Capítulo 17 #2
—Sí, eso me ha dicho, y lo entiendo. Pero si había más miembros, era un aquelarre más grande que el nuestro, también podían haber tenido algún guardián más. Aparte de que ellas mismas con sus poderes se podían proteger, no eran inútiles.
—En eso tienes razón. Nuestra madre ha estado algo más comunicativa, aunque todavía quedan lagunas en su historia.
— dijo Elena mientras se levantaba del banco para mirarnos a todas mientras nos contaba sus averiguaciones.
— Ellos no se salieron del aquelarre sin más, todavía estaban unidos cuando pasó lo de tus padres.
— Me miró según decía esto.— Creo que por lo que dijo, todos estaban aún dentro.
— Señaló a las hermanas.— Era un grupo muy grande, brujas más experimentadas, otras más jóvenes, pero todas poderosas.
— Miró a su hermano por si quería continuar él.
—Pero como en todos los sitios, siempre hay alguien que se revela contra el sistema, alguien al que no le gusta que le dirijan y en este caso, de algo bueno se convirtió en algo malo.
Una de las brujas jóvenes, más o menos sería de la edad de nuestros padres, comenzó a investigar por su cuenta sobre otros tipos de magia.
Se adentró en un mundo que no sabía controlar del todo, encontró unos libros en una vieja cueva y decidió probar lo que podían ofrecerle. — Dio la palabra a su hermana de nuevo.
—No saben cómo ocurrió en concreto, si hizo un pacto con algún ser o simplemente era su parte mágica la que crecía en avaricia por momentos, pero poco a poco fue haciéndose más fuerte.
El caso es que aquella mujer les atacó desde dentro intentando imponer su orden.
Hizo que desconfiaran entre ellos, y luego se centró en hacer daño a cada uno que no aceptara su voluntad.
—Mi padre no sabe que ocurrió exactamente con esa bruja,— continuó Erick.
— Pero siempre habían creído que después de luchar con ella cuando se dieron cuenta de lo que intentaba hacer, se habría marchado a otro lugar.
No la mataron ni la echaron de aquí, aunque piensa que deberían haber hecho algo más severo.
—Pues no me parece algo tan fuerte para la discusión que tuvieron ayer tu madre y tu abuela.— intervino Almudena.— Yo me esperaba algo más oscuro, más doloroso, no sé, que muriese alguien o que atacara de otra manera, no sé si me explico.
—Creo que lo esperábamos todas. Siento que hay algo que no nos cuentan.
Esta historia me recuerda a lo que estamos viviendo, y no sé si por eso no quieren ahondar más en lo que ocurrió realmente, para que no nos asustemos.
— Era algo que se me pasó por la cabeza según estaba escuchando a Elena y a Erick.
—No te extrañe. Tenemos que averiguarlo para poder saber a qué nos estamos enfrentando realmente.
— Manuela estaba pensando algo, se la notaba.
— En los grimorios de las brujas de ese aquelarre tiene que estar el hechizo que usaron para vencer a esa bruja.
Porque dijeron que en ellos apuntaban todo, ¿verdad?
Si encontráramos uno que pudiésemos utilizar contra Valeria estaría resuelto.
—Eso sería demasiado fácil, y no sé por qué me da la sensación de que hay algo más profundo. Si no, mi abuela no hubiera movilizado a mi madre y a la vuestra.— dije señalando a Elena y a Erick.— Tiene que sospechar algo más.
—Vale, chicas, escuchadme. Sé que es una idea algo descabellada, pero es lo único que se me ocurre.
Pensad que al irse tus padres del aquelarre se quedaron sin guardián, o eso dicen, y por lo que parece no pudieron o no quisieron matarla.
Daos cuenta de que un guardián tiene menos reparos en matar a una amenaza para su protegida, pero entre vosotras no os gusta llegar a ese extremo si podéis visualizar otras alternativas.
A lo que iba, al no tener guardián que acabara con ella, buscaron la manera de encerrar a esa bruja, pues si la mandaban lejos podría volver rápidamente, pero si la mantenían en un sitio del que no pudiera salir no tendrían de que preocuparse.
Con mantener unos hechizos protectores para que los humanos no se acercaran al lugar donde estaba lo tenían solucionado. — Erick nos fue mirando una a una.
—Madre mía, tienes razón.— Me emocioné al sentir que podía ser eso lo que ocurrió.— Es muy factible que algo así ocurriera.
—Pero, entonces, ¿por qué no nos dicen lo que hicieron para poder meter a Valeria en un sitio así?
—Bueno Elena, yo creo que de algunas manera pueden estar arrepentidas de encerrar a una persona de por vida.
Yo al menos no me sentiría bien conmigo misma.
Que si no hay otra opción para salvar la vida, tanto la mía como la de las demás, lo aceptaría, pero no es algo de lo que estar orgullosa.
— Almu suspiró al decir esto.— Pero no sería mala idea encontrar un hechizo así y un lugar seguro, solo por si acaso esto se pone más feo de lo que ya está.
—¿Os imagináis que esos libros que había en la biblioteca fueran los que encontró aquella mujer?— Mi cabeza estaba dando vueltas para intentar enlazar ciertos cabos sueltos.— Lo digo por la cara que puso mi abuela al ver las fotocopias, ¿te acuerdas Erick?
—Pues no sería extraño, y más cuando encima les han robado. La verdad que es para pensarlo.— Erick se quedó pensativo después de decir esto. Me acariciaba la cabeza como por inercia mientras daba vueltas a lo que sea que estuviera ocurriendo dentro de su mente.
—Creo que debería hablar con mi abuela. Luego cuando vayamos id derechos al jardín, yo me quedaré dentro con ella para ver si consigo que me cuente algo. Al fin y al cabo ella es la que debería saber más sobre todo lo que pasó.