Hilo Rojo (Destino 1) Capítulo 13.
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Capítulo 13.

Edén.

Después de ducharme oí, desde la habitación, que Liam nos avisaba a todos de que la cena estaba preparada.

Dirigí una última mirada al espejo.

Llevaba un vestido azul turquesa mate, con escote en pico y una apertura en el lateral de la pierna derecha.

Un par de tacones dorados, a juego con unos largos pendientes y una pulsera, destacaban sobre el conjunto.

Volví a oír a Liam  llamándonos desde el salón, así que me apresuré para salir de la habitación.

Mis ojos se encontraron de frente con los de un Ethan ataviado con una camisa blanca remangada y con un par de botones abiertos.

Esbozó una sonrisa pícara, mientras me analizaba de arriba a abajo.

Ethan.

-            ¿Quieres una foto?- repuso con altanería.

Mi sonrisa se ensanchó tentado de contestarle. Cuando se ponía así, no podía evitar entrar en el juego.

Me acerqué peligrosamente a su oreja.

-            Creo que no estamos pensando en él mismo tipo de foto hermanita.

Su puño golpeó contra mi pecho.

-            Eres un cerdo- repuso poniendo los ojos en blanco y dirigiéndose hacia el salón.

La seguí en silencio, sin poder evitar fijarme en las curvas del vestido.

Había estado pensando mucho en la ducha y había algo que tenía claro: lo de esta tarde no se podía volver a repetir.

Tenía que buscar la forma de poner una distancia de seguridad entre los dos y como parecía que yo no tenía con ella el control suficiente, había optado por conseguir que la mantuviese ella.

Eso sería lo más seguro. Además, se supone que los hermanos se pelean y se vacilan constantemente, así que no era un plan tan disparatado.

Cada vez que sintiese un mínimo deseo de besarla, tocarla, acercarme a ella..cualquier mínimo deseo, haría que fuese ella la que pusiese distancia entre los dos.

Así de fácil.

Edén.

Me senté en el sofá entre Eric y Sam, aún un poco molesta por el comentario de Ethan.

-            Pásame un trozo de esa pizza- me pidió Gala.

Asentí y me incorporé para dárselo.

Sin embargo, noté la mirada descarada y poco disimulada de Ethan, perdida en mi escote.

Me giré bruscamente hacia él, fulminándole con la mirada.

Ethan.

-            ¿Encuentras lo que buscas o necesitas ayuda?- soltó con sarcasmo.

Mierda.

Desde la posición que tenía enfrente de Edén, era imposible que no se me hubiese perdido la mirada. Tendría que estar ciego para ello y eso, en el fondo, era un halago, pero no para Edén.

Me dispuse a defenderme.

Edén.

-            Sinceramente sí, no resulta.. sencillo encontrarlas.

Abrí la boca estupefacta.

¿En serio acababa de insinuar que mis pechos eran pequeños?. ¿Pero quién se creía?.

No entendía este cambio de actitud, pero no podía permitir este tipo de desplantes.

Ethan.

En cuanto ví la cara que habían puesto todos, supe que me había pasado con el comentario. Sin embargo, viendo bien lo ajustado que le quedaba el vestido, el cual dejaba poco margen a la imaginación, era lo mejor.

Sólo hacía falta echarle un vistazo rápido para saber que yo no sería capaz de mantenerme alejado de ella toda la noche.

Edén.

¿Pero quién se creía este imbécil?.

Notaba la rabia fluir por mi cuerpo suplicando que la liberase y era consciente de que mi autocontrol se estaba desvaneciendo por momentos.

-            Eso debe ser por falta de experiencia - repuse indignada.

Ethan.

El comentario me hizo gracia.

-           Hermanita- dije enfatizándo burlonamente cada una de las letras- creo que no sabes nada de mi reputación. Tengo tanta experiencia, que sé perfectamente lo que os gusta, como haceros felices..

Edén.

Arqueé los ojos estupefacta.

¿Qué clase de creído, arrogante y presuntuoso era para presumir así de haber estado con muchas tías?.

Creo que había oído suficiente.

-           Ya lo veo, se nota que sabes perfectamente lo que nos gusta y hace felices- dije incorporándome- si me disculpáis voy al baño- añadí abandonando la habitación.

Ethan.

En cuanto Edén salió de la puerta todos se giraron hacia mí.

-            ¿Se puede saber a qué ha venido eso?- inquirió Gala totalmente descolocada y algo ofendida también por mi actitud.

Respiré hondo y cogí otro trozo de pizza, intentando calmarme y haciendo caso omiso a su pregunta.

La verdad, es que su último comentario me había dolido un poco, ya que era consciente de que le había hecho daño. Sin embargo, necesitaba poner algo de distancia entre nosotros. Aunque me doliese y le hiciese daño, era lo correcto.

Liam tenía su mirada clavada en mí con el ceño fruncido.

-            Espero que sepas lo que haces.

Asentí.

-            Yo también- añadí mientras cogía otro trozo de pizza.

Edén no tardó en incorporarse a la mesa, sin embargo, no dijo nada más. De hecho, ninguno de nosotros habló durante toda la cena. Sólo se oía la televisión de fondo.

Edén.

El trayecto hasta la discoteca se me hizo bastante largo.

Ethan y Liam iban en un coche y en el otro íbamos Eric, Gala, Sam y yo.

Los chicos iban delante y Gala se había puesto a mi lado, en un intento de entablar conversación conmigo.

-           No se que mosca le habrá picado, pero no le hagas caso. Seguro que no lo decía en serio- intentó excusarle- ya sabes como es Ethan, a veces no tiene remedio.

Miré por la ventana aún indignada. Eso no era excusa y en el fondo Gala lo sabía.

Ethan.

-            Creo que te estás equivocando Ethan- aventuró Liam a sacar el tema, cuando los dos íbamos sólos en el coche.

Me tomé unos segundos para contestar. Estaba sonando una de mis canciones favoritas.

-           ¿No es mejor que me odie un poco de vez en cuando, que cometer incesto?. Por Dios Liam, que somos hermanos, tengo principios y lo sabes.

-           Lo que tienes son sentimientos, por mucho que pretendas hacer como si todo te diese igual y vas a acabar sufriendo como sigas así.

Apreté los dientes, sabiendo que posiblemente tuviese razón.

Joder..

Para una chica que me gustaba de verdad, ¿por qué tenía que ser tan difícil?.

Edén.

Me bajé del coche con el humor inestable.

La calle estaba bastante concurrida y bien iluminada, con un gran letrero luminoso en el que se podía leer “MOMMMA”.

Un gran número de personas hacían cola, esperando para poder entrar.

Me animé momentáneamente.

Era consciente de que mi vida seguía amenazada y si me ponía en peligro, al menos, había que hacer que mereciese la pena.

Observé a Ethan y Liam, que se acercaban por el fondo de la calle.

Hoy disfrutaría, sin permitir que ningún imbécil me arruinase la noche, teniendo en cuenta que mi vida corría peligro, era lo mínimo que podía hacer: disfrutar de cada segundo.

Ethan.

En cuanto me reconoció el chico de la puerta, nos dejó entrar sin esperar esa cola infernal. Tenía una reputación que me había ganado, cortesía de mi padre, y nadie quería problemas.

El local era grande y estaba más abarrotado de lo que me esperaba. No sería tan fácil mantener a Edén constantemente vigilada si decidía ir al baño o se mezclaba en la pista de baile. Joder..

Liam cruzó una fugaz mirada conmigo. Estaba pensando en lo mismo.

Edén.

Me acerqué a la barra. Necesitaba primero una copa y después salir a bailar con Gala la siguiente canción, fuese la que fuese.

Gala sonrió en cuanto le pedí que viniese conmigo a bailar. Eso era todo lo que necesitaba.

Ethan.

Me apoyé en la barra, dándole un sorbo a la copa, mientras buscaba con la mirada a Edén entre la multitud.

No fue difícil encontrarla, le daba mil vueltas a todas las chicas de su alrededor.

Me quedé embobado observando cómo contorneaba las caderas.

Edén.

Di media vuelta moviéndome al ritmo de la música mientras Gala bailaba también muy cerca de mí.

Noté que el chico que tenía delante me observaba fijamente. En cuanto mi mirada se cruzó con la suya, me dedicó una amplia sonrisa.

Era rubio, de piel clara y con una complexión fuerte que hacía que el polo le quedase algo apretado, dibujando levemente los pectorales.

Tenía una expresión serena en el rostro, parecía amable.

Le devolví la sonrisa.

Ethan.

Mi cuerpo se puso totalmente tenso cuando vi a un chico rubio acercarse a ella y tenderle la mano invitándola a bailar.

Joder..

Edén.

Me quedé observando, durante unos segundos, al chico cuya mano tendía hacia mi.

Seguía sonriendo, divertido, ante posiblemente la expresión de sorpresa que debía de tener en ese momento.

Vacilé durante unos segundos, pero su expresión cambió de repente, tornándose seria, al tiempo que notaba una presencia a mi derecha a un metro de mi.

No hizo falta que me girase para saber quien era: Ethan.

Ethan.

Clavé una mirada desafiante en él.

Él cambió la postura de su cuerpo y me evaluó con cautela.

Me coloqué al lado de Edén, a tiempo de notar que ella también había tensado su cuerpo por completo.

Edén.

-            Tira- le ordenó Ethan muy serio, con autoridad, invitándole a que se largase y me dejase en paz.

Me quedé perpleja. ¿Pero que se creía que estaba haciendo?.

Ethan.

Edén clavó su mirada en mí.

Podía notar su enfado en cada poro de su piel, sin embargo, merecía la pena.

No podía soportar verla con ese imbécil, además, ¿no se suponía que ese era el plan?

. Que Edén se enfadara y mantuviese las distancias conmigo, era todo lo que necesitaba.

Sin embargo, noté una punzada en el pecho.

En el fondo mantener a Edén alejada de mí no era lo que quería.

Edén.

Observé al chico vacilar durante unos segundos y entrecerré los ojos con curiosidad.

¿Sería un cobarde o le plantaría cara?.

Ambos intercambiaron una larga mirada durante unos segundos, tras los cuales, para mi decepción, se dió media vuelta y desapareció entre la multitud.

Apreté los puños con rabia. Me hubiese gustado que le hubiese puesto en su sitio. Se lo merecía.

Ethan.

Edén se giró hacia mí enfadada.

-            ¿Vas a alejar esta noche a todo ser viviente que se me acerque, que no sea Gala?.

Clavé mi mirada en ella, pero no pude evitar distraerme con sus múltiples pecas que le daban un aire aniñado y más cuando refunfuñaba.