Gatita 3 (Saga Gatita 3) CAPITULO 27 #2
67%

CAPITULO 27 #2

Tyler mira hacia atrás, dándose cuenta que su hermana se encuentra a cuatro escalones de distancia, por lo que decide detenerse para poder seguir el ritmo de ella, y así no darle mucho espacio visual hacia adelante.

En efecto, Morgan pasa junto a Tyler, lo reconoce y se frena un poco del lado derecho de la escalera, esperando que él se detenga y la salude.

«¡Maldita zorra! Te burlaste de mi hermanita e incluso la hiciste llorar.» Piensa Tyler, pasando de largo sin siquiera mirarla a la cara.

Agata que detallaba encantada toda la locación y el ambiente a su alrededor, no está para nada pendiente de mirar a las personas en el club, ella sigue caminando sin percatarse que acaba de pasar junto a Morgan.

Tyler por su parte, vigila a su hermana por el rabillo del ojo y se tranquiliza al corroborar que ella no se dio cuenta de la presencia de Morgan. En cuanto Zoe y Nicole llegan arriba, al comienzo de las escaleras, ellas se asoman en la baranda para poder ver a los demás.

Tyler termina de subir y extiende su mano, Agata lo ve hacerlo, aún no está acostumbrada a ese tipo de muestras de afecto por parte de su hermano, por lo que ella le sonríe y le toma la mano.

Tyler intenta alejarla cuanto antes de la escalera, al mismo tiempo que por su vista periférica, nota a Sam subiendo pero a la vez se percata que Morgan cambió la dirección y ahora se está regresando.

Él abre los ojos a más no poder, mientras que las chicas desde la baranda ven exactamente lo mismo, simultáneamente Charlie y Lucy están tomando asiento en una de las mesas principales reservadas para ellos.

Segundo antes, Sam que venía subiendo justo detrás de Agata llevando el pie en sus manos, siente como de pronto le toman el brazo, su primera reacción fue pensar que era una fanática o alguien que lo reconoció y lo quería saludar o pedirle una foto, él se detiene, y dirige su atención hacia la chica

«¡Mierda! ¡¿Qué puta mierda hace esta imbécil aquí?!» Piensa Sam, girando rápidamente su rostro hacia delante y ve como Agata sigue avanzando.

—Sami hola —dice Morgan, acercándose y dándole un beso en la mejilla—. ¡Qué sorpresa! No sabía que venias hoy, ¿se presentaran? ¿Tyler vino contigo?

«¡Dios! ¡Solo no dejes que Kitty voltee y también ayúdame a sacarme esta hija de puta de encima ya!»

Zoe y Nicole ven a Morgan darle un beso en la mejilla a Sam, ambas se enfurecen mientras que siguen expectantes, luego detallan como Tyler toma la mano de Agata al terminar de subir las escaleras.

—No, hoy no nos presentaremos, solo aceptamos la invitación que Ronald le hizo a mi novia —responde Sam, para luego continuar subiendo las escaleras.

Él apresura el paso, y al hacerlo, nota como Morgan lo acompaña a la vez que sigue hablando.

«¡Mierda! ¡¿Por qué no sigue bajando?! ¡¿Por qué se devuelve?! Es que no quiero hablar con ella… ¿qué carajo voy a hacer? ¡Si me detengo es peor! ¡Y si me devuelvo todo será aún peor!» Piensa Sam frustrado, viendo a Tyler que se encuentra a un metro de él, e intenta gritarle con los ojos.

—Vamos Kitty —dice Tyler halándola de la mano antes de que ella se dé cuenta de lo que ocurre.

—Bueno… —murmura Agata, pero antes de caminar se voltea esperando a Sam.

Ahí es donde ella se da cuenta que Morgan se encuentra de pie, frente a él, y de inmediato se le borra la sonrisa, quedándose petrificada durante unos segundos. Por el bullicio no escucha lo que dicen, solo puede ver a Morgan sonríente y solo eso la enerva.

—¿Escuchaste el coro que te pasé? ¿Qué opinas? ¿Lo odiaste o lo amaste? —inquiere Morgan, mirando a Sam.

—Sí… está bueno —responde él, luego mira hacia el frente y justo allí, hace contacto visual con Agata, por lo que decide sonreírle.

«¡Mierda! Ya nos vio… mejor que no crea que estoy haciendo algo malo, si me pongo nervioso será sospechoso, solo le voy a sonreír.»

—Eso se ve divino —comenta Morgan señalando el pie de limón, al mismo tiempo que acerca su dedo índice con la intención de tomar un poco del merengue.

Finalmente, Agata sale de su lapsus mental, al mismo tiempo que la cara de Tyler es de completo terror, a la vez que Nicole y Zoe se quedan perplejas viendo toda la escena.

Sam por su parte de inmediato reacciona, logra mover el pie hacia un costado y esquiva el dedo de Morgan, quien se ríe tontamente pensando que él solo está bromeando.

—¡¿Que mierda se supone que haces?!. —exclama Agata con tanta fuerza, que hasta Charlie y Lucy que estaban saludando a Ronald, escuchan y todos voltean, dándose cuenta de lo que ocurre.

Sam traga grueso y se queda inmóvil, mientras que Agata suelta la mano de Tyler y camina dos pasos hacia ellos.

«¡Ay por Dios! Aquí viene otro maldito drama más.» Piensa Sam prensando los labios, a la vez que Morgan frunce la nariz al escucharla.

—¡En verdad sí que eres atrevida! ¿Con que derecho vienes tú a pretender poner tus asquerosas manos encima de algo que no te pertenece? —increpa Agata.

Sam suelta un suspiro largo, su primer pensamiento fue creer que el arrebato sería en su contra, como pasó la vez anterior, pero se queda algo sorprendido al ver que no es así.

—¡Ah…! Es que te crees con el derecho de hablarme de esa manera —replica Morgan.

—Tengo todo el derecho del mundo, porque soy la repostera que se acostó en la madrugada preparando ese pie para Ronald, y me niego a entregarle una asquerosidad manoseada por una persona con tanta falta de clase y modales —refuta Agata, enojada—.

Si estás tan desesperada de atención, entonces ve a buscarla metiendo tus manos en la comida de otras personas, no tocando mis pasteles y menos cuando los sostiene mi novio —declara a todo pulmón—.

Por cierto… —agrega mirando a Sam y sonriéndole—.

Amor, gracias por evitar que lo estropeara.

—No me agradezcas mi vida hermosa. Te amo tanto —responde Sam completamente feliz, al mismo tiempo que con su mano libre, la toma del cuello y le estampa un enorme beso en la boca.

Zoe y Nicole aplauden y gritan eufóricas, mientras que Tyler se ríe, a la vez que se oyen silbidos y vítores que provienen de otra de las mesas VIP.

Por su parte Morgan, se cruza de brazos mirándolos con desdén, luego se da la vuelta y nuevamente baja las escaleras enfadada .