Capítulo 17. #2
En cuanto entramos en el bar, no pude evitar esbozar una sonrisa.
Se podía respirar un ambiente que me traía muchos recuerdos.
Me dirigí a la barra.
Eric me seguía divertido. Estaba claro que le había hecho un gran favor acompañándome.
- ¿Cuál es el plan?- preguntó apoyándose sobre la barra.
Mi sonrisa se ensanchó.
Clavé una mirada divertida en él.
- Dime que sabes jugar al futbolín- solté.
Sonrió.
- Por favor, me ofende la duda- dijo haciéndose el ofendido.
Le dediqué una gran sonrisa. Al final íbamos a acabar siendo buenos amigos y todo.
Ethan.
Siendo sincero, la comida de este restaurante estaba deliciosa, pero la compañía era bastante mejorable.
No veía la hora de volver, aunque la conversación pendiente que tenía con Edén, no me hacía ninguna gracia.
Me preocupaba cómo podía estar enfocando todo esto.
Siendo franco, no lo había hecho de la mejor forma posible.
Joder.. Es que no estaba acostumbrado a todo esto.
No estaba acostumbrado a que una chica me importase realmente.
A tener que dar explicaciones y cuidar lo que hacía.
Todo esto era nuevo para mí. Y el no saber cómo estaba ahora mismo Edén, era algo que me estaba generando gran impaciencia y frustración.
Clavé mi mirada en Lauren llamando su atención.
Esto tenía que terminar cuanto antes e iba a sacarle esa información como fuese.
Edén.
En cuánto me acerqué a los chicos que estaban en el futbolín, estos me recorrieron de arriba a abajo con la mirada. No obstante, no tardaron en mirar a Eric pensándose lo que no era.
- ¿A quién hay que ganar en este bar para que se nos invite a unos chupitos?- solté divertida.
La carcajada fue generalizada, pero en sus miradas se podía ver que les gustaba el desafío.
- ¿Al mejor de cinco?- preguntó el chico más alto. Tenía pinta de ser el líder del grupo.
- ¿Sólo?- pregunté añadiendo dramatismo- Espero que no os ganemos demasiado rápido entonces.
Su sonrisa se ensanchó.
- Espero que tengáis buen perder- añadió entrando en el pique.
Noté la adrenalina crecer en mi pecho. Echaba de menos esto.
Ethan.
La miré con interés.
- Y dime Laure- comencé. ¿Podía ser capaz de sacarle la información sin necesidad de negociar con ella?- ¿qué tal está mi casa?. Según tengo entendido, pasas mucho tiempo en ella, ¿no es así?- saqué el tema.
Apretó levemente los labios, en señal de que era una pregunta que no le gustaba mucho, pero rápidamente esbozó una gran sonrisa juguetona.
- No es lo mismo que si tu estuvieses, pero sí, es evidente que paso mucho más tiempo que tú en ella- me devolvió la pelota.- ¿Qué pasa?. ¿Ya no te acuerdas de ella?.
Esbocé una media sonrisa. Me la había dejado a huevo.
- De lo que yo me acuerdo a lo que es hay una gran diferencia. Yo no recordaba haber vivido en un castillo fortificado. Parece que estuvieseis en guerra.
Sonrió.
- Ni que no conocieses este negocio- respondió- siempre estamos en guerra. Pero ahora hay que ser precavido, más que nunca.
La miré con curiosidad.
- ¿Hay algún pez grande que os quiera dar caza?- pregunté.
Le hizo gracia como formulé la pregunta.
- Hay un pez invisible que nos quiere joder. Pero yo que tú, tendría cuidado. Aunque no te lleves bien con tu padre, sigues siendo hijo de quien eres. Puede que esto te salpique.
La sonrisa se borró de mis labios. Por mucho que odiase admitirlo, tenía razón. No era la primera vez que me salpicaban los trapos sucios de mi padre, a mi, y a todo el que andaba cerca.
El rostro angelical, pero rebelde de Edén, apareció frente a mí.
Mierda..¿por qué siempre acercarse a mí tenía un precio?.
Edén.
Choqué eufóricamente las manos con Eric.
- ¿De qué va a ser el chupito?- pregunté al chico alto que se había presentado como Shon.
Soltó una carcajada divertido.
- ¿Doble o nada?- nos retó.
Crucé una fugaz mirada con Eric.
Era evidente que a los dos nos daban igual los chupitos, queríamos un buen reto y no íbamos a dejar pasar esa oportunidad.
- Doble o nada- acepté estrechándole la mano.
Ethan.
La palabra invisible seguía resonando en mi cabeza. Era muy difícil protegerse si no conocías a tu enemigo, así que mi padre tenía un gran problema. Sin embargo, no era asunto mío lo que le pasase a él, pero si esto me salpicaba, ya se convertía en algo personal.
Decidí apartar esos pensamientos de mi cabeza y seguir presionando.
- Así que invisible, ¿eh?. ¿Es por eso por lo que habéis puesto ese sistema tan sofisticado de seguridad?. ¿Qué es un Airtax 9862?.
- Toda precaución es poca- contestó confirmando mis sospechas.
Mierda. Era algo que no podíamos hacer sólos. Íba a hacer falta más gente, más equipo y más especialistas. Un par de nombres aparecieron rápidamente en mi mente, pero los aparté con rapidez. Ahora no era el momento. Quería seguir presionando.
- Y yo que pensé que todo esto de la seguridad era por mi anterior usurpación del pendrive.
Se puso tensa de inmediatamente como acto reflejo, pero rápidamente se obligó a cambiar la postura y relajarla. Sin embargo, fue una reacción que no me pasó inadvertida.
¿Qué pasaba con ese puto pendrive?.
Edén.
Esta vez Eric me levantó en el aire, debido a la euforia del momento.
- ¡Siiiii!- gritó entusiasmado.
Mi sonrisa se ensanchó aún más, mientras nuestros oponentes soltaban una carcajada debido a la reacción.
- Lo prometido es deuda- dijo Shon, uno de nuestros contrincantes del futbolín- Pero los chupitos llevan compañía incluida en el pack. ¿Aceptais?.
Ambos intercambiamos una rápida mirada divertida.
- Será un placer- respondió Eric está vez.
Ethan.
Lauren soltó una carcajada divertida mientras enarcaba las cejas.