Capítulo 18.
Edén.
Rompimos a reír en carcajadas conforme se terminó la partida. Shon y el otro chico que se llamaba Larry, se habían metido un gol en propia puerta, jugando contra otros dos chicos que habían aparecido en el bar.
Un grupo de unas cinco personas se había unido con Eric y conmigo a observar la partida con diversión.
Ethan.
Volví a marcar el número de Edén sin obtener contestación.
Mierda.
Mi corazón se aceleró sin poder evitarlo. Debía de estar muy enfadada conmigo para no cogerme el teléfono. En realidad, me había portado como un capullo con ella no dándole ninguna explicación y contestándole de forma tan brusca.
Joder..
Esta vez marqué el teléfono de Liam. Al tercer tono, descolgó.
- Ey! -saludó- dime que no has hecho ninguna estupidez por favor.
Resoplé. Si que volaban las noticias.
- ¿Os lo ha contado Edén?- pregunté.
Liam tardó un par de segundos en contestar.
- Nos preguntó que quién era Lauren. Por dios, Ethan, ¿en qué estabas pensando?.
- No he hecho ninguna estupidez. Necesitaba cierta información que tenía ella.
El silencio al otro lado de la línea se alargó durante unos segundos.
- ¿Y ha servido de algo?.
- Si..-musité- pero tenemos un gran problema para llevar a cabo lo que queremos hacer.
Vamos a tener que enfocarlo de otra manera y necesitamos más gente- no esperé a que contestase.
Necesitaba saber que tal estaba Edén y lo necesitaba ya- ¿cómo está Edén?
. No me coge el teléfono, ¿me la puedes pasar? .
Otra vez se hizo un largo silencio en la línea.
- ¿Liam?- pregunté con el corazón en un puño, temiéndome lo peor.
- No está aquí.
- ¡¿QUÉ?!- grité fuera de mí con el corazón a mil por hora- ¡¿Dónde cojones está?!- grité al teléfono.
Edén.
- ¿Queréis la revancha?- preguntó Shon divertido, retándonos de nuevo a Eric y a mí.
Esta vez no intercambié ninguna mirada con Eric. No rehusaba nunca una pelea.
- Aceptamos- respondí con una sonrisa divertida.
La gente bramó entusiasmada con el reto. A todo el mundo le gustaba un buen pique.
Ethan.
Conduje de forma temeraria por la ciudad con el corazón a mil. ¿Qué parte, de que la querían muerta, parecía no entender nadie?. Joder..
Intenté volver a marcar a su teléfono pero otra vez no hubo respuesta.
Mierda..
Edén.
Otra vez habíamos ganado. Eric y yo nos abrazamos entusiasmados. Hacíamos un muy buen equipo.
- ¿Juegas una conmigo?- preguntó Shon.
Vacilé unos segundos pero acabé aceptando.
- ¿Contra quién?.
- Contra nosotros- dijeron otros dos chavales de entre el grupo de espectadores que se había formado.
Ethan.
Tragué saliva mientras marcaba el número de Eric, el cuál tampoco contestó.
¿Para qué tenía la gente móviles?.
Edén.
El nivel subió de forma estrepitosa. Estos dos chicos sabían lo que se hacían, pero yo no me dejaba ganar tan fácilmente.
Ethan.
Giré la calle y no me entretuve en aparcar bien el coche. Lo deje en doble fila delante del local que me había indicado Liam y me bajé con prisa.
Edén.
Hice un giro de muñeca rápido y la bola entró en la portería como por arte de magia, dándonos la victoria.
No pude evitar saltar de alegría, mientras abrazaba a Shon completamente feliz.
Había estado muy reñido, pero finalmente habíamos ganado. Se podía decir que estaba en racha.
Una vez en los brazos de Shon, me dí cuenta de que en realidad era un extraño que no conocía de nada. Me sentí incómoda, con la necesidad de separarme. Sin embargo, no me dió tiempo a reaccionar. Alguien le empujó separándolo de mí.
Ethan.
Se hizo un gran silencio en la sala.
- ¿Pero qué..?- empezó a reaccionar el chico, pero por suerte para mí, pareció reconocerme.
Menos mal que tenía una reputación porque no me apetecía una mierda pelearme con este imbécil.
Me giré hacia Edén, con una extraña mezcla de sentimientos.
Me sentía completamente feliz de verla sana y salva. Durante la última media hora había pasado un infierno imaginándome mil posibilidades. Sin embargo, estaba enfadado con ella por su insensatez de salir por ahí, sin protección.
Y luego estaba lo de ese chico, la rabia se había apoderado de mí conforme les vi abrazados. No había podido evitar intervenir de esa manera.
- Y tú- dije dirigiéndome hacia Edén, totalmente enfadado, pero intenté suavizar el tono con ella. Sin embargo, ella me interrumpió sin dejarme decir nada más.
- ¿Pero quién narices te crees para empujar a nadie Ethan? - gritó. Me quedé totalmente paralizado por la sorpresa. Nunca nadie me había hablado así.
Edén.
Me acerqué a Shon totalmente preocupada.
Se había incorporado y miraba con cautela a Ethan, manteniendo las distancias.
Era evidente que sabía quién era.
- ¿Estás bien?- le pregunté.
Shon contestó sin apartar la mirada de Ethan.
- Si, no te preocupes. Nosotros ya nos íbamos, no queremos problemas- dijo remarcando la última parte de la frase.
Intercambié una rápida mirada con Eric, notando como el enfado crecía dentro de mí, mientras les observaba salir del bar.
Ethan.
Se giró hacia mí completamente enfadada y no pude evitar fruncir el ceño. ¿En serio estaba ella ahora enfadada?.
La observé inspirar profundamente y apretar los puños antes de decir con un tono forzado:
- ¿Podemos hablar en privado?.
Arqueé la ceja, pero asentí sin hacer ningún comentario de objeción.
Simplemente me giré hacia Eric y le ordené, en un tono calmado pero autoritario, que se marchase a casa, que en un rato nos veíamos.
Edén.
Salí del bar para alejarme de las miradas indiscretas.
Sentía a Ethan caminar detrás de mí, en silencio.
Giré hacía la izquierda encontrando un pequeño callejón a uno de los lados del bar y no dudé en entrar ahí, buscando encontrar cierta privacidad, después del numerito que había montado en el bar.
Me giré para enfrentarle.
Ethan.
- ¿Se puede saber en qué estabas pensando?- gritó totalmente fuera de sí.- ¿A ti te parece normal actuar así?.
- Si- contesté de forma pausada- en mi mundo actuar así es lo más normal.
Se quedó callada durante unos segundos, meditando la respuesta.
Bajó el tono de voz.
- Pues no lo es. No puedes entrar así en un sitio. Ese chaval no tenía culpa ninguna.
Apreté los puños. Sabía, muy a mi pesar, que tenía razón.
- Lo sé.. -respondí en voz baja- pero tienes que entender que estaba enfadado, frustrado, preocupado. ¿Por qué cojones has salido de casa?. Mi padre te quiere muerta Edén, ¿o no te acuerdas de ese detalle?- sentencié, notando como se endurecía mi voz.
Necesitaba que entendiese que esto no era ninguna tontería y que había mucho en juego: su vida.
- Claro…-respondió en tono sarcástico- ¿Y qué se supone que debía hacer?
. ¿Quedarme en casa encerrada mientras tu te ibas de celebraciones a comer por ahí?
. Tu también tienes muchos enemigos y no por eso te quedas encerrado en casa, escondiéndote.
¡Es mi vida Ethan y lo que haga con ella es problema mío y sólo mío! .
- ¡Si te pasa algo también es problema mío joder!. ¿Es que no lo entiendes?. Eres importante para mí. ¡No quiero que te pase nada!. Te necesito en mi vida.
Edén.
Me quedé perpleja.
¿Qué?.
Mi corazón latía desbocado.
¿Qué es lo que acababa de decir?.
Me tomé unos segundos para responder. Sus palabras se repetían una y otra vez de forma caótica en mi cabeza.
Observé como Ethan agachaba la cabeza, abatido y avergonzado. Era consciente de lo que le había costado decir lo que había dicho.
Me acerqué a él con otra actitud.
- Ethan..no me va a pasar nada. Tranquilo, sé protegerme y tu también me estás protegiendo- dije obligándole a alzar la mirada hacia mi.
Se tomó unos segundos para contestar.
- Tenía que haberte dicho quién era Lauren. Es sólo que..es una parte de mi vida que no me gusta y ella puede ser muy…
- ¿Insistente?- le interrumpí.
Esbozó una media sonrisa amarga.
- Te han dicho cómo es, ¿no?- preguntó- Te juro que no ha pasado nada entre nosotros.
- Algo me han contado- respondí esbozando también una media sonrisa.
- Siento haber sido un capullo..- dijo entonces.
- ¿Ethan pidiendo perdón?. Creo que esto es nuevo señores y señoras- dije en tono burlón.
Se le escapó una carcajada.
- No te acostumbres pecosa- soltó mientras me atraía hacia él para besarme.
Ethan.
Noté una pequeña corriente eléctrica fluír por todo mi cuerpo, conforme mis labios rozaron los suyos. Era una sensación fresca y electrizante, una sensación que generaba una profunda e irracionable adicción.
Edén.
Introduje mi lengua en su boca desesperada por saciar mi deseo y no pude evitar que se me escapase un leve jadeo.
Ethan.
Dios..escucharla jadear me volvió loco. Introduje mis manos por dentro de la camiseta acariciándola con urgencia. Acaricié sus senos por encima del sujetador, con desesperación, mientras notaba que los pantalones me empezaban a molestar.
Edén.
Le atraje con mis manos hacia mi, acariciándole la parte baja de la sien y jugando con mi lengua por la parte baja de su oreja.
- Joder…- musitó empujándome contra la pared del callejón.
Sus manos bajaron con decisión hasta el culo.
Ethan.
Dios..estaba fuera de mí.
Necesitaba arrancarle todo. Necesitaba hacerla mía. Necesitaba..
Se separó con unos ojos asustados en cuanto sujeté la parte de la cremallera de su pantalón.
Edén.
- Yo..- dije intentando justificarme ante la mirada de sorpresa que tenía Ethan clavada en mí, pero no fui capaz de decir nada más.
- Escucha pecosa, no haremos nada hasta que no me lo pidas. Te lo prometo- dijo dándome un beso cariñoso en la punta de la nariz.
No pude evitar sonreír como una tonta.
Me acerqué a él y le abracé.
Ethan.
Mi corazón latía más tranquilo, pero se aceleró cuando sus brazos me rodearon. Dios.. esta chica me volvía loco.
Cerré los ojos para disfrutar de cada segundo que durase el abrazo.
Edén.
Me acerqué peligrosamente a su oído y con todo el cariño del mundo susurre:
- Yo también te necesito en mi vida Ethan.