Capítulo XXXIV #2
Y luego T amata me contó otra cosa que había hecho en Boloña con su novio, que creo que se dice Boloña, que es toda roja, Boloña, digo, con los dos a la vez, me dijo, que tenía dos novios, donde el muro del jardín y eso, que seguro que allí hay muchos, que antes fumaba más, me dijo, y por eso tiene la voz bonita, y ahí ya sí que lo dijo todo con las palabras que eran, hasta las que no se dicen, y se reía todo el rato, así parecido a una fl auta, como si sería tonta, que Tamata es para echarla de comer aparte.
Y luego vino la madre A driana MI INJURIA MI BIEN MI AFRENTA y la dijo CALLA CALLA CALLA CALLA que ya se quedaba ella, que se fuera T amata si quería, y menos mal, porque a mí me gusta más la madre A driana por cómo me deja la cabeza, que cuando la madre llega se calla más la voz, que me cuida como si sería mayor y como si quería cuidarme de verdad, no porque se lo han dicho, y yo creo que es los años, que, como tiene muchos, pues tiene cosas de vieja, y también por lo de monja, porque algunas salen tranquilas, eso también te lo digo, pero, cuando se hacen viejas, salen amargadas o buenas, según, o mandonas también, pero para bien, no porque las gusta mandar, que eso son más los curas.
Y yo creo que es normal que se volverían buenas, que amargadas no hay casi, será que el agua aquí es muy buena.
Y cuando llegó la madre A driana la dije que si podía ser monja yo, porque de repente me acordé que me gustaba mucho ser monja.
Y la madre se sentó en la silla, que es más como un sillón y es más como una butaca, que es como se dice, butaca, que acabo de acordarme ahora, butaca, es sólo que no me salía, butaca, butaca, butaca, que parecía que iba a ponerse a coser y todo, y la pregunté seguido que qué tenía que hacer para ser monja, butaca, butaca, que qué tenía que estudiar, que yo me lo leía todo si quería, y la madre me dijo que qué tonterías dice, criatura, porque ella me llama criatura, no sé si lo he dicho ya.
Y me dijo que ser monja es muy fácil y muy di fí cil, las dos cosas a la vez, porque en este colegio lo normal es que las cosas sean dos cosas.
Y a lo primero me dijo que, aunque había monjas antes, y antes de antes también, pues por lo visto al principio no había tantas.
Y entonces fui y la pregunté que desde cuándo había monjas, porque yo he visto de siempre, y me dijo que no se sabía seguro, pero que M aría M agdalena era de las primeras que sacaron, y yo me sabía a M aría M agdalena porque me acordaba de las misas, que tenía siete demonios y les mandó Jesús para afuera, aunque no me sonaba lo de monja, que a veces se me va el santo al cielo, y ahora más, por lo de la voz, que me pongo a pensar en animales que hay muertos en los barrancos, que a veces son sólo huesos pero a veces tienen carne y se la comen los pájaros.
Y me habló también de san Basilio, que tenía muchas monjas él solo, y de más gente, y me dijo que hacía muchos años, yo creo que ni ella sabía cuántos, las monjas copiaban cosas en los cuadernos, aunque no se lo cree ni ella, que seguro que hacían cocido y les lavaban la ropa a los curas, como ahora, y me dijo que daban muchas clases, a las niñas, dijo, que me río yo de las clases, que las niñas de antes se lo sabían todo, te lo digo yo, como con la señorita Pili, que los niños son más tontos que las niñas, que ya sé perfectamente que se dice doña Pili.
Y me dijo que las monjas valían para ayudar, porque las monjas primeras ayudaban a los pobres a lo loco, y será una costumbre que se les ha quedado, y se pusieron a vivir todas juntas porque las gustaba lo mismo y así se organizaban mejor.
Y luego las monjas se hicieron misioneras, pero porque en África no hay y hay que traerlas, aunque ahora ya se puede ser negra si quieres.
Y luego me dijo que hay monjas por ejemplo de clausura, que son las que la calle ni la pisan, que se pasan el día haciendo galletas y están calladas calladas, igual que sor Humilde, y por eso las salen bien las galletas, y a veces son carmelitas y a veces clarisas, aunque las de aquí son jacobinas y eso también vale.
Y luego me dijo que ya después venían las monjas activas, que a mí no se me olvidan las palabras, activas, activas, bueno, algunas sí que se me olvidan, y como no son de cerrado pues pueden salir a comprar y a trabajar en los hospitales, y pueden hacer rosarios para venderles luego.
Y luego están las misioneras, que creo que lo he dicho ya, que son de muchos colores.
Y luego me dijo nombres de monjas famosas y yo no conocía a ninguna, así que tan famosas no serían, menos santa T eresa, que esa sí que me la sé.
Y luego la pregunté a la madre A driana, que a veces es madre y a veces hermana, que dónde se estudia para monja y que si podía apuntarme yo, porque yo creo que ser monja es lo que mejor me va a venir y seguro que me soltaban las correas, y la madre A driana me dijo que no, criatura, que eso es un lío, y que es di fi cilísimo, me dijo, como si no la fuera oído, y luego…
¡Ah!, y también me dijo santa Catalina de Siena, que me sonaba también, y otra del extranjero, y así hasta diez.
Y luego me dijo que las monjas primero son aspirantes, me dijo, lo primero, criatura, es aspirar, dijo, aunque no es lo que parece, que es cuando aún no las han salido las tetas, que a veces tardan en salirlas, como a las cabras, y eso pasa antes de entrar en el convento o en el colegio o donde sea, y para eso tiene que llamarte Dios, me dijo, pero, claro, como aún no están seguras de quién te llama, pues te tienen un año o así haciéndote preguntas, a pillar, hasta que te aclararías, y luego te ponen una maestra para ti sola, aunque no sé si eso lo entendí, una de las mayores, me parece, o a lo mejor es una para muchas, y por lo visto tienes que contemplar todo el día, que no sé qué habrá que contemplar, que ya sé perfectamente que no es mirar las cosas, que yo tonta no soy.
Y la monja mayor que te ayuda sí que sabe contemplar y te dice si estás contemplando bien.
Y , si tienes mucha vocación y rezas lo que es y no lo que quieres tú, pues pasas, y, si no, pues no pasas, sólo si sube la llama, por lo visto; si no se sube, pues nada.
Y me dijo que, si te subía, te pasaban ya de curso y entrabas en tercero, o como se diga, con chicas que son como tú o a lo mejor más altas, a ver cuál reza mejor, y, la que mejor reza, pues nada, a cuarto, que creo que no es cuarto cuarto, porque dijo novic