Capítulo 89
G rito de dolor llevándome una mano a la cara. La grieta debe haber pillado nervios porque rabio como nunca. Por suerte para mí, el dolor pronto se transforma y mi cara parece anestesiada.
Me miro la sangre que inunda mi palma. Es bonita. Hacía mucho tiempo que nadie me hacía sangrar. Oigo mi risa, la noto retumbando por mi cuerpo.
Damon está delante de mí, jadeando como si se hubiera encontrado un oso en mitad de la montaña. Aprieta el atizador hasta que se le quedan los nudillos blancos. Tiene los ojos muy abiertos con horror.
—Quédate con todo su dinero, me da igual. Pero no voy a dejar que la mates.
Escupo la sangre que se me acumula en la boca y sonrío mientras me acerco.
—Kenerick, hablo en serio —insiste—. No quiero volver a hacerte daño.
—Eso nos diferencia. —Ladeo la cabeza—. Yo sí quiero hacértelo.
Esta vez cuando intenta atizarme, no se lo permito.
La adrenalina me vuelve rápido. Agarro su antebrazo y su mano, las retuerzo con rapidez y le rompo la muñeca. El atizador cae al suelo y de una patada en la cara él también. Se levanta como puede y mi puño acaba en su estómago.
Él retrocede y se aferra a las cortinas con la mano buena para no caerse al suelo. Las desancla del sitio y buena parte acaba en el fuego de la chimenea. El fuego se propaga, pero yo aterrizo los puños contra su cara una y otra vez, notando cómo las gotas chorrean de la mía.
Le doy patadas hasta que deja de moverse y cuando está cubierto de sangre, lo levanto mientras lloriquea.
—K-Kenerick…
—Esto es lo que pasa cuando no sabes callarte la puta boca.
Sin el atizador, se le ha acabado la valentía .
Lo cojo por las mejillas manchándolo con mi sangre.
—No podría haber hecho todo esto sin ti, amigo. Gracias —con un rápido movimiento le parto el cuello y su cuerpo sin vida se desploma.
Lo empujo al fuego que ya devora buena parte de la habitación y dejo que lo consuma sin sentir… nada.
¿Qué puedo decir? El remordimiento nunca ha sido lo mío.
Me doy la vuelta buscando a Chloe, pero descubro que el cadáver destrozado de Verónica ya no tiene a nadie encima.
Chloe no está.