.

Será cobarde.

Quise pegarle otro a Eric, por gilipollas. ¿De qué lado se supone que estaba?. ¡Joder!. Sin embargo, sabía que no tenía la culpa, Edén era muy persuasiva y convincente. A saber qué estrategias había usado con él..

Mierda..

Mierda..

Me giré hacia la jaula totalmente expectante. Mi corazón latía desbocado y descontrolado y la rabia y frustración habían conquistado todo mi cuerpo.

¡Me iba a dar un infarto!.

Edén.

Dirigí una última mirada fugaz hacia Ethan, intentando tranquilizarle, antes de centrarme por completo en la pelea que iba a comenzar.

Mi contrincante era un poco más alto y fuerte que yo.

Sin embargo, tenía una complexión muy rígida, por lo que, si no me equivocaba, tenía que ser lento esquivando y golpeando.

Además, me había dado una pista que sería de gran ayuda en el combate.

Había visto cómo había mirado a Ethan. Para él era algo personal y eso podía convertirse en una gran ventaja para mí, sí jugaba bien mis cartas.

Tenía que hacer que perdiese el control para que cometiera errores. Así que empecé el juego:

-           No veo muchas mujeres que combatan aquí. ¿Cómo vas a llevar que la única que combate te gane?. Y encima menor de edad..- solté divertida.

Observé cómo arqueaba las cejas, antes de soltar una estrepitosa carcajada.

-           Niña, ya puedes ir empezando a rezar. Te voy a dejar tan mal, que tu ¿novio?- dijo intentando sonsacar información- no te va a reconocer.

Intenté hacerlo más personal.

-           Si, mi novio- admití y vi como su sonrisa se ensanchaba y un brillo de venganza inundaba sus ojos.

Quería hacerme a mí, todo lo que a él no le había podido hacer.

Bien. Seguí aprovechando los escasos segundos que me quedaban- ¿Y tu quién eres?

. Ethan me había hablado de los mejores peleando, pero tu nombre no estaba entre ellos. ¿Eres nuevo aquí?.

Tensó la mandíbula. Así que era egocéntrico..Eso estaba bien también.

-            Pues la última vez, le di mucha guerra a tu querido novio- respondió más serio.

-            ¿Ah si?- contesté, fingiendo interés y sorpresa y me jugué un farol.- ¿Pero quién ganó al final?.

Volvió a apretar la mandíbula y supe que había acertado y que tenía una revancha pendiente.