CAPITULO 27
—Oigan… —dice Charlie mirando hacia el asiento trasero, después de detener el la camioneta en el estacionamiento—.
Estamos claros que todos ustedes son menores de edad, y que en otra circunstancia, si no fuera porque el dueño es mi amigo, y porque ya los chicos se han presentado varias veces acá, no podrían ingresar hasta cumplir los veintiuno. ¿Estamos de acuerdo?
Todos los chicos en el asiento trasero escuchaban atentos, y solo rompen el silencio para afirmar al unísono.
—Entonces las reglas son: Estaremos solo en la zona VIP, manténganse en esa área, no irán hacia otros lados y mucho menos hacia el centro del club.
No quiero se vayan a bailar, ni socializar, así que no estén inventando, porque ustedes serán los únicos menores de edad.
Nuestra área es bastante grande, es como un balcón donde hay varias mesas y desde allá arriba, se ve perfectamente la tarima y todo el ambiente.
Pueden gritar, bailar, y lo que sea, pero desde allí arriba, ¿entendido?
—Sí — responden todos de nuevo al unísono.
—Solo por si las dudas… para que quede claro, no los quiero ver tomando alcohol a ninguno —acota Charlie.
En ese momento, Tyler y Sam se miran entre sí por un instante, ambos se quedan boquiabiertos y confundidos.
—Sí, hoy ustedes dos tampoco tomarán —aclara Charlie, viéndolos—. Sé que no van a presentarse, y que podrían tomarse algunas cervezas porque no están trabajando, pero… tienen que ayudarme a cuidar a las chicas, porque habrá muchas personas allí dentro, así que nadie tomará hoy.
—Charlie, gracias por traernos —dice Agata sentada sobre el regazo de Sam, llevando el pie de limón en las manos—. Es genial que nos invitaras.
—De nada cariño. En verdad quiero que se diviertan, se lo merecen, pero siempre allí cerquita de nosotros —insiste Charlie, sonriéndole.
—Chicas, aunque estemos todos en el balcón VIP, aun así allí hay mucho movimiento de personas, por lo que las quiero ver siempre al lado de uno de los chicos. Además, avísenme cuando vayan al baño, iremos juntas —indica Lucy.
—Sí, está bien —responde Zoe—. ¡Estoy tan entusiasmada! ¡Jamás he entrado a una discoteca! Charlie gracias por traernos… ¡Esto es más que genial!
Todos se bajan de la camioneta y comienzan a avanzar hacia la entrada del club, Charlie y Lucy caminan adelante, mientras que Agata y Sam van detrás de ellos, tomados de la mano.
—¿Quieres que te ayude a llevar el pie de limón? —inquiere Sam, apretándole la mano.
—No, tranquilo estoy bien. Gracias —responde Agata, dándole un beso en el hombro—. Te amo.
—Yo también te amo, entonces solo ayudo llevándote a ti —agrega él tontamente, volviendo a apretarle la mano.
—¡Por Dios! ¡Son tan lindos! —exclama Nicole desde unos pasos más atrás, junto a Tyler y Zoe.
—Sí… son demasiado adorables, aunque… me parece que un poco empalagosos —acota Zoe riéndose, a la vez que Tyler se mantiene en silencio escuchándolas.
—¡Ay boba! ¿Quién no quiere estar así? —replica Nicole—. ¿Es que tú no quieres?
—Pues sí, pero no soy mucho de tomar de la mano, aunque si soy de abrazos. Yo amo caminar y que me agarren de la cintura… también me gusta tomar al chico del bicep. ¡Ay por favor! ¡Es que eso me enloquece! —confiesa Zoe y Tyler sonríe disimuladamente.
—Okey, en eso tienes razón, yo también soy súper fan de tomar del bicep —afirma Nicole—. Aunque siendo honesta, hay algo que aunque es súper vainilla, creo que me encanta más, aunque no me ha pasado aun.
—¿No te ha pasado? —cuestiona Zoe y Nicole niega con la cabeza—. ¿Qué cosa? ¡Dime!
—Ir caminando y que de pronto, el chico de la nada me tome de un dedo, no de la mano completa, solo de un dedo —aclara Nicole, al mismo tiempo que se muerde el labio inferior y niega con la cabeza.
—¡Por Dios! ¡Eso es tan tierno y sexy! —exclama Zoe, emocionada.
—¿Verdad que si? —recalca Nicole.
—¡Claro que sí! —afirma Zoe.
«Rayos… tengo que tomar nota de todo eso. ¿Cómo demonios puede parecerles sexy que las tomen de un dedo? Por Dios… eso es algo de preescolar.» Piensa Tyler, justo cuando se detienen en la entrada del club.
Todos los chicos observan a Charlie conversando con el portero, al mismo tiempo que escuchen el bullicio del interior.
—¡Nicole mira! Tienen una lista —dice Zoe, detallando como el portero observa la pantalla de su tablet.
En ese momento, ellos notan que Charlie continúa hablando con el portero y los va señalando uno por uno, mirando la tablet.
—Por Dios… Sí, nos están buscando en la lista —susurra Nicole sonríendo y Zoe asiente.
—Hijo… —dice Charlie acercándose al oído de Sam—.
No sueltes a la Gata, ustedes caminen detrás de Tyler y las chicas.
Ellas son dos, así que necesito que tengas los ojos sobre ellas, no quiero que se le escape ninguna a Tyler, yo caminaré adelante con tu madre, para abrirnos paso, porque esto está muy lleno.
—Okey papá —responde Sam, asintiendo con la cabeza.
—¡Vamos! —exclama Charlie con fuerza, haciendo señas a los demás con su mano para que ingresen.
—Estamos en la lista. Estamos en la lista —murmuran entre sí Nicole y Zoe emocionadas, a la vez que se toman de las manos.
—Claro que están en la lista, ustedes son invitadas especiales, eso ya lo sabían —acota Tyler sonríendo, mientras que los tres avanzan hacia la entrada.
En cuanto Charlie ve que Tyler ingresa, se acerca para hablarle al oído.
—Hijo… esto está que revienta, tú y las chicas caminen justo detrás de nosotros —indica, a la vez que toma la mano de Lucy.
Tyler lo mira a los ojos y asiente, al mismo tiempo que Sam se inclina hacia Agata, aun sosteniéndola de la mano.
—Mi vida… dame el pie, porque te lo pueden tumbar mientras pasamos por la multitud hacia las escaleras.
—Está bien, Sami.
Sam lleva el pie en una mano, a la vez que con la otra continúa sosteniéndole la mano a Agata, ambos observan a Tyler y las chicas caminar detrás de Charlie y Lucy, para luego seguirlos.
Apenas atraviesan un par de metros, las tres chicas expectantes miran a su alrededor con detenimiento, mientras son envueltas de golpe por el sonido, el espacio se hace más grande y la oscuridad del sitio contrasta con las luces sobre el escenario que ilumina a los asistentes.
Unos pasos más y es cuando ven a plenitud el tumulto de personas bailando y bebiendo, el sonido es tan alto que es imposible escucharse a no ser de que se hablen al oído.
Ellas sienten la emoción por lo desconocido, pero a su vez se sienten intimidadas con la magnitud y la energía desbordada del lugar, en ese instante, Agata suelta la mano de Sam, quien confundido baja la mirada, es ahí cuando nota que ella se pega aún más a su cuerpo, y usando ambas manos se aferra con fuerza a su bicep derecho, lo que provoca que él se relaje y sonría.
«Por Dios… amo que me tome así, se siente tan bien. Me gusta que se aferre a mí para sentirse segura.» Piensa Sam, a la vez que vuelve a levantar la mirada hacia adelante.
Segundos antes, Charlie está dándole las indicaciones a Tyler al oído, para seguidamente ingresar al club, al atravesar la puerta, él no puede parar de pensar.
«No puedo tomarle la mano a las dos, es que…
no puedo hacer eso. Ya es muy difícil tener que compartir con ambas, es raro verlas al mismo tiempo.
Quiero protegerlas, pero… sería muy mierda de mi parte tomar la mano de las dos a la vez.
Aunque no quiero que crean que no soy caballero, menos después que ellas tomaron de mi mano en el avión, de seguro están esperando que yo se las agarre...
¡Mierda! ¡Tampoco quiero que ninguna se me pierda!
¿Qué hago?» Piensa Tyler, a la vez que resopla.
En el instante en el que el club 43 se hace enorme y las chicas ven por primera vez la discoteca en todo su esplendor, Tyler siente como al mismo tiempo, ambas se aferran de sus bíceps.
«¡Mierda!» Él frunce el ceño un poco, mientras que avanza con Nicole y Zoe aferradas a sus brazos, más ahora que sabe que ambas declararon hace un par de minutos que era algo que les encantaba.
«Una chica en cada brazo... no sé si es un sueño o una maldita pesadilla.
¿Qué mierda se supone que haga? No me puedo concentrar en ninguna de las dos.
¡Maldita sea! ¡Esto sin duda es una pesadilla!
¡¿Qué clase de tortura es esta?!» Resopla nuevamente.
Sam que camina detrás, al instante en el que observa como ambas chicas se sujetan de los brazos de Tyler no puede evitar reírse, porque de inmediato lo compara con lo que Agata acaba de hacer.
«¡Carajo! Entonces a Zoe sí le gusta… está buscándolo mucho, eso creo, y… Tyler debe estar en el paraíso sintiendo a Nicole aferrada a su brazo. Aunque debe ser tortuoso, porque ahora que sabemos toda la mierda que pasó, él no podrá acostarse con ella.» Analiza Sam, riéndose en silencio.
Luego de unos minutos abriéndose camino, Charlie y Lucy llegan a las escaleras, miran hacia atrás verificando que todos los chicos están detrás de ellos, una vez tranquilos, él se identifica con una de las anfitrionas, quien les dan acceso a las escaleras, y todos comienzan a subir hacia el área VIP.
—Suban ustedes primero —dice Tyler, dándole el paso a las chicas con una de sus manos, y luego avanza detrás de ellas.
Sam y Agata los siguen de cerca, cuando va por la mitad de las escaleras, Zoe levanta la vista hacia arriba y se da cuenta de una chica que viene bajando, de inmediato abre los ojos impactada.
—¡Mierda! —exclama ella, viendo a Nicole.
—¿Qué pasó? ¿Qué tienes?
—Mira quien viene bajando —murmura Zoe.
—¡Mierda! —exclama Nicole, después de subir la mirada.
—¿Qué sucede? ¿Por qué se frenan? —cuestiona Tyler confundido, desde un escalón más abajo.
—Ty… es que viene la zorra esa —susurra Nicole.
En cuanto Tyler sube la vista, observa a Morgan Wood acercándose a tan solo un par de metros.
—¡Carajo! Ustedes suban rápido, yo voy a tratar de taparla para que la Gata no la vea.
—Okey —responden ambas chicas, para luego seguir avanzando.