CAPITULO 23
Todos se encuentran en la habitación, a oscuras e iluminados por el televisor, ya se disponen a dormir, menos Nicole, quien aún está duchándose, el resto de las chicas están en la cama sin parar de hablar, mientras que Sam y Tyler están acostados en el colchón inflable, viendo la película.
—Oigan… hablen más bajito, parecen un gallinero. Cada vez le coloco más volumen al televisor, y aun así no escucho —comenta Tyler y Sam se ríe.
—¡Ven y cállame! —replica Zoe.
—¡Uhh! ¿Si sabes qué significa eso, no? —cuestiona Agata bromeando y ambas chicas se ríen.
«Dios… soy yo otra vez. Por favor controla a Zoe, nunca se sabe lo que dirá.» Piensa Tyler, a la vez que prensa los labios.
—No… no sé, ni me interesa —responde él con seriedad, al mismo tiempo que Sam estalla de risa.
—Ajá… ¿de qué nos reímos? —inquiere Nicole entrando a la habitación vestida con su pijama—. Cuéntenme el chiste —agrega sentándose al lado de Agata, a la vez que se peina su cabello.
—Que Tyler viene a besarme, porque está harto de escucharme hablar. Me parece que esa es su táctica para besar chicas, decirle que son un gallinero —explica Zoe, provocando que Agata y Sam suelten carcajadas.
«¡Mierda! ¡Mierda!» Piensa Tyler, buscando en su mente como responderle.
—¡Ay por Dios! Ya deja de divagar —refuta él mirando hacia la cama, y observando en medio de la poca luz la reacción de ambas chicas.
—¿Divagar? ¡Sí claro! Todas sabemos que cuando un chico quiere callar a una chica, es para poder besarla. Entonces deja de decírmelo.
—Okey… entonces sigue en tu gallinero —afirma Tyler, encogiéndose de hombros.
«Ay por favor… es tan adorable como él discute por tonterías de niñas.» Piensa Nicole, a la vez que se ríe sola.
—Chicas… ya quisiera él besarme —añade Zoe en voz alta para que Tyler la escuche.
Todos se vuelven a reír, mientras que Nicole continúa peinándose, sin darle mucha importancia a los comentarios, ella sabe que esa es la personalidad de Zoe.
«Dios ayúdame… ¡Qué mierda! No me puede estar pasando esto... ¿qué demonios espera que le responda delante de todos? Además… Nicole está escuchando todo. ¿Qué estará pensando de mi ahora? ¡Maldita sea!» Piensa Tyler frustrado, a la vez que se agarra la frente con ambas manos.
—Ignórala —murmura Sam, al notar la actitud de su amigo—. Ella es así, mientras más la presiones, más intensa se pone —agrega riéndose.
—Okey… —susurra Tyler, con un resoplido.
—¿Nicole estás bien? ¿Necesitas algo? —pregunta Sam, viéndola desde el colchón inflable.
—Sí, estoy bien tranquilo, no preciso nada. Más bien gracias, por no enojarte por invadirte la habitación —comenta ella, sonriéndole.
—No boba, está bien, es genial que hayas venido. Si tú tan solo te dejaras adoptar por nosotros… entonces no sentirías que estas invadiendo —acota Sam.
Tyler por su parte, escucha atento la conversación al mismo tiempo que sonríe, se siente contento y agradecido de que su amigo tome la iniciativa de hacerle saber a Nicole que la quieren integrar más y tenerla presente, justo como él se lo había comentado antes en el estacionamiento.
—¡Aww chicos! Aguarden… ¿pero es en serio que ustedes me quieren adoptar? —pregunta Nicole, sorprendida.
—Bueno yo voto que sí, la verdad es que no me parece justo que solo te veamos de vez en cuando en los cumpleaños, cuando literalmente vivimos en la misma ciudad —afirma Sam.
—¡Sí! ¡Yo voto que sí! —dice Agata, abrazándola.
—¡Yo también voto que sí! ¡Tenemos que ser mayoría por sobre los chicos! —exclama Zoe, emocionada.
«¡Genial! Ahora Zoe se auto-adoptó. ¡Carajo! ¡Esto se pone cada vez peor! ¿Cómo funcionará esto? ¿Las veré siempre juntas? ¡Qué maldita mierda! La idea era adoptar a Nicole, porque Zoe ya es vecina…» Piensa Tyler, intentando no mostrar su incomodidad.
—Bueno... un tres contra uno, no es unánime —comenta Nicole.
—¡Tyler! —exclama Agata, molesta.
—¡¿Que?! —responde él confundido, al escucharla en ese tono.
—¿Por qué no quieres adoptar a Nicole? —inquiere ella viéndolo fijamente.
—¡¿Qué?! ¡Yo no dije eso! —refuta él de inmediato.
—Pero te abstuviste de votar —acota Nicole, indignada.
—¡Perdón! Es que me distraje un momento dentro del gallinero, porque todos hablan a la vez y no sabía que era mi turno. En ese caso… yo voto doble que sí, uno en mi nombre y el otro es en el nombre de la banda —aclara Tyler, sonríendo—. ¿Entonces como quedó la votación?
—Serían cinco votos a favor, cero en contra y por supuesto ninguna abstención. Por lo que desde este momento… ¡Nicole queda adoptada oficialmente! —responde Sam, entre risas.
—¡Ehhhh! —gritan las chicas al mismo tiempo que aplauden emocionadas y todos se ríen.
En ese momento, la puerta de la habitación se abre, provocando un silencio absoluto, a la vez que todos ven a Charlie ingresar.
—Chicos… por Dios, ya son la una de la mañana, duérmanse. ¿Por qué demonios aplauden? No estamos en un concierto.
—Perdón papá… sí, ya nos dormiremos —afirma Sam, tomando el control del televisor y apagándolo.
—Es mi culpa, perdón… Es que aplaudían porque recién me adoptaron —bromea Nicole.
—¿Te adoptaron? —inquiere Charlie, confundido.
—Sí, ¿no es genial? Ahora veremos a Nicole siempre, no solo en los cumpleaños —comenta Agata.
—Ah, okey… Eso me gusta, mañana lo celebramos, pero solo sí se duermen de una vez. En ese caso, en la noche los llevaré al club 43, para que aplaudan y griten bastante viendo a una banda de verdad y no mientras Lucy y yo dormimos —acota Charlie, sonriéndoles.
—¡Sí! —exclaman al unísono las tres chicas entusiasmadas, a la vez que se acomodan en la cama y se arropan.
—Gracias papá —añade Sam.
—Gracias Charlie, eso es genial —agrega Tyler.
—Entonces hasta mañana, en seis horas tienen que despertarse, así que ya dejen de hablar y duerman —insiste Charlie, antes de salir de la habitación.
Ahora con todo oscuro, los chicos se quedan murmurando unos minutos más hasta que se quedan dormidos.
Transcurre cerca de una hora, cuando Tyler se despierta al escuchar como se cierra la puerta, él se queda pensativo unos segundos, tratando de deducir si fue Charlie, finalmente se sienta y observa a Sam dormido junto a él.
Voltea la mirada hacia las chicas, pero por la falta de luz no logra verlas, así que toma su teléfono del piso, desbloquea la pantalla y luego ilumina la habitación, dándose cuenta que hay dos cuerpos y que el lado izquierdo de la cama se encuentra vacío.
«Falta Zoe… ¿por qué salió? ¿Será que fue al baño?» Piensa él frunciendo un poco el ceño, al mismo tiempo que bloquea la pantalla de su móvil y se vuelve a acostar.
Tyler aguarda despierto varios minutos, esperando que ella regresa para volver a dormirse, pero cuando revisa su teléfono, se da cuenta que han pasado más de diez minutos, por lo que se levanta y en completo silencio sale descalzo de la habitación.
Él se dirige primero al baño, en cuanto nota la puerta abierta verifica que Zoe no se encuentra ahí, con el ceño fruncido sigue caminando hacia la sala, donde la encuentra de pie junto a la ventana, detalla que ella corrió la cortina y está mirando hacia afuera, contemplando la ciudad.
—Hey... ¿estás bien? —murmura Tyler, acercándose—. ¿Qué haces acá?
—Ty… —susurra Zoe, y voltea a verlo en cuanto lo escucha—. Tengo mucho sueño —añade en un tono muy triste.
—Ay por Dios… Tranquila, solo estás sonámbula, vamos a la cama —indica él, tomándola del brazo.
—No bobo, no estoy sonámbula.
—¿Segura?
—Sí, muy segura —responde ella, secándose las lágrimas.
—Espera… ¿por qué lloras? —cuestiona él, confundido—. No entiendo.
—¡Porque tengo mucho sueño! Pero tengo insomnio y ahora no logro dormirme —explica ella frustrada, llorando con más fuerza.
—Hey tranquila… no llores —dice él, abrazándola—. ¿Sufres de insomnio siempre?
—No… solo cuando tomo café —aclara ella, limpiándose el rostro—. Por eso no me gusta tomarlo.
—Okey… —murmura él, a la vez que se echa un poco hacia atrás para verla a los ojos—. Pero no te vi tomando café hoy en ningún momento, solo tomaste jugo, agua y también un poco del té que preparó Lucy, pero esos no tienen cafeína.
—Bueno, es que… como tenía que hablar con papá para que me dejaran venir, y él y Zac cuando compiten se levantan a la cinco de la mañana, yo me tuve que despertar como a las cuatro y media, así que me tomé tres tazas de café porque necesitaba estar muy despierta, para explicarle bien y que me diera el permiso —explica Zoe, sorbiendo—.
Ty… yo nunca antes tomé tres trazas de café en un día.
—Okey… ya lo entiendo. Bueno, ven y tomate un vaso de agua, luego nos vamos a la cama —dice él, halándola hacia la cocina.
—Pero no me dormiré… —refuta ella, resoplando—. Y es una mierda, porque tengo mucho sueño.
Tyler la escucha mientras que abre el refrigerador, le sirve el vaso de agua y luego se lo entrega.
—Tú solo tómatelo —insiste él, acariciándole el cabello—. Ahora te acuestas conmigo y con Sami, me quedaré acompañándote hasta que te duermas, porque no te dejaré acá sola, ¿está bien?
—Gracias —murmura ella, a la vez que termina de beberse el agua y él le sonríe.
Al cabo de unos segundos, ambos regresan a la habitación en completo silencio, Tyler se acuesta en el medio del colchón inflable al lado de Sam, para que Zoe quede en el extremo, y luego extiende la manta sobre ellos dos, él se queda de medio lado, y comienza a acariciarle uno de los brazos a ella, en un intento de relajarla y que logre dormirse.
Debido a que es un colchón inflable, cada mínimo movimiento se percibe con mayor facilidad, por lo que en cuanto Tyler se levantó, Sam se despertó de inmediato, pero no le dio importancia, ya que pensó que solo iría al baño, pero cuando su amigo regresó, al momento en que abre la puerta, el interior de la habitación se iluminó un poco, y es ahí donde se da cuenta que viene acompañado por Zoe, para luego sentir que ambos se acuestan a su lado, dejándolo extrañado y pensativo.
«¿Por qué demonios Zoe prefiere dormir con Tyler y no con las chicas? Mierda… ¿será que en serio le gusta Tyler? ¿Por eso fue que le regaló uno de sus perritos? ¡Carajo! ¡Eso sí que sería un maldito problema! Zoe no puede enamorarse de Tyler…»
Sam intenta mantenerse inmóvil para que no descubran que está despierto, a la vez que frunce el ceño esperando a ver si ellos hacen algo más.
« ¿Cómo demonios funcionaría eso con Zac?
¡No! ¡Qué mierda! ¡Sería la tercera guerra mundial!
Bueno Sam… bebiste varias cervezas, pero tampoco divagues, una cosa es que a Zoe le guste Ty, pero sabemos que él no le pondrá cuidado, siempre la ha ignorado.
No es como si se fuera a ennoviar con ella…
El día que él se enamore, será cuando se aburra o se le acaben las opciones, y ahora con la fama le sobran, así que estoy seguro que ahora él no busca nada serio. »