Harmony 02 #3
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02 #3

Vercotti tenía una esposa de treinta y ocho años y un hijo de seis. Aprovechando que ambos habían salido de compras, el hombre pasa la cabeza por el lazo que se había hecho con la corbata y da una patada a la pequeña caja de madera en la que se había subido.

Todo el peso del cuerpo recae sobre el propio cuello.

La aorta, que conecta con el cerebro, comienza a sufrir ante la presión.

Antes de que pasen diez segundos, el cerebro deja de funcionar.

A continuación, los latidos del corazón van disminuyendo suavemente.

/película

En el interior del cuerpo, el WatchMe comienza a alborotar, informando al servidor de tratamiento de una situación de emergencia.

Incluso después de que haya terminado todo, mientras las medimoles de dentro del cuerpo continúen recibiendo energía, siguen alborotando en el interior del cadáver, informando de que, al parecer, el cerebro apenas está recibiendo oxígeno.

Desde el punto de vista del cuerpo, la muerte consiste en que las células que forman la estructura corporal se van deteriorando poco a poco; un proceso que dura cierto tiempo.

Para decirlo con exactitud, la muerte de una persona no es algo instantáneo.

Hace tiempo, Myaha me mostró algo. Eran unos dibujos del período Kamakura en un rollo ilustrado llamado Kusouji e-maki .

Allí se retrataba a una mujer muerta y a lo largo de nueve dibujos se iban mostrando diversas facetas de la evolución del cadáver: cómo cambiaba de color, cómo empezaba a pudrirse y cómo se convertía en pasto de aves y mamíferos.

Tenía un realismo y una crudeza tales que parecía increíble que hubiera sido dibujado hacía tanto tiempo.

Dado que algo así se supone que entraba en el concepto de imágenes potencialmente traumáticas, no sé cómo Myaha consiguió hacerse con ello.

Pero, probablemente, por muy ilegal que fuera algo, Myaha podía conseguirlo.

—En la época en que dibujaron esto, la muerte estaba por todas partes —decía Myaha—.

Se ve que la muerte de alguien llevaba bastante tiempo.

Antiguamente enterraban los cadáveres tal cual.

¿Sabes que se usaba un ataúd? Hoy en día, cuando vamos al funeral de algún bisabuelo o bisabuela, lo único que vemos es una caja esterilizada con un líquido en el que se ha disuelto su carne, ¿no?

Pero en los tiempos de este dibujo, se metía el cuerpo en un tonel y se sepultaba bajo tierra.

Bueno, no sé si habrás visto alguna vez un tonel, Twan.

También la expresión «proceder al dabi » tenía un significado por completo diferente hasta el siglo pasado.

Ahora se refiere a llevar el cadáver al Centro de Descomposición y disolverlo en un líquido inocuo sin riesgo biológico, pero antes significaba su cremación.

La palabra dabi es una adaptación japonesa de la palabra del sánscrito que significa «cremación».

La idea de que la muerte cerebral equivale a la muerte del ser humano es algo nacido relativamente hace poco.

En tiempos recientes es cuando se comenzó a pensar que el cerebro lo era todo para las personas.

Al mismo tiempo que me bajaba del aparato para pisar Bagdad, recibí una llamada del Departamento de Inspección de Espirales.

Al abrir la bandeja de llamadas y desplegar el mensaje que encontré ahí, había un listado con los informes en tiempo real realizados in situ por la policía italiana acerca de aquel incidente sucedido hacía apenas treinta minutos.

Las pruebas que iban añadiéndose una tras otra, el contenido del reconocimiento visual, etcétera.

—¿Ha sido obra de esos tipos? —dijo alguien—. Bueno, no sabemos quiénes son…

Staufenberg meneó la cabeza en sentido horizontal y dijo a todos los participantes:

—Miren el apartado de «testamento», por favor.

—¿Dejó un testamento? —preguntó otro con sorpresa.

Nada más natural, puesto que en el suicidio masivo simultáneo sucedido hacía poco no hubo ni una sola persona que dejase alguna clase de mensaje poco antes de morir. Para ser exactos, a excepción de Kyan Reikado.

El contenido del testamento era sencillo y conciso.

listado: ítem

i: que seguramente no iba a ser capaz de matar a nadie

i: que aun cuando por un suponer pudiese matar, luego no soportaría la tortura de su conciencia

i: que quizá fuera cierto que su cuerpo tuviera carácter público, pero el de los demás también

i: que, aparte de matarse a sí mismo, no encontraba otra forma de solucionar el dilema

i: que no quería de ningún modo morir a manos de «esos criminales»

i: que pedía disculpas a su esposa, su hija y a todos sus vecinos por suicidarse

/listado

Eso era todo.

—Se trata de una situación nueva. Probablemente no es obra de «esos criminales» —dijo Staufenberg.

Efectivamente. Con toda probabilidad, esto no había sido un trabajo de las personas que remitieron aquella célula de memoria a Canal 24.

Alguien que se había tomado muy en serio aquella emisión, alguien que no podía ni concebir el tener que matar a otro decidió quitarse la vida antes de que lo matasen «esos criminales».

Era muy plausible una situación donde se eligiera dicha salida.

Cuando alguien preguntó si los medios habían difundido la noticia, Staufenberg contestó que, por el momento, aparte de la familia, solamente estaban al tanto la policía italiana, Interpol y nosotros, los inspectores de espirales.

Pero, aun así, seguramente el secreto solo se podría guardar unos pocos días.

Después, el efecto Werther se extendería por el mundo.

Se llama efecto Werther a la cadena de suicidios que se produce a partir de uno determinado. La restricción de la información buscaba precisamente que no surgieran compañeros de Werther. El porqué de que yo conozca algo de tan poca importancia es porque me lo enseñó Myaha Mihie.

recuerdo

—Aquí tengo Las desventuras del joven Werther —dijo Myaha sacando un libro—. Es un libro impresionante. Ha matado a un montón de personas.

—¿Cómo puede morir la gente a causa de un libro? —pregunté yo—. ¿Se utiliza para golpear a los demás?

Entonces Myaha comenzó a explicarme el contenido de Las desventuras … El protagonista está enamorado de una mujer, pero ella está prometida con otro hombre. Por eso, al final, el protagonista se siente incapaz de soportar la imposibilidad de su amor y se arranca la vida por sí mismo.

—A mí me parece que no es más que una romántica historia de amor… —objeté yo—. ¿Cómo enlaza eso con la muerte de un montón de personas de la que hablas?

—Debido a la influencia del contenido del libro, una serie de personas que se hallaban en una situación similar comenzaron una tras otra a imitar la acción del protagonista.

El personaje en sí de Werther era ficticio, aunque Goethe, su autor, dijera que se había basado en experiencias propias para escribirlo.

Entonces Myaha sonrió y puso frente a mí la portada del libro.

—La ficción, los libros, las palabras albergan en su interior el poder de matar a la gente. ¿No te parece algo tremendo?

/recuerdo

Un conocimiento inútil que se pudría en el fondo del mundo.