Hija del cielo Capítulo XXXIV #3
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Capítulo XXXIV #3

ioso, que esa palabra sí la sé, que me la sé de antes, y el novicioso es importante porque ahí se pone seria la cosa, por eso hay que tener novicias en los colegios, para el novicioso, todo el día dándole a la lengua, todo el día dándole a la lengua, que parece que estarían en el bar de V illafermosa todas, que a veces me vuelven loca, dijo la madre A driana, que a veces, criatura, me dijo, es para mandarlas al mercado a todas, pero para venderlas.

Y entonces pasan dos años y tienes que aprovecharte, porque son los que la dan la calidad a la monja, y hay que aguantar cinco años sin aburrirte ni nada, y estudiar y estudiar y estudiar y seguir estudiando y seguir estudiando y rezar y rezar y rezar y seguir rezando y seguir rezando, y entonces la pregunté que para qué te tenían tanto tiempo, que a mí me parecían muchos años para lo de ser monja, aunque seguía con ganas de hacerme.

Es lo que hay, me dijo, es así y punto, y, si le gusta, bien, y, si no, también; si no, pues no se meta a monja.

A unque también me explicó que te podías quitar si querías, para casarte con un cura o lo que sea, aunque eso ya pasa menos.

Y entonces me dijo cosas de la oración, aunque me costaba oírlas bien porque la voz Y HÁGATE PURA Y MORTAL QUIEN HACERTE ETERNA QUISO hablaba tan alto tan alto A TUS INVICTAS ENTRAÑAS que no sé bien lo que decía, y de la evangelización me habló también un poco APRETADAS LAS ALMAS BALBUCIENTES LAS LEN GUAS , evangelización, evangelización, que eso sí que me lo sé, que es lo de llevarles libros a los salvajes ESTE AMO ROSO TORMENTO , y luego va la profesión solemne PUTA, que también me la aprendí QUE MI CORAZÓN ELEVA , profesión solemne, dijo, como si sería un trabajo CALLA PUTA RATA AHORA .

Y eso, me parece, será porque te haces monja para siempre NO SERÁN DESVENTURADAS , pero, cuando iba a preguntarla más, me dejó clarísimo que usted no puede ser monja, criatura, deje de darle vueltas ya, y yo, claro, se las daba, pero porque la voz me ahogaba y me quitaba la razón, y es una pena, porque la madre A driana se ponía triste YO NO y me ponía triste a mí Y A MÍ y la hacía muy feliz, me dijo, que me apetecía ser monja TÚ QUÉ VAS A SER MONJA , como si sería una idea muy buena que ojalá fuera tenido antes SÍ CLARO , que una no se hace monja a lo loco, me dijo, de buenas a primeras, dijo, que hay que sentir la voz CÁLLATE YA CIERRA LA BOCA , que ya me lo había dicho antes, y yo le dije que la siento AQUEL PAÑO SEÑOR AQUEL LIENZO EMPAPADO , y ella me dijo que esa no es la voz buena SOY DIOS, y yo la pregunté por qué lo sabe LO SÉ, y me dijo que porque si sería la buena no iban a tenerme aquí atada, sangrando así, por las buenas SUPE VER VUESTRAS RAZONES , que Dios no permite eso SÍ , aunque a mí me gusta un poco NO , y en Orate el cura habla de santos que se mueren con fl echas VIVIRÉIS LA INANIDAD DE LA EXPERIENCIA , o con aceite hirviendo QUÉ RICO , y don A nselmo lo mismo NO , y hasta Jesús sangra bastante, si lo piensas RATA, pero no quise decirlo, por si acaso DILO DILO DILO ¡ CALLA !

, y la madre se echó a llorar LLORA VIEJA PUTA PÚDRETE , aunque se notaba mucho que no quería que se le notaría ESCÓNDETE NIÑA ESFERA NIÑA PUTA NIÑA MALA , y no estaba el horno para bollos SÍ, pero me dolía la barriga fuerte NO y quería agarrármela muy junto PÉGATE FUERTE RATA DALE para que no me dolería PÚDRETE y, claro CLARO , como con las correas no podía CLARO CLARO , pues se me retorcía el cuerpo RATA como si se me saldría Dios ¡ MÍRAME !

, y me dijo que era una criatura muy especial NO ERES NADIE, muy especial muy especial RATA RATA RATA , me dijo NO .

Y que iba a echarme ¡ YO ! muchísimo de menos TE MIENTE NIÑA ESFERA , y yo la noté enseguida A PURGARNOS SE ARROJA que estaba DESDE SU CLAUDICADA FUENTE despidiéndose de mí.

Y entonces entró el cura de golpe, ¡pum!

, en la habitación, digo, y asustó a la voz de golpe, patapam.

Y entonces yo no sabía cómo se llamaba el cura ni cómo me llamaba yo, y, si lo sabía, pues no me salía, con lo importante que es el nombre, porque es un cura que es amigo.

Y el cura me miró con pena, más serio aún que la monja, y entonces la monja, que tampoco tiene nombre, aunque también es mi amiga, se fue del cuarto como si sobraba, aunque no sobraba ni nada, y el cura me hizo así con la mano, así, como pasándomela por la cara.

Y me dolía la tripa, no sé si lo he dicho ya.

Y era como si, no sé decirlo, hasta había viento y todo, que me daba en la cara y todo, y en el pelo, aunque aquí no hay ventanas ni nada, no sé si lo he dicho ya, y yo creo que era eso, que de la mano le salía viento.

Y entonces llegó el pulpo negro, ¡patapum!, con más brazos que antes. Y noté el vacío gordo que venía y que venía. Y vino.

Y entonces me desmayé. A unque no sé si era eso. Pero pumba. Desmayada.

Y entonces me puse a decir, aunque el cura y yo sabemos que yo ya no era yo…