Gatita 3 (Saga Gatita 3) CAPITULO 17 #3
40%

CAPITULO 17 #3

—Es que... ¿que quieres que te diga? —refuta Nicole, encogiéndose de hombros—. Tyler era más pequeño que yo, obviamente no me atraía, era solo un amigo de la infancia, cuando yo tenía quince o dieciséis, él se veía aun como niño, tenía trece años.

—Okey… eso lo entiendo, pero él desde hace como un año y medio fue que se pegó ese cambiazo y se ve así como ahora —explica Rose.

—Lo sé, pero el año pasado no fui tan consecuente en mis visitas a casa de los Lambert, y las veces que iba, él siempre estaba en Florida grabando el álbum, luego yo estuve de viaje con papá, ocupada con la universidad y después paso lo de mi ex novio, así que…

la verdad es que pasé quizás más de un año sin verlo físicamente.

—¿Y cuándo lo viste de nuevo? ¿Ayer?

—No, en la fiesta de cumpleaños de Agata.

—¿Y qué paso allí?

—Nada —responde Nicole, entre risas—. Solo hablamos y bromeamos, él y Sami tocaron esa noche y fue una gran fiesta, éramos pocos pero fue genial, muy divertida.

—¿Y luego se vieron ayer?

—No de hecho nos vimos al día siguiente de la fiesta, es que… él fue a mi casa, estaba corríendo y entrenando para su combate de hoy, pasó solo para ir al baño. Allí le di agua, conversamos unos minutos, después llegó mamá y bromeamos con ella, luego él se fue al gimnasio.

—Okey… ¿y te escribió o llamó? —inquiere Rose.

—No.

—Entonces, ¿cómo es que terminaron de compras ayer con sus madres?

—Ah bueno, eso sí fue culpa mía, es que hice una apuesta con él y perdí, le dije que le compraría una chaqueta, pero Lauren cuando se enteró, se auto invitó y luego mi mamá también —explica Nicole.

—¿La apuesta era tu idea? ¿Tener un motivo para ir sola con él a comprarle la chaqueta? —pregunta Rose en voz baja y Nicole solo le sonríe tontamente—. ¡Ves! ¡Sí te gusta y creo que mucho!

—¿Mucho? ¿Te parece? —replica Nicole—. Sí me gusta pero… no sé si tanto como lo haces ver.

—Nicole… ¿qué era lo que tanto me comentabas de cuando caminabas con tu ex novio en la calle? —cuestiona Rose y Nicole de inmediato pone los ojos en blanco al recordar.

—¡Que odiaba que me agarrara la mano! No me sentía segura sino todo lo contrario, era incómodo y quería soltarme para solo caminar a su lado.

—¡Exacto! Aunque apenas los vi afuera, ambos estaban de la mano.

¿Te sentiste así allí? ¿O acá dentro cuando tú misma fuiste quien le tomó la mano mientras él hablaba conmigo?

—inquiere Rose—. ¿O te sentiste así en el momento que Tyler empezó a jugar con tu anillo?

Como curiosamente tú haces para controlar la ansiedad.

Nicole se queda pensativa en completo silencio.

—¿No te habías dado cuenta?

—No… no lo había notado —murmura Nicole, a la vez que niega—. Es verdad que le tomé la mano, pero me gustó, no fue incómodo, me sentí bien, yo sí quería que me tomara de la mano. Y lo del anillo… eso si lo note, también lo hizo ayer.

—¿Ayer hizo eso? —dice Rose, sorprendida.

—Sí, cuando hablábamos de lo que me pasó, Ty tomó mi mano y comenzó a girar mi anillo —explica Nicole.

—Eso quiere decir que Tyler se dio cuenta que eso te calmaba o que te hacía sentir bien. Se tuvo que haber percatado antes, como para que lo hiciera justo cuando hablabas de ese tema que no es lindo de recordar —comenta Rose.

—¿Y en qué momento lo notó? —replica Nicole, extrañada.

—Pues no sabría decirte, y obviamente no le preguntaremos.

—Rose... ¿eso significa que le gusto?

—Pues significa que le interesas lo suficiente como para prestar atención a ese nivel de detalles.

—Oye… y no me digas que no es ético y bla bla bla, porque somos amigas. Dime… ¿Tyler te ha hablado de sus ex novias o de novias actuales? — inquiere y Rose sonríe.

—Obviamente no es nada ético darte información de otro paciente, pero tranquila, que no tengo nada que decirte.

—¿Qué significa eso? —replica Nicole, frunciendo el ceño—. No entendí —murmura viendo un instante hacia la puerta para cerciorarse de que siga cerrada.

—Que no hay ninguna ex novia —susurra Rose.

—¿Y novia actual? —insiste Nicole, a lo que Rose niega con la cabeza—. Okey… eso me gusta —añade moviendo los pies emocionada.

—¡Ay santo cielo! Ves que aunque lo intentes, no puedes mentirme. Te gusta demasiado —afirma Rose y Nicole prensa los labios, al mismo tiempo que comienza a girar su anillo.

—Me siento bien con él… Es lindo sentirse así.

—Lo sé Nicole, pero… solo déjame darte un consejo, aunque no me lo estés pidiendo.

—Okey… dime.

—Ve despacio, muy despacio.

—¿Por qué? ¿Es que desconfías de él? —inquiere Nicole, preocupada.

—No, para nada, ese chico tiene un gran corazón, no tengo duda de que el día que se enamore de verdad, será un buen novio, pero yo lo decía por ti, no por él —acota Rose, en tono serio—.

Solo quiero que vayas despacio esta vez, que protejas tu corazón, hay que aprender de los errores.

No te enamores perdidamente de él, de inmediato, está bien que te guste, que compartan, se diviertan y se conozcan, eso es genial, pero recuerda saber diferencia entre enamorarse e ilusionarse.

—Lo sé Rose, no me volveré a ilusionar con nadie. No pasaré por esa mierda otra vez. Gracias… iré lento y prestare atención a ver si realmente está interesado, o si solo quiere ser un buen amigo.

—Suena perfecto —agrega Rose, sonriéndole.