Capítulo 14
M e despierto dolorida, pero descansada a más no poder. No tengo ni idea de hace cuánto que no dormía a pierna suelta. Habrán sido años.
—Capullo —le digo al WC con rencor recordando lo de anoche y al estúpido Liam.
Al salir del baño oigo jaleo. Es una casa muy grande, pero son… gritos. No entiendo lo que dicen, pero tiene toda la pinta de ser una discusión.
Me asomo a la ventana porque reconozco las voces del Sr. y Sra. Ashcroft, pero no se ve a nadie. Luego oigo unos pasos fuertes por el pasillo que se pierden camino al piso de abajo directos a una de las escaleras laterales.
Uhhh, ¿problemas en el paraíso?