29. #2
Detrás, escuchó unos gritos llamando a más soldados al área. Buscó sus voces y supo lo que sucedía. Habían encontrado el cuerpo que Noah intentó esconder. Luego escuchó el sonido de espadas desenfundando de sus estuches. Ambrose . Los gritos captaron su atención.
—Vayan, es Ambrose. Tres soldados lo tienen rodeado, yo me ocupo de estos.
Knut y Noah asintieron marchándose. Él se acercó al joven paralizado y tomó la daga de su mano. La colocó en su cuello mientras se acomodaba a espaldas de él. No le dejó oportunidad para reaccionar, su poder era absoluto.
—No tiene caso resistirte, amigo. Todo lo que viste aquí, lo olvidarás.
Pero antes, tomaré algo que necesito —agarró la frente del joven con su otra mano y pudo sentir cómo las neuronas de su cerebro se doblaban ante él.
No pasaron más de tres segundos para que revelara la información que necesitaba.
—Tienes suerte de que no tenga tiempo para esconder tu cadáver. ¡Camina hacia el bosque, rápido! —susurró al oído del joven, oprimiendo su cuchillo contra su espalda. Notó que la soldado seguía consciente y entró a su mente —¡Tú también!
Apresuró el paso entre los arbustos. Después de sumergirse lo suficiente en la oscuridad, golpeó al joven y a la mujer contra un tronco dejándolos juntos.
Ninguno recordaría lo que pasó, y en vez, plantó una de las fantasías acaloradas del joven en sus memorias. Si de milagro sobrevivían, le habría hecho un favor a la extraña pareja, aunque poco le importaría a Thomas.
¿Darcee, me escuchas? Esperó respuesta de vuelta mientras se alejaba de la recién unión feliz que había forzado.
Thomas, ¿qué sucede? Escuchó a Darcee responder en un susurro.
Ya sé dónde está Ewald. Lo tienen detenido en la base principal . Hubo un breve silencio sin respuesta en lo que visualizaba el camino de vuelta.
Bien, yo me ocupo. No le digas a Ambrose.
¿Estás segura? Se sintió nervioso al tener que ocultarle algo a Ambrose Dotzel.
Tengo un plan, no te preocupes .
Darcee era una mujer muy inteligente y con una mente talentosa. No tenía que preocuparse por lo que haría.
Aún podía escuchar las voces y respiraciones agitadas de los soldados y sus amigos fugándose en su cabeza, peleando a las orillas del campamento.
Asombrosamente, Noah era quién tenía más ventaja después de haber hecho un desastre.
Su víctima ya no podía manejar bien su muñeca por el enfriamiento.
Noah siguió lanzando sus poderes como si jugara a naipes; brazos, piernas, torso.
Hasta que ya no pudo sostenerse. Terminó dándole a la cabeza dejándolo inmóvil.
Knut tenía problemas con su rival, no podía usar mucho su poder con temor de envenenar a todos.
Por eso prefería ganar sus peleas solo. Sin embargo, era demasiado escurridizo y constante en burlarse sobre los errores de su rival.
—Vamos, cariño. Podemos bailar toda la noche —el soldado intentaba golpearlo con su porra inútilmente, Knut logró deslizarse a sus espaldas bailando.
En un solo movimiento, tomó la porra de un extremo jalándola atrás y le disparó con una carga de energía dejándolo en el suelo.
Ambrose peleaba espada a espada. Por fuerza, él tenía la ventaja, y en agilidad el soldado. Ambos eran buenos, pero Ambrose logró desarmarlo, haciendo que se enganchara con el puño de su espada con un giro hacia arriba.
El soldado se echó a correr hacia él con una daga en la mano.
Thomas no dudó en terminar con esta pelea innecesaria y paró al soldado de golpe mandándolo a dormir y rodó en el suelo como un costal.
Ambrose frunció el ceño a la nada, aunque sabía que esa mirada era destinada para él.
—Yo podía solo —bajó su espada cuando Thomas apareció entre la oscuridad del bosque.
Él se burló con una carcajada. —No lo dudo... ¿Cuántos muertos?
Dos —respondió Noah completando la cuenta con todo y propina. Ambrose lo reprendió con la mirada.
—Bien, al menos sabemos en qué eres bueno —Thomas sonrió y posó sus manos en su cadera.
—Estos tres, tendremos que cargarlos a lugares distintos. No podemos dejarlos aquí —Ambrose apuntó a los cuerpos mientras regresaba el aire a sus pulmones.
Knut caminó hacia el que atacó y lo pateó. El soldado se quejó y se movió involuntariamente. —Creo que aún puedes despertar a este.
—Bien, mantenlo entretenido. —Thomas se agachó y concentró su mente para el siguiente acto.
—¿Por qué no los arrastramos al bosque y los matamos? —preguntó Noah.
—Dos soldados desaparecidos no es motivo para alarmar a los demás, pero si son más de un par de muertos. Alguien sospechará que pasó algo aquí. No queremos llamar la atención —Ambrose respondió seriamente.
Thomas continuó y puso sus manos en el hombre que Ambrose aniquiló. El efecto de su hechizo borrador les podía provocar pesadillas si quisiera.
Luego, siguió con la víctima de Knut. Se concentró buscando el fragmento exacto que deseaba eliminar y esconderlo en un rincón de su mente que jamás lograría ver.
Las memorias no se eliminaban del todo, se escondían en una parte del cerebro qué el humano no alcanzaba a usar al cien por ciento. Si Thomas quería, podía regresar y hacer que recordara todo. Deseó poder hacer lo mismo con Ewald, pero era imposible siendo quién era.
Al terminar con el soldado, Ambrose tomó a su rival y Noah se encargó de su primera muerte, dejando a Thomas y Knut solos de nuevo. —Genial, nos dejaron al helado —Knut se acercó al cuerpo, picándole la cara con el dedo.
—No quiero saber qué harás. Solo… deshazte de él —apuntó al cuerpo congelado frente a ellos.
—¿Crees que yo haré todo, amor? Los muertos no caminan solos —Knut tomó un extremo del cuerpo.
—¡Demonios, Knut! —soltó sus brazos en protesta y Knut sonrió burlándose en silencio. Thomas se acercó y lo tomó del otro brazo.
Las piernas rígidas del hombre quedaron sueltas, dejando marca en la tierra por todo el camino. Detrás de ellos, el soldado que Knut dejó consciente caminaba como un cadáver viviente mientras borraba el rastro que dejaban .
Después de un rato de adentrarse en la oscuridad y escuchar los serenos sonidos del bosque, dejaron al soldado congelado recargado en un tronco mientras que el otro seguía caminando como su sombra.
—Es mejor que te vayas, no quiero que te vomites aquí —dijo Knut burlón.
—¿Lo vas a desintegrar? —preguntó con náuseas en el estómago. Knut soltó una carcajada muda, asintiendo. —¿Y te da asco mi vómito? —preguntó incrédulo y Knut volvió a asentir.
—Me dan reflujos cuando veo a alguien vomitar.
Thomas frunció el ceño disgustado y dio la vuelta hacia su soldado. No pasaron ni tres segundos cuando empezó a oler el dulce aroma de la putrefacción. Si la muerte olía mal, esto no se le comparaba por nada.
Apresuró el paso, tapándose la boca y la nariz con su brazo. ¿Quién carajo les concedió este poder a los Gottfried? No podía haber algo más desagradable que le retorciera sus entrañas con un simple olor a podrido.
Fue perdiendo ese maldito hedor a lo largo que avanzaba.
Quería estar lo más lejos posible, no sabía si era por él, o por el soldado que despertará con el peor olor del mundo.
De todas maneras, les estaría haciendo un gran favor a ambos.
Thomas aventó al hombre contra un tronco, igual como lo hizo con los otros, y se hincó para borrar sus últimos recuerdos.
Si Ewald hubiera venido, no hubiera estado tan ocupado deshaciendo los errores de los demás. ¿En dónde rayos se metió? ¿Qué había descubierto Friedrich para que lo detuvieran?
Darcee, ¿me escuchas ? Dejó el cuerpo del hombre y se marchó.
Thomas, habl a . Ella respondió.
Estamos bien. Terminamos el trabajo. ¿Tienes algo sobre Ewald? Se sintió ansioso al preguntar sobre su primo, nunca se había preocupado tanto por él.
Si, estoy a punto de entrar a la base, vine con el hermano de Knut . Dijo ella en su mente serena.
Thomas se burló. Claro, un Gottfried para ocasiones desagradables .
En efecto, querido primo. Nos vemos pronto, todos juntos. Y asegúrate de que Knut se quite ese hedor a muerto antes de entrar al Agujero, o dormirá afuera. Darcee reclamó al final. Soltó una carcajada continuando su camino al Agujero.
Tal vez en la oscuridad, Ewald tendría una mejor oportunidad para escapar entre las sombras. Pensó en Darcee, rara vez salía de la guarida, y cuando lo hacía, no era para liberar a un fugitivo. No pudo resistirse a pensar. ¿Qué rayos estará planeando ahora?